La familia Sumner lo tiene todo: varias granjas en un fértil valle, miembros en todas las profesiones técnicas y liberales que mantienen el contacto en las reuniones familiares, y una enorme fortuna a su disposición. Por ello, cuando estalla la crisis ecológica y comienzan las hambrunas y las epidemias, los Sumner pueden atrincherarse en su valle como en una nueva Arca de Noé, haciendo acopio de medios técnicos y humanos para esperar tiempos mejores mientras la civilización se derrumba a su alrededor. Pero ni toda su fortuna puede hacer nada contra una cruel consecuencia de la catástrofe: todos los animales, así como los hombres y las mujeres, se han vuelto estériles. Como medida desesperada, los Sumner recurren a la clonación, en principio provisionalmente, hasta que se restablezca la fertilidad. Sin embargo, el éxito del experimento multiplica el número de los clones hasta que éstos superan a los humanos supervivientes. Entonces se pone de manifiesto una consecuencia inesperada: los clones no sólo comparten una alta inteligencia, sino también una forma callada de comunicación... y la firme determinación de no ceder el paso a sus progenitores, sino reemplazarlos como la nueva especie dominante. Kate Wilhelm obtuvo los premios Hugo, Locus y Jupiter con La estación del crepúsculo, posiblemente la mejor novela que ha dado el género sobre el tema de la clonación.
Julian Barnes cumple ochenta años y lo celebra con una bellísima exploración en torno a la memoria y el pasado, los caminos impredecibles a los que conducen nuestras decisiones, la búsqueda de la felicidad —a cualquier edad— y, cómo no, el amor, la amistad y la escritura.
¿Qué contiene más verdad: nuestros recuerdos, nuestros diarios, las anécdotas mil veces contadas o la imagen que de nosotros mismos nos devuelven los demás? ¿Cómo componer, hacia el final de nuestra vida, un relato fiable de quienes somos? Barnes reflexiona sobre todo ello con el trasfondo de la vejez, de la proximidad definitiva de un fin, ante el cual no podemos más que aprender a despedirnos.
Pero en el corazón de esta obra hay también una historia —«o una historia dentro de la historia»—, y sus protagonistas son dos personas a las que Barnes prometió que jamás escribiría sobre ellas —llamémoslas Jean y Stephen— y un jack russell que responde al nombre de Jimmy. El joven Barnes conoció a Jean y a Stephen cuando los tres estudiaban en Oxford. Los presentó, se enamoraron, se separaron y siguieron cada cual su camino, lejos el uno de otro y también de la vida de Barnes, que no les perdonó que truncaran aquella amistad. Hasta que cerca de cuarenta años después se reencontraron, de nuevo con su intervención, y la vida siguió dando giros entre alegrías, traiciones y decepción.
Tu familia no está fragmentada por casualidad, sino desordenada en su estructura. Dinámicas Familiares expone las dinámicas ocultas: límites difusos, triangulación y alianzas invisibles, que perpetúan el conflicto de generación en generación. A la luz del Reino de Dios y la enseñanza bíblica de los códigos del hogar, el libro propone más que un ajuste relacional, una restauración del orden creado en Cristo, mediante límites claros y jerarquías redimidas que reflejan el señorío de Cristo y hacen posible una nueva cultura familiar conforme al diseño divino.
Aunque Vivian Carpenter es una ingenua joven de buena familia, es obstinada y tiene tendencia a no pensar las cosas antes de hacerlas ―lo que ahora llamaríamos «no tener filtro»―. Su vida parece decidida y, tras una educación esmerada, se encamina hacia un matrimonio de conveniencia...
Pero quiere descubrir los placeres prohibidos, y no hay ningún sitio mejor para ello que uno de los clubs nocturnos más atrevidos de Londres, ni nada le intriga más que el hombre que se oculta detrás de la máscara del misterioso dueño del Dark, el Jefe. Mientras tanto, cierto caballero puritano y estirado parece empeñado en enseñarle lo peligroso que puede ser frecuentar el mundo de la noche...
Dividida entre esos dos hombres tan diferentes, Vivi comienza a sentirse viva de verdad..., pero su destino se empeña en mostrarle que ninguno de los dos está a su alcance.