La vida no es una carrera. No hay ganadores ni perdedores. A muchísimas personas les va mejor que a ti… y muchísimo peor», se repite Luke. Durante más de diez años, Luke Healy ha invertido toda su autoestima en su carrera. Pero entonces, casi de la noche a la mañana, parece que todo se desvanece.
Con el telón de fondo de un clima global que cambia peligrosamente, La autoestima y el fin del mundo abarca dos décadas de tragicómico autodescubrimiento, hasta que a Luke se le presenta la posibilidad de que su obra renazca en Hollywood. Pero ¿a qué precio?¿Qué sucede cuando no eres quien necesitas ser? Y, en última instancia, ¿quién puedes ser en el fin del mundo?
Hyakunin Isshu es el nombre que comúnmente recibe una antología poética japonesa en la que se recogen cien poemas de cien poetas diferentes, seleccionados y ordenados de acuerdo con el criterio de su autor. Han surgido muchas obras de este tipo en distintas épocas, pero la más antigua y famosa de todas es la presente, traducida aquí al castellano y en versión bilingüe: Ogura Hyakunin Isshu, de Fujiwara no Sadaie (Kioto, 1162-1241). Compuesta por encargo del tutor legal de su hijo con el fin de decorar las puertas correderas de su residencia en el monte Ogura, este erudito se atribuiría gracias a ella uno de los mayores clásicos de la poesía de Japón, y la más fiel representación de la cultura del buen gusto del siglo XIII, siguiendo una cronología de casi seiscientos años de historia, hasta alcanzar su propio período, en el que participa incluyendo su poema en la colección. Hombres y mujeres de todos los estratos sociales, desde emperadores, hasta damas de la corte y monjes, conviven en este entramado rico y variado, cantando a coro como « los inmortales de la poesía waka»; tejiendo un tapiz de las cuatro estaciones, del amor, del desamor, de los viajes, y de otros quehaceres; marcando un ritmo magistral y memorable, fruto del inestimable intento de lograr por aquel entonces que cien melodías sonasen como una.
Cuando el Imperio Romano dominaba la tierra, en la época de César Augusto también la poesía escrita en latín alcanzó cimas fabulosas. En un plazo brevísimo de tiempo coincidieron Catulo, Horacio, Tibulo, Propercio, Sulpicia, Ovidio y Marcial. Poetas del amor y de los banquetes, de la ciudad y de los paisajes campestres donde retirarse, del culto religioso y las brujerías y los filtros de amor. Poetas de enorme personalidad y técnica prodigiosa que dejan su huella en cada poema y que a la distancia de siglos nos hablan como si fuesen nuestros contemporáneos de los celos, la euforia, el enamoramiento, la necesidad de descanso y la furia. Por primera vez en español reunimos los mejores poemas líricos del periodo, presentado el original y una traducción en verso castellano. Poemas de extensión muy variada (de los tres versos a los cien) donde se explora la intimidad y la vida comunitaria de poetas con gran personalidad que asisten a un momento decisivo de la historia: la expansión del imperio romano. Con un hilo conductor: el enamoramiento, la seducción a plena luz del día, los cálidos ocios del amor, y los juegos de la noche.
Recuperar por medio del viaje los fundamentos más hondos de nuestras humanas ruinas para evitar futuros terremotos, constituye el afán de este libro que viaja por la Antigüedad de Grecia y Roma desde el presente. A partir de las raíces de nuestra cultura se busca el reencuentro y que de ese tronco vuelva a brotar la flor, un nuevo renacimiento. El viajero interior y exterior pretende alcanzar la iluminación del espíritu a partir de los escombros, ruinas de nuestras civilizaciones, que también se reconstruyen. A veces pese a nosotros mismos.
La nostalgia del mar es el eje, indisoluble, de Marinero en tierra, el primer poemario de Rafael Alberti. («Si mi voz muriera en tierra, / llevadla al nivel del mar / y dejadla en la ribera»). Muchos autores vieron en él no solo el lamento por la lejanía del paisaje de su niñez, sino también el anuncio del exilio y del futuro dolor de la vida. En todo caso, este notable primer libro de Rafael Alberti, un hito en nuestra historia poética, supone el regreso a la infancia. la frescura y la ligereza de aquellos espacios marítimos, bajo la idealización del recuerdo, como un origen mítico. Aquí el mar siempre es benéfico, luminoso.
El libro estará organizado en 13 apartados que hacen referencia a la buena o mala suerte («El gato negro», «La sal derramada», «No cruzar debajo de una escalera», «Levantarse con el pie izquierdo», «Tijeras abiertas» o «El color amarillo»).
En palabras del autor: «La vida está llena de momentos que no podemos controlar, cuando la suerte es nuestro acompañante de viaje. Nos enamoramos, no se elige. Tan solo puedes vivirlo. Es incontrolable».
Bésame, que diré que ha sido mala suerte».