La idea de montar un podcast en el instituto suena bien. O eso piensa Valeria, que sueña con ser periodista en el futuro y se apunta sin dudarlo a quedarse los miércoles a séptima hora para grabarlo. Pero no todos los compañeros que se inscriben con ella piensan lo mismo. Ni Dany, ni Martín, ni Fang, ni Iago están tan felices de quedarse todos los miércoles a séptima hora para colaborar en ese podcast que ha puesto en marcha Marc, su profe de Lengua.
Pero lo que tampoco saben es que ese taller y ese día se van a convertir en un momento tan importante para todos ellos. Ni que el primer programa de su podcast, en el que sueltan unas cuantas verdades sobre cierto profe de su instituto, va a causar un revuelto tan grande que habrá quien quiera censurarlos nada más empezar. Y los cinco van a tener que plantearse hasta dónde quieren llegar para evitarlo...
Nuestra época acumula un creciente número de evidencias de que algo verdaderamente oscuro amenaza el futuro de nuestro planeta. La civilización parece en vías de derrumbarse, aun cuando este proceso se prolongue durante muchas décadas. Ánte esta crisis, que para las élites es de orden existencial, Jason Moore ofrece un diagnóstico de largo recorrido. Le da el nombre de la Gran Implosión y lo considera el resultado más probable, no tanto de la irresponsabilidad y el consumismo de una Humanidad esencializada y dicha en mayúscula, como de las contradicciones del Capitaloceno, la gran era del capital.
En una clave que reactualiza la corriente de análisis del sistema mundo, que desarrollaron Wallerstein, Arrighi y tantos otros, Moore se desmarca de la perspectiva ecologista más convencional, para poner en el centro las dinámicas capitalistas que conducen a la crisis. Por medio de una aplicación novedosa del materialismo histórico, su análisis describe una trayectoria de larga duración que empieza en el siglo XV. Bajo esta lupa, la expansión imperialista desde 1492 es interpretada como una ambiciosa estrategia de apropiación burguesa: la conformación de una enorme frontera capitalista, que permitió el gran abaratamiento de la tierra, la energía, los alimentos y el trabajo.
Eurípides es el más inquieto y apasionado de los tres grandes autores trágicos griegos. Seguramente también es el más influyente, gracias a su sensibilidad poética, más cercana a la actual. A diferencia de Esquilo y Sófocles, que le precedieron, Eurípides humaniza y dota de carácter realista al mito, da rienda suelta a los arrebatos poéticos, a la vez que también se muestra muy racionalista. En este contraste contradictorio radica parte de su encanto y de su modernidad.
El tercer y último volumen que recoge las tragedias completas de Eurípides en la Biblioteca Clásica incluye: Helena, Las fenicias, Orestes, Ifigenia en Áulide, Las bacantes y la debatida Reso.
Todos experimentaremos dolor en algún momento de nuestras vidas: de espalda, de parto o los achaques de la vejez. Ninguno de nosotros se librará. Pero ¿y si todo lo que creías saber sobre él fuera erróneo? Nos han dicho que es puramente físico, que solo está relacionado con el cuerpo. Pero la verdad es que el dolor lo construye el cerebro: está influido no solamente por las lesiones corporales, sino también por las emociones, las expectativas y el entorno. Esto significa que tenemos infinitamente más control sobre él de lo que jamás hubiéramos imaginado: porque si el cerebro puede cambiar, el dolor también puede hacerlo.
Basándose en la neurociencia más avanzada y en casos de sus pacientes, Rachel Zoffness desmonta por completo los mitos heredados y nos ofrece una hoja de ruta para la curación.
El dolor crónico se puede tratar, aunque para lograrlo debemos abordar a la persona en su totalidad.
"Poco a poco, conforme mis ojos se acostumbraban a la oscuridad pude observar cómo la suave luz de la luna iluminaba a un hombrecillo que se había colocado al lado, de pie.
No dejaba de mirarme.
Seguramente, si hubiera sido la primera vez, del mismo susto me habría caído al agua, pero quien estaba allí no era para mí un desconocido. Era mi principito."
El diario El País salió a la calle el 4 de mayo de 1976, menos de seis meses después de la muerte de Franco, cuando el camino a la democracia apenas empezaba a atisbarse. La idea del periódico se incubó entre un grupo de editores e intelectuales que, en las postrimerías del franquismo, buscaba un instrumento de reforma del régimen, de talante liberal y vocación europeísta, que contribuyera a suturar las heridas provocadas por la guerra civil y la dictadura y a hallar una salida sin traumas del franquismo. Su éxito fue fulgurante. A los 50 años de ese momento fundacional de la historia reciente española, Javier Cercas asumió el reto de contar la historia de un país a través de la de su periódico de referencia; pero El periódico de la democracia no es solo una historia personal de ese periodo: es también una reflexión acerca de la relación del periodismo con la literatura, una crónica de la formación intelectual de un escritor y un homenaje a la importancia de la prensa en la construcción y la defensa de las libertades.