Como heredera al trono del imperio perdido de los jinn, Alizeh por fin ha encontrado a su pueblo... y puede que también su corona. Cyrus, el soberano volátil de Tulán, le ha ofrecido su reino en un intercambio retorcido: uno que comenzaría con su matrimonio y terminaría con el asesinato del mismísimo Cyrus.
A Cyrus lo precede una oscura reputación; todo el mundo conoce su pasado sangriento. Matarlo debería ser fácil para Alizeh, y aceptar su oferta podría ser la única manera de cumplir su destino y salvar a su pueblo. Pero cuanto más aprende sobre Cyrus, más se pregunta si las horribles historias sobre él son ciertas.
Atrapado en una red de secretos, Cyrus anhela a Alizeh desde que apareció por primera vez en sus sueños muchos meses atrás. Ahora que sabe que esas visiones han sido obra del diablo, apenas puede soportar mirarla, y mucho menos su compañía. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por despreciarse, Alizeh y Cyrus se sienten atraídos el uno por el otro con una pasión devastadora que amenaza con destruirlos a ambos.
Mientras tanto, el príncipe Kamran ha llegado a Tulán dispuesto a vengarse...
Estamos en 2003, meses después de que Estados Unidos le declare oficialmente la guerra a Irak y de que el panorama político del país haya cambiado.
Shadi mantiene la cabeza gacha con el hiyab puesto. Está demasiado ocupada ahogándose en sus propios problemas como para lidiar con los fanáticos.
Su nombre significa «alegría», pero a ella la persigue la tristeza. Su hermano ha muerto, su padre se está muriendo, su madre se desmorona y su mejor amiga ha desaparecido misteriosamente de su vida. Y luego, por supuesto, está el asunto de su corazón…
Tras descubrir que ha sido profetizada para salvar el reino, el deber de Aya debería estar claro: volver a su patria con Will, su antiguo enemigo, para servir a su reina en la guerra que se avecina.
Sin embargo, con la traición acechando, Aya y Will se ven obligados a mentir, manipular y ocultar sus sentimientos mientras luchan por descubrir la verdad antes de que la oscuridad los destruya a todos.
Y con los secretos y engaños que persiguen a Aya allá donde va, la joven no puede sino preguntarse si es la intención de los dioses que salve el reino... o si su destino no será, por el contrario, verlo arder.