La Ciencia nueva es una obra clave de la tradición cultural de Occidente. Su concepción es de tal riqueza que se ha considerado a su autor, Giambattista Vico (1688-1744), precursor de los románticos, de Hegel y de Marx; da origen a la Estética moderna, y crea el ámbito necesario para el surgimiento de las ciencias humanas, cimentando los fundamentos de la lingüística y de la antropología actuales. A través del novedoso empeño de una filosofía de la historia, su amplia y compleja visión del mundo ha seguido fascinando a pensadores y creadores contemporáneos tan dispersos como Walter Benjamín y William Burroughs. Con su reivindicación de la retórica, como guía maestra de la transmisión cultural, y la introducción de la jurisprudencia en tanto columna vertebral de la vida de los pueblos, esta obra continúa siendo una ciencia nueva, es decir, capaz de germinar vías de reflexión ante los problemas centrales del mundo contemporáneo: la asunción de la pluralidad, las nuevas migraciones, el papel de la religión en la vida de las naciones, la realización efectiva del sistema democrático y la importancia para ésta de los medios de comunicación. Su lectura incita al diálogo, apela a la creatividad del hombre más allá de la muerte de cualquier arte, y deja sin duda una huella imborrable.
¿Debemos temer al impacto de un asteroide, a una nueva pandemia, a una guerra mundial o a un colapso tecnológico? En un mundo dominado por titulares alarmantes, este libro planeta qué riesgos son reales y cuáles exageraciones. En 26 capítulos breves y provocadores, analiza amenazas ambientales, sociales, económicas e incluso metafísicas, y ofrece una respuesta clara: ¿preocuparse o no? Una obra inquietante y reveladora que convierte la incertidumbre en conocimiento e invita a entender el peligro y a actuar.
Vivimos conectados de forma permanente. Dormimos con el móvil al lado, trabajamos frente a pantallas, nos informamos en redes sociales y tomamos decisiones cotidianas mediante inteligencias artificiales. Lo digital ya no es un simple entorno externo: es el lugar donde vivimos psicológicamente.
Desde la ciberpsicología, la disciplina que estudia cómo la tecnología transforma la mente, la conducta y la vida emocional, Ariadna Vilalta analiza de qué manera los algoritmos están reconfigurando el apego, la atención, el deseo, la autoestima, la verdad y el pensamiento crítico. Una idea tan incómoda como urgente: no solo estamos usando tecnología, sino que esta nos está moldeando. Y entender ese impacto ya no es opcional, es una necesidad psicológica, educativa y social.
Con un enfoque claro y riguroso, este ensayo aborda uno de los grandes retos de nuestro tiempo: comprender los mecanismos invisibles que nos influyen para recuperar la autonomía mental en una época diseñada para perderla.
El declive del campo como síntoma y causa del declive de la civilización
En una época que idealiza la tecnología y desprecia el campo, Julio Llorente lanza una tesis de fondo: la agricultura no es un sector más de la economía, sino el cimiento mismo de la civilización. Sin cultivo no hay cultura; sin arraigo no hay comunidad; sin tierra no hay cielo. Allí donde el campo agoniza, también lo hace una forma plenamente humana de habitar el mundo.
A lo largo de estas páginas, el autor recorre el ecologismo antiagrario, el nomadismo contemporáneo, la agroindustria, la pérdida de los oficios manuales y el declive del arraigo. Frente a la utopía tecnológica y la fantasía de la autosuficiencia, reivindica la fi gura del agricultor como custodio de la realidad: alguien que sabe que la vida depende de un don, que el progreso tiene límites y que toda cultura duradera nace del cuidado.
Con una prosa tan rigurosa como apasionada, Llorente dialoga con la tradición humanista y la proyecta sobre los dilemas actuales, combinando el análisis cultural con la invitación filosófica y la intuición poética.
En esta reflexión sobre la naturaleza humana, el trabajo, el arraigo y la dimensión espiritual del cultivo late una convicción sencilla: el campo conserva una sabiduría elemental que la ciudad ha olvidado y que ninguna tecnología puede reemplazar.
«Un ensayo provocador que, aunque se equivoca al vaticinar la extinción humana, acierta al identificar el desafío: la llegada de sistemas de IA avanzados con metas propias.» Jaime Sevilla, director de Epoch AI, centro de investigación del futuro de la IA
«Si no entiendes cómo funciona una IA, estás en buena compañía: los propios ingenieros que las construyen tampoco lo entienden del todo. Este libro, que combina enfoques de seguridad informática con filosofía y ciencia ficción, explica por qué eso debería preocuparnos.» Hugo Viciana, filósofo y experto en ciencias cognitivas
Desde hace unos años, cientos de expertos en inteligencia artificial vienen advirtiendo que esta supone un grave peligro de extinción para la humanidad. Sin embargo, la carrera no ha dejado de intensificarse: empresas y países compiten por crear máquinas más inteligentes que cualquier persona, y el mundo no está preparado. Durante décadas, Yudkowsky y Soares han estudiado cómo pensarán estas inteligencias, y su conclusión es cristalina: basta una mínima desviación para que desarrollen objetivos propios en conflicto con los nuestros. Si llega el momento, no habrá marcha atrás, pero aún estamos a tiempo de frenar y diseñar políticas que garanticen nuestra seguridad. La solución está clara: debemos actuar ahora para que la IA sea una aliada, no una amenaza.
En la víspera de Año Nuevo de 1977, el presidente Jimmy Carter brindó por Mohammad Reza Pahlavi, rey de reyes, y por el Estado de Irán, aliado clave de Estados Unidos en la Guerra Fría. En esos momentos, Irán tenía el quinto ejército más grande del mundo, una floreciente capital en expansión, enormes ingresos petroleros y una presencia policial que sofocaba cualquier voz disidente del régimen. Catorce meses después, sin embargo, el sah huía al exilio, derrocado contra todo pronóstico por una revolución religiosa liderada por un ayatolá llamado Jomeini. ¿Cómo es posible que Estados Unidos, con ingentes recursos procedentes de la CIA y miles de militares en la región iraní, no lo viera venir?
Con un estilo vibrante, ingenioso y sumamente preciso, Scott Anderson reconstruye la fascinante historia del colapso de una superpotencia política y revela cómo la Revolución iraní, que fue tan decisiva como la francesa o la rusa, prefiguró los enfrentamientos entre las masas religiosas y las élites en todo el mundo.