Una inusual aproximación a nuestro cuerpo para entender cómo y por qué es así, a partir del relato de los cientos de millones de años de evolución que nos han hecho ser como somos.
Inclina la cabeza y observa lo que se te presenta. En primer plano verás tu torso, del que salen a ambos costados tus dos brazos y, al final de estos, las manos. Por debajo del torso, la cadera y la pelvis, y más abajo todavía las dos piernas y los pies. Todo eso lo habrás podido ver gracias a tus ojos, oportunamente colocados en la parte frontal de tu cabeza. Si atenuamos la luz, las pupilas no tardarán en dilatarse para que no te pierdas detalle. Nada sorprendente, ¿verdad? Es, simplemente, tu cuerpo. Estamos tan habituados a él, que no solemos preguntarnos por qué es así. Todo parece estar dispuesto de forma absolutamente normal, incluso lógica. Y en efecto es así.
Pero no somos el resultado de un diseño inteligente, del plano deliberado de una mente preclara. Nuestro cuerpo (tu cuerpo) es el producto de un proceso ciego e irracional, de una sucesión de pruebas, errores y callejones sin salida. De un proceso que, sin embargo, es plenamente lógico: la evolución.
Entre 1835 y 1842, el escándalo se ensañó con dos clérigos de la ciudad portuaria de Königsberg, a orillas del Báltico. Aquello destruyó la reputación de ambos, les desposeyó de sus empleos, dio con ellos en la cárcel y los desterró de la vida pública. Su absolución judicial de las acusaciones más graves formuladas contra ellos llegó demasiado tarde para revertir el daño. Llevo pensando en aquel pequeño vórtice de turbulencias desde que me topé por casualidad con los expedientes pertinentes a principios de la década de 1990. La campaña de denuncias y de rumores que tumbó a los predicadores luteranos Johann Ebel y Heinrich Diestel pertenece a una era anterior a la aparición de los paparazzi, de la radio, de la televisión y de los medios sociales digitales, pero eso es precisamente lo que confiere a su historia la fuerza de una fábula. Las similitudes con personas y situaciones de la actualidad, aunque no intencionadas, tampoco pueden descartarse.'
“La vida y todo lo que hacemos es un intercambio constante de energía. Este libro, indispensable, explica cómo la obtenemos, cuánto cuesta y si nos la podemos permitir, y en realidad está explicando cómo funciona nuestra civilización y hacia dónde vamos.” -Genís Roca, empresario y arqueólogo. “¿Corremos el riesgo de un colapso de nuestra sociedad? Este libro, de lectura fácil y entendedora, aporta una visión rigurosa sobre el marco conceptual de la transición necesaria para hacer frente a la crisis energética y la emergencia climática.” -Manel Xifra, empresario industrial
Cuando Alemania se rindió, miles de antiguos oficiales del régimen se esfumaron en la confusión de la posguerra. Algunos fueron juzgados y otros escaparon, pero muchos fueron reclutados. Reinhard Gehlen, general de inteligencia nazi, creó la organización de espionaje de Alemania Occidental con la ayuda de exagentes de las SS, mientras los servicios estadounidenses y soviéticos competían por hacerse con los servicios de los mismos hombres.
Desde restaurantes de lujo en Múnich hasta puertos yugoslavos infestados de contrabandistas, pasando por casas francas en Damasco, clubes de campo en El Cairo o refugios fascistas en la España de Franco, estos fugitivos tejieron una red secreta de tráfico de armas, espionaje y poder que sirvió indistintamente a Washington, Moscú o Tel Aviv.
Basado en archivos inéditos del Mossad, la CIA y el espionaje alemán, Fugitivos revela una historia envuelta en secretos, mitos y propaganda: la de los nazis que sobrevivieron a Hitler para convertirse en piezas clave de la Guerra Fría. Con un vigoroso pulso narrativo y gran rigor, Danny Orbach reconstruye el lado más oscuro de esa época, cuando la lealtad era un lujo y la supervivencia una forma de traición.
A medida que el ascenso de Hitler hacía inevitable la Segunda Guerra Mundial, una red clandestina inundó Estados Unidos con desinformación destinada a debilitar su esfuerzo bélico y persuadir a los estadounidenses de que su alianza natural era con los nazis. Se trató de una campaña sofisticada y sorprendentemente bien financiada para socavar las instituciones democráticas, promover el antisemitismo y destruir la confianza ciudadana en sus líderes electos, con el objetivo final de derrocar al Gobierno estadounidense e instaurar un régimen autoritario. Algunos de los funcionarios electos más influyentes del país, incluyendo senadores y miembros del Congreso, trabajaron para difundir argumentos nazis, mientras que paramilitares fascistas almacenaban bombas y armas preparándose para una insurrección violenta. Precuela desentierra la historia olvidada de estos insurrectos, así como los heroicos esfuerzos de periodistas, fiscales y ciudadanos comunes que intentaron exponer su complot y llevarlos ante la justicia. Profundamente investigada, la historia de cómo se evitó la crisis es también un relato muy relevante para nuestros propios tiempos inquietantes.
Tras veinticinco años de excavaciones en una cueva del sur de Francia, Ludovic Slimak descubre los restos de un neandertal conservados intactos en el tiempo. Este hallazgo, analizado por equipos científicos de todo el mundo, revela un punto de inflexión en la historia de la humanidad y obliga a reescribir los últimos capítulos de nuestra evolución. ¿Podrían pertenecer esos huesos a uno de los últimos neandertales? ¿Qué nos dicen sobre la llegada del Homo sapiens a Europa y sobre el destino de nuestros parientes más cercanos?
Narrado en primera persona por el artífice del descubrimiento, El último neandertal combina la emoción de una aventura arqueológica con la profundidad de una reflexión sobre lo que significa ser humano. Entre hallazgos imprevistos y dilemas científicos, Slimak nos guía por un viaje fascinante a los confines del tiempo, en el que se cruzan la ciencia y la intuición, la evidencia y el misterio. Un relato apasionante que desafía nuestras certezas y nos enfrenta a una pregunta tan antigua como vigente: ¿es así como desaparecen los hombres?