Esta novela no la protagonizan seres extraterrestres sino Mauricio Hernández Norambuena, que podría ser descrito, parafraseando a Bolaño, como uno de los últimos revolucionarios de las guerras floridas latinoamericanas. Marciano extrema la apuesta de Nona Fernández, que ha cruzado audazmente la memoria y la imaginación para entender la historia reciente de Chile, sumergiéndose en zonas que parecen salirse de los límites terrenales, en las que espacio y tiempo no son tan claros.
La narradora visita a Hernández en la cárcel donde cumple una larga condena para hacerle preguntas, convocando en un notable tejido de voces a varios personajes a fin de entender cómo fue su historia: la de alguien que, mientras cultivaba amores y amistades inextinguibles, agitó la resistencia a la dictadura, estuvo fusil en mano en el atentado a Pinochet y luego, ya en democracia, derivó en ilusiones perdidas, muertes, prisiones y fugas.
Una novela electrizante, que aterriza en la mente de un personaje complejo para entenderlo en toda su intensidad y contradicción.
Sé tu mejor aliado y aprende a decir basta para transformar tu vida personal y profesional. A través de consejos prácticos, basados en la psicología y la neurociencia, la autora te guiará en dos grandes desafíos: cómo poner límites con asertividad y cómo mejorar el diálogo interno para dejar de sabotearte.
En Cómo mandar a la mierda de forma educada, Alba Cardalda te enseña a decir «no» con empatía y sin culpa, permitiéndote crear relaciones más honestas y respetuosas. Aprenderás a defender tu espacio personal y emocional sin dañar a los demás ni a ti mismo.
En Cómo dejar de ser tu peor enemigo, la autora se enfoca en la importancia de cuidar tu voz interna. A través de herramientas de mindfulness y asertividad, te ayudará a mejorar tu autoestima y bienestar emocional, transformando los pensamientos destructivos en aliados de tu felicidad.
«Que la música salve por lo menos el resto de la noche, y cumpla a fondo una de sus peores misiones, la de ponernos un buen biombo delante del espejo, borrarnos del mapa durante un par de horas».
Las armas secretas (1964) reúne cinco cuentos que forman parte de la mejor tradición del género. En medio de la excelencia de relatos como «Cartas de mamá», «Los buenos servicios» y «Las armas secretas», destacan dos obras maestras: «Las babas del diablo» (adaptado al cine por Antonioni en su recordada Blow up) y «El perseguidor», quizás el más perfecto y conmovedor homenaje a un genio del jazz como Charlie Parker.
«También en el ajedrez y en el amor hay esos instantes en que la niebla se triza y es entonces que se cumplen las jugadas o los actos que un segundo antes hubieran sido inconcebibles».
Alguien que anda por ahí (1977) reúne once cuentos en los que Cortázar vuelve a superarse a sí mismo. Se abre con la inquietante melancolía de «Cambio de luces» y culmina con la violencia policial de «La noche de Mantequilla». Cortázar no sólo crea climas y situaciones irrepetibles, también es capaz de sorprender con proezas estilísticas como «Usted se tendió a tu lado», donde la historia se narra simultáneamente en dos registros distintos; o de rescatar un cuento escrito en los años cincuenta —«La barca o nueva visita a Venecia»—, intercalando comentarios que lo cargan de ironía y matices infinitos.
Nos enseñaron que la felicidad estaba al final de ciertos caminos y que sería feliz una vez alcanzado el éxito, obtenido reconocimiento, conseguido ciertas metas... Yo seguí estos caminos, y logré muchas cosas, pero también caí, y después de todo eso, todavía quería más. Sin embargo, cuanto más avanzaba, más vacío me sentía.
Gafas rotas es el libro en el que me muestro sin máscaras, enseño mis heridas más profundas, cuento mis derrotas y revelo mis miedos, pero no para dar lecciones, sino para que te veas a ti mismo como en un espejo. Porque tú también puedes crear una vida extraordinaria, basándote no en lo que te enseñaron a ser, sino en lo que verdaderamente eres: luz, verdad, autenticidad.
Irak es una herida abierta. Jon Sistiaga, reportero de guerra, narra los pormenores del conflicto y la muerte de su compañero, el cámara de Telecinco José Couso.
Testigo de la guerra de Irak, Jon Sistiaga relata su experiencia, incidiendo especialmente en la crónica de la muerte de su compañero y amigo José Couso, a quien asistió hasta el último momento.
Con pulso ágil, espíritu sincero y voluntad de independencia, profundiza en la peculiaridad de la guerra irakí, en la vida cotidiana de sus habitantes y en el influjo que sobre ello sigue ejerciendo la dictadura de Sadam, al tiempo que desmitifca el oficio de periodista de guerra. La muerte de Couso ocupa un lugar central en la obra, y desde él se nos cuenta con emotividad y precisión la secuencia de hechos, el traslado, la hospitalización, el fatal desenlace y la reacción de las autoridades españoles ante una asesinato que aún no se ha esclarecido.