Acaso una de las feministas más incendiarias y polémicas de la segunda ola, la estadounidense Andrea Dworkin analiza en su fulgurante y profético debut cómo el odio hacia las mujeres está firmemente arraigado en nuestra cultura desde hace siglos, ya sea en relatos y roles construidos desde la literatura (de los cuentos de hadas a la novela erótica), en prácticas sociales centenarias (como el vendado de los pies en China), en sucesos históricos (como la caza de brujas) o en asuntos que siguen siendo de gran relevancia hoy en día: la pornografía, la androginia o la intersexualidad.
A través de todos esos ejemplos, señalando sin pudor a todas las partes implicadas y con un pensamiento que no dejará a nadie indiferente, Dworkin defiende la existencia de una violencia normalizada contra la mujer, fruto de un patriarcado sistémico al que aún hoy, en pleno siglo XXI, debe enfrentarse el feminismo.
'La hipótesis comunista equivale a decir que el futuro de la humanidad no está condenado a la dominación planetaria del capitalismo, a las monstruosas desigualdades que lo acompañan, a la obscena división del trabajo y a la “democracia” que es, de todo esto, la base: la concentración estatal, que organiza el poder para una oligarquía muy estrecha'.
En este pequeño libro, Alain Badiou nos plantea que, a pesar de todos los grandes experimentos del siglo XX, la hipótesis comunista está todavía en sus primeras etapas. De hecho, el propósito de Badiou consiste en contrastar directamente al comunismo con la famosa 'prueba' histórica de su 'fracaso'. Utilizando tres ejemplos característicos -la Comuna de París, la Revolución Cultural china y Mayo del 68- cuestiona fundamentalmente la noción misma de fracaso. Concluye que la falta de éxito de un intento no puede eliminar el problema para el cual propuso una solución. La experimentación histórica consiste así siempre en lo que podamos inventar. Desde esta perspectiva, el capitalismo y su 'democracia' es lo viejo, es la renuncia a pensar, a actuar según los principios de un pensamiento. Por su parte, la hipótesis comunista, cualquiera que sea el nombre que le demos (emancipación, igualdad, etc.), es sencillamente la apelación más consistente a estas potencias de la creación.
La extrema derecha es noticia varias veces al día. En nuestro país, más por sus palabras que por sus actos, aunque sobre todo por las sombras que proyecta la sola posibilidad de que Vox llegue a aplicar aquí las medidas que adoptan las diversas fuerzas ultra en los países en los que han alcanzado el Gobierno. Tan estrepitosa actualidad mundial concede ventaja a la extrema derecha española, que los sondeos demoscópicos indican que atrae especialmente a los jóvenes recién llegados a la edad de votar. Hasta 2018, la mayoría de los españoles tocaba madera esperando que nuestro país fuese una excepción y aquí no arribase la ola ultra que empezaba a anegar el resto de Europa.
Las palabras no son inocentes: nombran, legitiman y encubren. Este libro desvela cómo el conflicto palestino-israelí se libra también en el terreno del lenguaje, donde cada término puede convertirse en un arma de guerra simbólica. Muestra cómo los discursos oficiales presentan la ocupación y la violencia como inevitables, casi naturales. El foco se sitúa en la televisión pública española y en el programa Shalom, un espacio que, bajo la apariencia de cultura y religión, ha servido de plataforma diplomática al sionismo político. Entrecruzando análisis mediático, crítica cultural y reflexión ética, revela cómo se confunden deliberadamente identidad, fe y propaganda para moldear a la opinión pública.
La democracia no atraviesa solo una crisis política o institucional: su herida es espiritual. Así lo sostienen Julio Borges Junyent, Juan Miguel Matheus, Rudy Albino de Assunção y Paola Bautista de Alemán, quienes coordinan esta obra coral en la que más de treinta autores de Europa, Hispanoamérica y Estados Unidos se dan cita para reflexionar sobre el destino de nuestras sociedades.
La palabra crisis proviene del griego krisis, juicio y desde este libro se propone un juicio sereno y lúcido sobre el alma de las democracias contemporáneas: sus fracturas, sus derivas totalitarias, su polarización y el relativismo que erosiona la verdad y la justicia. No se trata de condenar, sino de discernir y proponer caminos de renovación.
Ensayo político sobre la rabia, su dimensión política, su instrumentalización y cómo la derecha y la izquierda compiten por ella.
Con un pulso incisivo, Oriol Erausquin denuncia la importancia de politizar la rabia y cuestionar sus usos y límites. Una rabia no quiere destruirlo todo sino romper lo que nos daña. Que no se alimenta del asco ni se descarga en chivos expiatorios, sino que se dirige contra el poder que nos asfixia. Porque si el futuro aún es posible, será gracias a quienes se atrevan a organizar la rabia.