Madre de un ángel es un conmovedor y profundo viaje por el proceso de duelo, escrito desde el corazón de alguien que ha experimentado una pérdida significativa: la muerte de un hijo. En sus líneas, la autora, no solo te acompaña a enfrentar el dolor, sino que también es una invitación a transitar el duelo y encontrar la luz en medio de la oscuridad.
A través de relatos personales, reflexiones y ejercicios prácticos, la autora comparte herramientas útiles y, en lugar de ofrecer soluciones rápidas, honra el proceso de sanación personal, respetando el ritmo individual de cada persona y cultivando una renovada fe en la vida.
Con un enfoque compasivo y profundamente humano, Madre de un ángel es más que un libro; es un faro de esperanza para cualquier persona que haya perdido a un ser querido, experimentado una pérdida significativa en su vida, o, así como para amigos y familiares que desean comprender mejor cómo apoyar al doliente.
Me llamo Lucas, soy el primo de Claudia y ¡acabo de mudarme a Unicornia!
Aquí mi madre ha abierto Magicornia: el Bazar de las Cosas Asombrosas, ¡y hoy es la gran inauguración!
La tienda se está llenando de visitantes curiosos, y también han venido algunos compañeros de clase. Les enseñaré la sala secreta de objetos especiales, pero, ¡oh, no! Algunos han desaparecido delante de nuestras narices. ¿Dónde se han metido? Y lo más importante…
¿Podré encontrarlos sin que se entere mi madre?
Daisy Haites pensaba que por fin había dejado atrás su pasado: el crimen, su familia y el hombre al que ama. Pero, cuando su vida vuelve a estar en peligro, se encuentra de nuevo bajo la atenta mirada de su hermano Julian y su exnovio Christian, ambos decididos a velar por su seguridad.
Todo se complica aún más cuando la preciosa y despechada socialité Magnolia Parks entra en juego y su vida se entrelaza con la de Julian. Porque, para Julian, enamorarse no solo está prohibido: podría ser letal para todos los que le rodean.
De viaje por Estados Unidos para estudiar los métodos de la policía de ese país, Maigret asiste a una audiencia en la que se busca determinar si la muerte de una muchacha arrollada por un tren debe clasificarse como suicidio u homicidio.
Con una reflexión de fondo sobre la justicia, la novela es una historia típicamente norteamericana en la que aparecen grandes espacios, carreteras en el desierto y soldados sin escrúpulos, lo que demuestra la rapidez con que Simenon comprendió el imaginario estadounidense que por entonces empezaba a globalizarse