Abrir el corazón, dejar que se desangre, así entiende Alberto Villarreal la poesía y, en este nuevo libro, rompe con todo lo que nos enseñaron sobre ocultar lo que sentimos y esconder el amor que no encaja en lo que otros esperan.Cada poema de Te daré el olvido habla sin filtros sobre nombrar lo que duele y amar con valentía, sin miedo. Es un testimonio sobre lo difícil que es olvidar a las personas que hemos amado, y cómo su ausencia se vuelve un eco constante en el cuerpo.
Te quiero, eres importante para mí, cuento contigo: amistad, afecto, aprecio, atención, cuidado, son deseos imprescindibles que nos unen y por los que el corazón siente una sed innata. El ser humano necesita amar y ser amado. De todos es sabido que compartir la bondad reduce las penas y contagia la alegría. El mandamiento del amor que nos dejó Jesús nos pide que amemos a los demás y a nosotros mismos de un modo auténtico porque solo así nuestras vidas serán plenas,
La mayoría de los manuales de guion son, en palabras del autor de este libro, «como los gritos constantes que el entrenador le pega aljugador infantil, y que más que situarlo mejor ante el desafío quetiene delante, lo llenan de inseguridad. No digo que sean maloslibros. Ni mucho menos. Algunos son textos formidables (?). Entonces,¿cuál es el problema? Que no hablan del proceso». Esos manualesacostumbran a dar mucha información y consejos para alcanzar un buenresultado, pero se olvidan de mostrar cómo se ha llegado hasta ahí:los errores que se convierten en aciertos y los aciertos que acabansiendo errores; los diálogos que cierran posibilidades, los que abrendemasiado el campo, los que definen bien a un personaje, pero plantean dudas sobre si podrían ser mejores?-Te quiero -No me jodas explica cómo se crean diálogos, pero no puedecrear guionistas.
Viento fuerte se estrena en el Teatro Español el 19 de diciembre de 2024 y estará en cartel hasta el 2 de febrero de 2025. La dirección corre a cargo de José María Esbec. El teatro es la forma de escritura que encumbró a Fosse como autor excepcional. Escribió más de treinta obras a ritmo vertiginoso y saltó a la fama en los escenarios de París y Berlín. Después de su gran obra narrativa “Septología” volvió con “Viento Fuerte” en 2021 y en 2024, después de recibir el Premio Nobel, se representa en los escenarios su nueva obra Einkvan. El teatro de Jon Fosse se lee como una obra narrativa o su obra narrativa se lee como teatro. Los dos géneros se difuminan en la escritura del nobel. En este primer tomo de su obra teatral en español, Cristina Gómez Baggethun ha hecho una selección bajo supervisión del propio autor. En “Soy el viento”, el Uno y el Otro están en una barca, en la inmensidad del mar. En el puente, los personajes comparten un aguardiente, beben en silencio y se preguntan sobre el sentido de la vida que navega sin rumbo fijo. “Viento Fuerte” gira alrededor de un extraño triángulo amoroso. El tiempo y el espacio se desintegran. En un apartamento del decimocuarto piso, el viento sopla y la ventana cae lentamente al vacío. Un poema sobre el amor y la soledad. “Viento fuerte” nos lleva a presencias más allá de la realidad. En “Invierno”, una mujer y un hombre se encuentran de vez en cuando en una ciudad a donde el hombre llega en un viaje de negocios. Una conexión temporal amenazada por un final abrupto o un trastorno radical. “Sueño de otoño” es una historia de amor y un drama familiar. En un momento aparentemente fortuito, un hombre y una mujer se conocen en un cementerio. Se conocieron en una vida pasada y tal vez sentían nostalgia el uno por el otro.
En este privilegiado laboratorio que fue la isla Española, se adaptó y curtió el español de la primera hora al convertirse en experimentado baquiano dispuesto a señorear tierras y gentes y a recorrer descubriendo y poblando dominios españoles más allá del Caribe.
Los monarcas españoles siempre quisieron “probar la tierra", que no era otra cosa sino enviar simientes de todo tipo procedentes de España para ver si esa tierra era apta para su cultivo. Lo mismo sucedió con los animales de tiro y de granja. Las haciendas de la Española sirvieron para desterrar mucha hambre y como despensa para futuras expediciones. Al mismo tiempo, en una reciprocidad ejemplar, de la capital de las Antillas salieron los primeros productos americanos
para enriquecer al Viejo Mundo.