Fallon y Ben se encuentran por casualidad cuando sus vidas están cambiando. Ella está a punto de instalarse en Nueva York con la esperanza de cumplir su sueño y convertirse en actriz de teatro, y Ben quiere ser escritor. Se cruzan como dos estrellas fugaces pero la intensidad de lo que comparten les lleva a fijar una cita anual, el 9 de noviembre, para no olvidarse. Fallon se convierte entonces en la inspiración de Ben, en su musa. En cada encuentro anual obtiene material para continuar escribiendo, y los dos se explican sus vidas. Hasta que en una de las citas Fallon empieza a dudar de lo que Ben le cuenta, ¿es posible que se haya inventado una vida de novela? ¿Y por qué haría algo así?
«No seas demasiado dura conmigo, Fallon. Tengo el corazón frágil.»
Cartas a Teresa recoge la correspondencia, hasta ahora inédita, sostenida entre Jorge Guillén y su hija Teresa entre 1948 y 1984. En 1947 fallece Germaine Cahen, la primera esposa del poeta, y desde ese momento, Teresa, la hija mayor del matrimonio, se erige como el soporte de la familia y de su padre; dada la distancia entre ellos, las cartas funcionan como principal canal en esta relación. El epistolario reúne centenares de misivas que se convierten en un valioso testimonio de la vida de Guillén tanto en el exilio (desde 1938 reside en Estados Unidos primero y en Italia, después) como en la etapa de regreso a España, entre 1977 y 1984, año de su fallecimiento. Las cartas nos acercan a su memoria familiar, a sus quehaceres cotidianos (preocupaciones, viajes, reuniones, gastos), a los trabajos ordinarios a los que obliga el oficio de escritor (composición de poemas, tratos con editores, correcciones de pruebas) o a las relaciones académicas y sociales que fue estableciendo a lo largo de su trayectoria profesional. Pero estas cartas son también un valioso testimonio de la figura de Teresa Guillén (Teresa Gilman, de casada), en su faceta no solo familiar sino también cultural e intelectual
Las Cartas de la prisión de Rosa Luxemburgo abarcan más de dos décadas –de 1896 a 1919– y componen el retrato íntimo y político de una mujer excepcional: revolucionaria marxista, pensadora libre, observadora incansable incluso tras los muros del encierro. Desde contextos históricos diversos y distintas prisiones, Luxemburgo escribe con una claridad fulgurante sobre política, pero también sobre literatura, naturaleza, amistad, amor y deseo. A veces se sorprende de su propia fortaleza: de ese impulso vital que persiste, incluso en condiciones extremas, en un cuerpo frágil y castigado. Y, pese a todo, conserva intacta su capacidad para percibir la belleza. Mira el mundo con una mezcla única de ternura, ironía y obstinación. Esta edición, cuidadosamente prologada, recupera una voz compleja y libre, que se resiste tanto al olvido como a la mitificación. Leer hoy estas cartas no es solo un gesto de memoria: es una declaración. Porque Rosa Luxemburgo aún nos interpela con su alegría radical, su ética insobornable y su defensa feroz de la libertad.
Al cumplirse casi treinta años desde que Dinero, crédito bancario y ciclos económicos fuera publicado por primera vez, presentamos al mundo académico e investigador, así como a los estudiantes universitarios y al público en general, esta flamante octava edición completamente revisada.
En efecto, ya en la segunda década del siglo XXI, a pesar de la caída del «socialismo real», del desprestigio del intervencionismo y del triunfo de las prescripciones económicas liberales, el sector financiero de las economías de mercado sigue fuertemente regulado, intervenido y dirigido por ese poderoso «órgano de planificación» financiera que es el banco central. Se ha ido formando así un sistema financiero que es una fuente continua de inestabilidad, pues no deja de generar profundos desajustes estructurales en la economía real, dando lugar a las crisis financieras y recesiones económicas que vienen afectando de forma recurrente a las economías de mercado desde que surgió históricamente el actual sistema bancario.