Una novela sobre aquellas historias de amor que todavía no han escrito su último capítulo.
¿Qué determina el verdadero final de una relación?
¿Es posible seguir hablando con un ex sin poner en peligro una relación actual?
Puede ser difícil, pero no imposible, siempre y cuando se sigan unas normas estrictas:
1. Limitar las conversaciones a una hora a la semana.
2. No verse nunca en persona.
3. No enamorarse de nuevo.
Este nuevo contacto casual entre dos personas que una vez compartieron una vida no debería ponerlo todo en peligro... ¿no?
Porque incluso bajo el cielo más frío, el corazón puede volver a arder.
Una historia de segundas oportunidades, de amor y de coraje.
Juliette necesita empezar de nuevo.
Tras una ruptura dolorosa y un trabajo que la ahoga, decide dejar Barcelona y acepta una inesperada oferta de trabajo en Noruega. Juliette regresa a la pequeña ciudad dónde creció, y entre montañas cubiertas de nieve y auroras boreales, espera encontrar la paz que un día perdió.
Allí se reencuentra con Nikolai, su primer amor y el chico que le prometió que siempre sería su solsken. Después de varios años, el destino los pone de nuevo frente a frente.
En un lugar donde la noche parece eterna y el corazón late con más fuerza que nunca, Juliette descubrirá que a veces huir es la única forma de volver a casa.
Después de la última batalla, no llega el vacío, sino un tipo
de silencio diferente. Es la calma que se instala cuando
has decidido rendir las armas de la culpa y la reacción. Durante
años creí que mi historia era un eco de lo que me hicieron; que mi
vida estaría siempre condicionada por lo que me fue negado en esa
infancia que debió haber sido sagrada. Hoy, mientras escribo esta
última palabra, comprendo que la paz no se encuentra al cerrar el
capítulo, sino al reescribir la conclusión.
La fe, aquella conexión que me sostuvo cuando todo lo humano
se desmoronó, no me prometió una vida sin tormentas, me dio
algo más valioso: la certeza de un ancla que no se mueve. Aprendí
que la fortaleza no está en la habilidad de evitar el dolor, sino en
la capacidad sobrenatural de levantarse y no mirar hacia atrás.
Descubrirse es el trabajo más arduo, pero es el único que vale la
pena.
En mitad de la noche en un barrio tranquilo de Minneapolis raptan a Luke Ellis, de doce años, tras haber asesinado a sus padres. Una operación que dura menos de dos minutos. Luke se despierta en la siniestra institución conocida como el Instituto, en un cuarto que se asemeja al suyo pero sin ventanas. En habitaciones parecidas hay más niños: Kalisha, Nick, George, Iris y Avery Dixon, entre otros, que comparten capacidades especiales como la telequinesia o la telepatía. Todos ellos se alojan en la Mitad Delantera de la institución. Los mayores, en cambio, se encuentran en la Mitad Trasera. Como dice Kalisha: «El que entra no sale».
La señora Sigsby, la directora, y el resto del personal se dedican a aprovecharse sin compasión del talento paranormal de los chicos. Si te portas bien te premian. Si no, el castigo es brutal. Luke se da cuenta de que las víctimas van desapareciendo y son trasladadas a la Mitad Trasera, así que se obsesiona con huir y pedir ayuda. Pero nunca nadie ha escapado del Instituto...
Clearly, for Ash, a career as a musician isn’t exactly an option. Plus, he’s cursed.Sick of playing by the rules, Ash and his three brothers escape Hell in search of freedom on Earth. But it’s harder than they thought to keep their enemies off their tail . . .
The four rogues quickly become the Underworld’s Most Wanted, and if they’re caught, the consequences will be dire. Yet everything changes for Ash when he meets a beautiful violinist who can see through his curse. It must be too good to be true, but, no matter the risk, he has to have her.
The classic silly cumulative tale that's perfect for bedtime, naptime...anytime!
In the napping house is a cozy bed piled high with a snoring granny, a dreaming child, a dozing dog, a snoozing cat, and a slumbering mouse. What could be more comfy?
All is at peace until a wakeful flea crawls into the mix. One beastly bite from him and the entire pyramid of sleepers might topple. Is he getting ready to nibble?
Humorous and inviting, this story encourages young kids to read along—and make predictions.
The rounded corners and sturdy board book pages make this book a great gift for little ones.