De la autora de «Vera», «Expiación» y «Todos los perros de mi vida». «El amor no es decente. El amor es glorioso y desvergonzado». Una viuda y un joven se conocen en el Londres de principios del siglo XX al coincidir varias veces en la misma obra de teatro. De función en función empiezan a intercambiar alguna mirada furtiva, alguna sonrisa distraída, algún tímido saludo… hasta que se hace evidente que Christopher se ha enamorado de Catherine con el ardor apasionado de la juventud. Ella, más de veinte años mayor que él, siente por primera vez en su vida la intensa sacudida del amor, pero teme la condena de la sociedad, los desaprobatorios ceños fruncidos y las acusaciones de indecencia a los que sabe que se tendrán que enfrentar. Publicada en 1925, Elizabeth von Arnim se inspiró en su propia experiencia para escribir «Amor», una de sus novelas más admiradas. Cien años después, esta historia que, con la característica sutileza e ironía de su autora, retrata la hipocresía de la sociedad y el obstáculo de la diferencia de edad en una relación sentimental, es de una vigencia asombrosa. «Tiene un increíble sentido de la comedia y la visión, aunque continuamente frustrada, de una felicidad potencial». Penelope Mortimer
Los episodios que conforman esta novela abarcan doce años en la vida del escritor—que se distancia de sí mismo para observarse como personaje—en cuatro escenarios: la Berlín de 1928, una remota isla griega en 1933, Londres en 1938 y California en 1940. De cada uno, el autor recuerda a la persona en torno a la que gravitó su vida: el estirado y solitario señor Lancaster, cuya anticuada moral paradójicamente invitó al joven Christopher a descubrir su erotismo en la libertina Berlín de los cabarets; el rico Ambrose, desencantado de la intolerancia de Inglaterra con la homosexualidad y resignado a llevar una vida donde podrá satisfacer su deseo, pero difícilmente conocerá el amor; Waldemar, un buscavidas que trata de usar a una joven inglesa heredera para huir de Alemania, y Paul, un gigoló estadounidense que vende su encanto a los adinerados personajes que pueblan la próspera industria de Hollywood. A través de todos ellos Isherwood urde un relato íntimo y personalísimo en el que explora la vida secreta de una generación condenada a vivir los afectos como turistas sentimentales.
La amistad es un sentimiento positivo que nos empuja a buscar a otra persona. En la amistad verdadera hay tres notas que se hospedan en su interior: afinidad, donación y confidencia; atracción psicológica, entrega e intimidad. Y todo ello descansa sobre la confianza. Pero hay grados de amistad, que van desde las relaciones superficiales a otras más profundas y comprometidas. En la amistad auténtica uno se arriesga a contar su vida, abre su corazón y deja que el otro se adentre en los pasadizos de su vida privada y conozca lo que allí hay. Uno asiste a la existencia del otro.