Kim Hani, una gumiho antes conocida como el infame Zorro Escarlata, ha dejado de devorar almas y ahora trabaja en una cafetería y se dedica a molestar a un dios embaucador muy irritante.
La deidad en cuestión es Seokga el Caído, quien, exiliado del reino celestial, trabaja en el reino mortal para ganarse la redención. Y cuando un poderoso demonio amenaza con acabar con todo, el emperador le ofrece un trato: si Seokga elimina al demonio y al esquivo Zorro Escarlata, será perdonado.
Hani, sin embargo, no piensa dejarse atrapar, y tiene una estrategia que ni siquiera el dios del engaño verá venir: formar equipo. Ayudará a que Seokga se ocupe del demonio, pero le saboteará para que no descubra su identidad secreta.
Pero, cuando una inevitable atracción una al dios y a la gumiho, ¿podrán mantenerse unidos para evitar el apocalipsis, o permitirán que sus secretos destruyan lo que hay entre ellos... y al mundo entero?
En La defensa nacional y la teoría de las externalidades, los bienes públicos y los clubes, Walter Block ofrece una disección rigurosa de los argumentos clásicos que justifican la defensa nacional como un bien público irrenunciable. Se enfrenta de modo crítico a tesis como la del free rider, las externalidades y la imposibilidad de excluir beneficiarios, planteando que muchas de esas objeciones no resisten un examen filosófico y económico consistente.
Desde la crisis financiera mundial de 2008, los grandes bancos han pasado a un segundo plano. Hoy, los nuevos amos financieros son gestores de activos con nombres como Blackstone, BlackRock, Brookfield o Macquarie. Estos gigantes, que gestionan inversiones de billones de dólares, ya no solo poseen activos financieros. Las carreteras sobre las que conducimos, las tuberías que nos suministran agua o gas, las tierras de cultivo que nos proporcionan alimentos, los sistemas de energía, los hospitales, las escuelas e incluso las casas en las que vivimos, engrosan cada vez más sus abultadas carteras de inversión. Como propietarios de un número creciente de los elementos básicos para la vida cotidiana, los gestores de activos moldean la vida de todos y cada uno de nosotros de manera profunda y perturbadora.
«Tareas es la destilación de la asombrosa escritura de Geoff Dyer, que todos hemos aprendido a anhelar; un estilo capaz de deleitarnos, de conmovernos y de educarnos página a página. Lo considero un escritor irresistible».Richard Ford
Hijo único de una camarera y de un obrero de la industria metalúrgica, Geoff Dyer creció en un mundo marcado por el recuerdo de las penurias de la posguerra. Pero en estas memorias, lejos de contar una historia de superación en tiempos de crisis, celebra su infancia y su adolescencia, las oportunidades que aquella época le ofreció y las señales que lo llevaron a ser escritor.
Durante su etapa en primaria, descubre las delicias táctiles del modelismo, la temporada de batallas de castañas o la propagación de verrugas en las piscinas. Luego llegan otras primeras veces -con las chicas, la cerveza o la literatura-, y su pasión por Shakespeare o por el rock progresivo; una adolescencia convulsa entre pubs, citas torpes y algún que otro puñetazo que lo conducirá a las puertas de Oxford, donde por primera vez intuirá que ese pequeño trayecto de 65 kilómetros por la A40 desde Cheltenham va a cambiar drásticamente la trayectoria de su vida.
El presente volumen – en su tercera edición – es el tercero de los tres que integran la obra El hombre, la economía y El Estado. Con Poder y mercado, Unión Editorial concluye la presentación en español de uno de los proyectos más ambiciosos y sugerentes de Murray N. Rothbard, cuyas primera y segunda parte fueron publicadas en 2011 y 2013 respectivamente. Los tres volúmenes, en conjunto, conforman un imprescindible tratado de economía que abarca todo aquello que podemos denominar acción humana o praxeología. El trabajo que nos ocupa clasifica con lucidez cada forma de intervención gubernamental en categorías particulares con el fin de analizar sus efectos sobre los fenómenos económicos. Rothbard concluye que no hay nada que el gobierno pueda hacer para mejorar el funcionamiento del libre mercado, ni siquiera en áreas habitualmente reservadas a la gestión pública, como puedan ser la defensa o la recaudación de impuestos.
La pasión amorosa observada con lucidez por una de las autoras francesas más reconocidas de la actualidad.
«A partir del mes de septiembre del año pasado, no hice otra cosa que esperar a un hombre: que me llamara y que viniera a verme»; así empieza la historia sobre la pasión de una mujer culta, inteligente, económicamente independiente, divorciada y con hijos ya mayores, que pierde la cabeza por un diplomático de un país del Este «que cultiva su parecido con Alain Delon» y siente especial debilidad por la buena ropa y los coches aparatosos. Si el tema que da lugar a esta novela es aparentemente trivial, no lo es en absoluto la vida que lo alienta. Muy pocas veces antes se había hablado con tan descarnado descaro, por ejemplo, del sexo masculino o del deseo que idiotiza, que trastoca. La escritura aséptica y desnuda de Annie Ernaux consigue introducirnos, con la precisión de un entomólogo que observa un insecto, en el febril, extasiado y devastador desvarío que cualquier mujer ―¿y cualquier hombre?―, en cualquier lugar del mundo, ha experimentado sin duda al menos una vez en su vida.