El estoicismo fue, desde su origen en la Grecia antigua, una filosofía para afrontar la existencia con serenidad, fortaleza y alegría interior. Más de dos mil años después, cuando el ruido del mundo parece ensordecer toda calma posible, Miguel Sandín nos recuerda que el pensamiento estoico sigue siendo la brújula más clara para no extraviarnos en medio del caos.
La paz estoica no es un tratado académico ni un manual de autoayuda: es un viaje personal por una tradición que enseñó a vivir con sentido y a encontrar equilibrio en la adversidad. Con un tono profundamente humano y claro, Sandín nos muestra las enseñanzas de Zenón, Séneca, Epicteto y Marco Aurelio y convierte las grandes virtudes estoicas —coraje, templanza, justicia y sabiduría— en herramientas cotidianas, en un armamento moral capaz de devolvernos el control sobre lo que depende de nosotros y la aceptación serena de lo que no.
Este libro es una guía clara y accesible de una de las filosofías más influyentes y complejas del siglo XX. Con su inconfundible claridad pedagógica, Gianni Vattimo ofrece una interpretación coherente y unitaria de la evolución del pensamiento de Martin Heidegger, desde sus primeras obras sobre el sentido del ser hasta sus últimas meditaciones sobre el lenguaje, el arte, la técnica y el olvido del ser.Vattimo conduce al lector, con profundidad y precisión, a través de los conceptos fundamentales de la obra heideggeriana. Más que una simple introducción, esta obra constituye una invitación a comprender por qué la filosofía de Heidegger sigue siendo esencial para pensar nuestra relación con el mundo en una época dominada por la alienación tecnológica y la pérdida de sentido.
La historia de las sensibilidades ha sido durante décadas dominio exclusivo de unos pocos pioneros, ya que escribir el relato de la vida sensible y afectiva de los individuos y las sociedades de antaño es un empeño tan atractivo como complejo. No obstante, obviar este ámbito de la vida supone nada menos que mutilarla, pues, al reconsiderar la relación entre cuerpo y mente, esta historia a flor de piel nos brinda un nuevo modo de aproximarnos tanto a la experiencia individual como colectiva.
La figura de Georg Wilhelm Friedrich Hegel (Stuttgart, 27 de agosto de 1770 - Berlín, 14 de noviembre de 1831) ha tenido una recepción tan contradictoria a lo largo de la historia como lo fue su propia filosofía. Aclamado y casi venerado durante buena parte del siglo XIX, convertido en una suerte de filósofo oficial del estado prusiano, con el cambio de centuria su prestigio sufrió una vertiginosa caída, hasta convertirse para la filosofía en algo así como una pieza de museo, rara y enigmática. ¿Cuál de esas dos lecturas es la acertada? ¿O quizás no lo es ninguna de ellas y, como nos habría sugerido el proprio Hegel, deberíamos alcanzar una síntesis que las supere? Este es, en parte, el propósito de este libro, una invitación a introducirse en el pensamiento de Hegel, o al menos a provocar una cierta curiosidad por el autor.
De lo que no se puede hablar, más vale guardar silencio. Ludwig Wittgenstein revolucionó la historia del pensamiento en dos ocasiones. Es por ello que se distinguen dos etapas claras en su pensamiento: la primera ―a la cual pertenece esta sentencia― corresponde a la teoría pictórica del significado y la segunda gira en torno a la máxima «el significado de una palabra está en el uso». La honestidad de su trabajo filosófico fue tal que no titubeó a la hora de tirar por tierra la idea principal de su primera etapa, que aún muchos veneraban y que él mismo había entendido como punto final de la filosofía. Este libro presenta con sencillez los aspectos más importantes de su pensamiento al tiempo que ofrece un retrato de su compleja personalidad, según el propio convencimiento del autor, que sostenía que filosofía y vida no estaban desligados, sino que una era reflejo de la otra y viceversa.