Over two decades, William Curtis and Russell Windham have worked to show that classical architecture can embody the same attention to context and custom approach to design often ascribed to more modern movements, underscoring how versatile classical ideals and details can be. In styles reminiscent of the great Tudor manor houses of England to quaint symmetrical clapboard farmhouses, quintessentially Mission-style haciendas, and of course neo-Georgian mansions, the firm builds houses with a faithful adherence to historical detail, proportion, and materials that makes them stand out as truly world-class designers.
With interiors as much a part of their core practice as exteriors, this firm is able to carry through an integrity of vision—graciously curved banisters, warm and inviting mantels, detailed brickwork, and coffered ceilings—that makes every project feel truly whole, complete. Yet a strong sense still pervades every featured home that they are organized to support modern lifestyles, taking the best of the past and adapting it to create homes that are truly comfortable and functional for today’s families.
Existe una ciencia para hacerse rico, y es una ciencia exacta, como lo son el álgebra o las matemáticas. Hay ciertas leyes que gobiernan el proceso de adquirir la riqueza; unas leyes que, una vez aprendidas y seguidas por cualquier hombre, harán que se enriquezca con una certeza matemática. Se trata de una ley natural que hace que determinadas causas produzcan determinados efectos; y, por lo tanto, cualquier hombre o mujer que aprende a desenvolverse con soltura con sus normas, infaliblemente se enriquecerá. El presente libro, sin duda el manual para enriquecerse más famoso de todos los tiempos, le revelará cómo alcanzar la riqueza y la prosperidad utilizando el sistema que usaron cientos de multimillonarios norteamericanos.
¡Un clásico para cualquier biblioteca, ahora en formato cartón!
Una noche, a la luz de la luna llena, de un huevo muy pequeño sale una oruga muy muy muy hambrienta. Página a página, atravesará muchas cosas de comer... hasta convertirse en la oruga más gorda que hayas visto.