Tres hermanos. Dos mundos. Una nueva misión.
Telmo, Carmina, Mía y Sammy jamás habían vivido algo así. Ahora, los hermanos Lobo están más unidos que nunca, y algo especial se ha despertado entre Telmo y su amiga Carmina. Pero las jugarretas de Sander y el loco de su vecino Atanasio Carpintero no son nada comparado con Vértigo.
De vuelta en otra dimensión, tienen un nuevo objetivo: salvar al teniente Alonso Lobo. Para encontrar a su padre, deben hallar el tesoro, y no será fácil. Se las verán con una isla llena de secretos, un grupo de piratas sin piedad y un nuevo enemigo muy peligroso…... Tendrán que ser más rápidos, más inteligentes y más audaces que nunca si quieren lograr su misión. Y, sobre todo, deberán permanecer unidos.
Tic-tac, tic-tac… ¿Serás capaz de superar esta aventura?
«La inmortalidad no es un derecho, es un privilegio».
Solo soy una chica… pero resulta que también soy Hércules.
Estoy luchando por sobrevivir en un mundo habitado por titanes y controlado por espartanos, los seres inmortales que han guiado a la humanidad por siglos. Tras haber quedado huérfana, me he concentrado en ocultar mis cicatrices y enfocarme en mis clases. Cuando, de pronto, algo ocurre…
De forma inesperada, se descubre que soy parte de la élite. Soy una de ellos. Una espartana.
Entonces me obligan a asistir a la Academia de Guerra Espartana, donde debo enfrentarme a las pruebas que demostrarán que soy digna de ser inmortal. Nada imposible de lograr para alguien como yo, pero antes tengo que superar dos grandes problemas: mis aterradores mentores son Aquiles y Patroclo, y mis profesores son Caronte, el guía del inframundo, y Augusto,
el hijo del dios de la guerra. Por si fuera poco, creo que estoy perdiendo la cordura.
Mis enemigos me tienen rodeada. Su odio, su obsesión por mí y su oscura necesidad de controlarme están asfixiándome. Lástima por ellos, pues no tienen idea de con quién se están metiendo.
Entre el 11 de febrero de 1990 y el 10 de mayo de 1994, Nelson Mandela pasó de ser el prisionero político más famoso del mundo a presidente de su país. Fueron cuatro años vertiginosos y fascinantes que dieron la talla humana y política de un líder excepcional.
John Carlin, observador privilegiado de esa etapa, traza un emocionante retrato de Mandela en el que demuestra que se puede ser un gran político sin dejar de ser una gran persona, y que la reconciliación y la convivencia son no solo deseables sino posibles incluso en las circunstancias más difíciles.
«John Carlin ha sido muy valiente a la hora de escribir sobre nuestro país y ha contado cosas que muchos periodistas nunca se hubieran atrevido a explicar.» —Nelson Mandela
«Creo que por muy importante que haya podido ser la presencia de Mandela en el escenario global, todavía queda mucho que decir acerca del hombre que fue, sobre la calidad de su liderazgo y el legado que deja al mundo. Mi esperanza es que cuando los lectores terminen este libro tengan un conocimiento más profundo de Mandela como individuo y comprendan por qué ha sido, tanto en lo moral como en lo político, la figura más destacada de nuestra era.» —John Carlin