Retratos de familia es un tejido de historias, imágenes y huellas que van revelando un pasado que se confunde con un presente percibido sobre una superficie movediza y un cielo pesado a punto de caer. Tal vez esto no sea del todo cierto.
Entonces se trata de un álbum familiar que bien puede topar con las derruidas tapias de un panteón romano. Pero la luz y la temperatura nos podrían demarcar un entorno social, una civilitas atenta a las convulsiones, a las desigualdades que nos sitúan y condicionan. La presencia de unos cuerpos conforman el escenario idílico de un día de campo. La celosía, desde su anhelada protección, siempre aparente, nos ofrece ciertos indicios de algo que alcanzamos a sufrir, pero que no se nos da del todo.
¿qué es la pobreza y cuánta hay en el mundo? La persistencia de la pobreza, tanto en países ricos como pobres, es uno de los problemas más graves que enfrenta la humanidad. Una mejor medición de la pobreza es esencial para crear conciencia, motivar la acción, diseñar buenas políticas, medir el progreso y responsabilizar a los líderes políticos por el cumplimiento de los objetivos. Para ayudar a que esto sea posible, Atkinson proporciona un análisis crucial de cómo se mide, y debería medirse, la pobreza. Reuniendo evidencia sobre la naturaleza y el alcance de la pobreza en todo el mundo e incluyendo estudios de caso de sesenta países, Atkinson aborda tanto la pobreza financiera como otros indicadores de privación. Parte de los principios básicos sobre el significado de la pobreza, los traduce en medidas concretas y analiza los datos a los que se pueden aplicar las medidas. Fundamentalmente, integra las mediciones de pobreza de organizaciones internacionales con los análisis nacionales de los propios países. Atkinson falleció antes de poder completar el libro, pero a petición suya, dos de sus colegas, John Micklewright y Andrea Brandolini, lo editaron para su publicación.
Borges babilónico propone un recorrido, desde la A hasta la Z —de “1910, el año del cometa y del Centenario”, pasando por los versos “A fair field full of folk”, los nombres “Dabove, Santiago” o “Keaton, Buster”, los términos “memoria” y “censura”, los lugares “Jardín Botánico” o “Buenos Aires”, hasta “Zunz, Emma”—, por más de mil entradas que permiten descifrar temas, referencias o citas que aparecen en la obra de Jorge Luis Borges. Para algunos lectores y críticos, los cuentos, la poesía y los ensayos del escritor se caracterizan por la invención de geografías imaginarias, lugares fantásticos o animales fabulosos. Otros resaltan su forma singular de aludir al tiempo y a la historia. Borges circuló entre realidades e invenciones, fabulaciones y verdades, y proporcionó distintas e infinitas lecturas.
Piedad Bonnet (Amalfi, Colombia, 1951) es una de las voces más relevantes de la literatura contemporánea. Su poesía, íntima y reflexiva, ha sido traducida a numerosos idiomas y galardonada con premios tan prestigiosos como el Casa de América de Poesía Americana por su libro Explicaciones no pedidas (2011), el Generación del 27 por Los habitados (2016) o el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana por la totalidad de su obra.
«La poesía de Piedad Bonnett es siempre una respuesta a la vida, a su vida, en forma de interrogación a la propia conciencia. Por eso necesita unir la memoria y la meditación, las razones y los sentimientos para ponerle nombre a lo que no tiene nombre, para caminar entre pedazos rotos y entenderse a sí misma como una afirmación en la incertidumbre. La mujer incierta piensa en los hombres de su vida, su padre, su pareja, su hijo, y establece con ellos un diálogo honesto en el que reconocerse a ella misma, un viaje hacia su propia intimidad. La poesía de Piedad Bonnett habla con el mundo porque necesita darle sentido a las grietas que oculta de manera firme en la palabra yo. Sus lectores tienen la oportunidad de afirmarse y de dudar de sí mismos, de conocerse y de recordarse. Cosas de la buena poesía».
Luis García Montero
Eduardo Mitre (Oruro, Bolivia, 1943) es profesor de literatura latinoamericana en Saint John’s University, Queens, y miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua correspondiente de la Real Academia Española. Entre sus libros de poesía figuran Mirabilia (1978), Camino de cualquier parte (1998), Vitrales de la memoria (2008) y A cántaros (2021). Aunque ya nada es lo mismo es una crónica poética de un tiempo trágico, marcado por la pandemia, la guerra en Ucrania y el genocidio palestino, entre otras calamidades. Poesía polifónica, dicha por una pluralidad de voces: la temerosa de un migrante latinoamericano, la tierna de la madre inmigrante, la del amigo que nos habla en sueños… Poesía crítica, elegíaca y, por momentos, celebratoria, tocada por la gracia del asombro ante la vista de un par de tijeras o de majestuosos árboles vecinos, y por el don o donación de la escritura cifrada en una máquina de escribir Underwood, que un joven teclea, imprimiendo en la página el título de su primer libro, Ferviente humo.
Esta es la historia de un club fundado en París en 1972, un club de Fanáticos de Borges, único en su género, cuyos miembros ni eran lo que creían ser, ni estaban donde pretendían estar. ¿Por qué razón? Pues muy sencillo: porque leer a Jorge Luis Borges significa ponerse los anteojos que él nos presta para que lo leamos como él quiere que lo leamos, obligándonos a perdernos irremediablemente en lo que él es, en lo que él piensa, en lo que él VE. Esta es la historia novelada de dichao extravío, el del autor de este libro, a caballo entre el relato falsamente autobiográfico, el ensayo chapucero y la invención atolondrada, aplicando así los preceptos enunciados en su día por Macedonio Fernández en su Museo de la Novela de la Eterna, de un texto frangollo (chapuza) que dé decididamente la espalda a la descortesía suprema con el lector, la del libro vacuo y perfecto.