Los dioses adoran jugar con nosotros, los meros mortales. Y, cada cien años, se lo permitimos…
Nunca he gozado del favor de los dioses. Más bien todo lo contrario, gracias a Zeus.
Estoy maldita y trato de pasar desapercibida en la Orden de los Ladrones, con la esperanza de que los caprichosos seres que gobiernan desde el Olimpo no reparen en mí. Algo que no es fácil, porque Zeus es el patrón de mi ciudad, San Francisco. Pero, de algún modo, sobrevivo. Hasta que, una noche, me cruzo con un dios distinto.
El peor dios. Hades.
Por primera vez, el dios del Inframundo va a participar en el Crisol, una competición que los dioses organizan para decidir quién será el nuevo rey que se sentará en el trono del Olimpo. Pero en vez de luchar ellos mismos, los dioses eligen a mortales para competir en su nombre.
Pero, ¿por qué Hades me ha elegido a mí, a una donnadie que además carga con una maldición, como su campeona? ¿Y por qué mi corazón da un vuelco cada vez que dice que soy suya?
No sé si soy un peón, cebo o algo completamente distinto para este oscuro y tentador dios. ¿Cómo voy a saberlo si su mente tiene más secretos que estrellas hay en el cielo?
Hades juega usando sus propias reglas… y la Muerte siempre gana.
Heredero de la gran tradición lírica chilena ―reconocida anteriormente por el premio Reina Sofía en la figura de Gonzalo Rojas y Nicanor Parra―, su obra revela el aliento épico y la ambición de la totalidad presente en La Araucana de Ercilla y continuada con títulos como Altazor, de Vicente Huidobro o Canto general, de Pablo Neruda. Estas grandes creaciones, a las que habría que añadir otras universales como la Divina Comedia dantesca ―eje vertebrador de su escritura―, la Biblia, el Popol Vuh, Finnegans Wake, Pedro Páramo, los Cantos de Pound o las leyendas mapuches, dan idea de la magnitud de una poética enmarcada en la tradición de la ruptura pero, asimismo, deudora de los títulos mayores de la historia de la literatura, signada por la coherencia a lo largo de cincuenta años de carrera.
Los grandes deportistas de élite llevan décadas utilizando la visualización para concentrarse mejor, aumentar su resiliencia emocional y alcanzar metas que parecían inalcanzables.
Ahora, por primera vez, estas herramientas transformadoras están al alcance de todos. La experta Maya Raichoora te muestra en estas páginas cómo entrenar tu mente para pensar, sentir y actuar con mayor claridad y seguridad.
A partir de los avances más recientes en neurociencia, su propia experiencia y numerosos casos reales, la autora presenta un método práctico basado en cinco técnicas de visualización fáciles de aplicar. Con ellas aprenderás a mejorar tu productividad, superar bloqueos, reforzar tu autoconfianza y desarrollar una mentalidad preparada para el éxito. Las cinco técnicas que cambiarán tu manera de afrontar los retos son la visualización de resultados, de procesos, creativa, negativa y exploratoria.
Elvira Sastre, escritora, traductora y filóloga, nació en Segovia en 1992, es una de las poetas más reconocidas e influyentes de la poesía en español de los últimos años. Su obra lírica está reunida en el libro Lo que la poesía aún no ha escrito, Visor 2023. Como novelista en 2019 obtuvo el Premio Biblioteca Breve. «A Elvira Sastre se la veía venir, desde su primer libro. Después ha llegado lejos porque ha seguido buscando, pero en estos versos iniciales ya era evidente que se trataba de una escritora distinta, especial, con una mirada digna de ser oída. Sus obras son espejos para mucha gente porque reflejan estados de ánimo colectivos, ofrecen refugio a quien los lee y le cuentan también su propia historia, porque su autora tiene una mirada a la vez íntima y social, romántica y reivindicativa; y algo más que es la virtud que distingue a los buenos poetas: ser una buena narradora. Volver a estas páginas nos confirma que no nos equivocábamos a quienes empezamos a seguirle la pista en ellas».
Al alba del 9 de enero de 2017, Jacob Fisher, un asesor financiero de San Francisco, encuentra en la cocina el cadáver de su esposa Natalie cosido a puñaladas y con varias mantis religiosas encima. El asesinato coincide con la desaparición de Sharon, la hija adolescente del matrimonio. Al tomar el mando de la investigación, el inspector William Parker se da cuenta de que el modus operandi del homicida es el mismo que el de Victor Black, un asesino en serie que cumple su condena en el corredor de la muerte de la Prisión Estatal de San Quintín. Sin embargo, los detalles de sus crímenes nunca se hicieron públicos. ¿Por qué han vuelto las mantis? ¿Atraparon al hombre equivocado o se trata de un imitador que logró hacerse con la información?
Para resolver el enigma, Parker tendrá que entrevistarse con Black en prisión. Comienza así un juego de manipulaciones y mentiras que destapa la fría y ególatra personalidad del preso: mientras las certezas del inspector se van desvaneciendo, su entorno más cercano podría estar amenazado por un secreto oculto durante años.