En este lugar, amar duele. Sobrevivir, más.
Él tiene que destruirla. Ella, debe sobrevivir al juego. Pero entre secretos, traiciones y deseo, las reglas ya no importan.
En un internado donde el poder se hereda y la crueldad se aprende, los becados son solo peones de una élite que se cree invencible. Abbi ha regresado con una misión: acabar con quienes arruinaron su vida.
Dorian es uno de ellos. Frío, implacable… y su peor debilidad.
En este campo de batalla disfrazado de escuela de élite, ambos están atados por un pasado que arde entre sus cuerpos y una atracción imposible de ignorar.
Pero aquí, enamorarse puede costarte más que el corazón.
Cuando el amor se mezcla con la venganza, ¿cuánto puedes resistir antes de rendirte a lo que más te destruye? Prepárate para cruzar los límites de lo permitido y descubrir un romance tan letal como adictivo. En el internado, nada es lo que parece. Y tú estás a punto de entrar.
Moruena Estríngana domina el dark romance juvenil como nadie: emociona, sacude y enamora en cada página con una prosa visceral, adictiva y sincera.
«Que la música salve por lo menos el resto de la noche, y cumpla a fondo una de sus peores misiones, la de ponernos un buen biombo delante del espejo, borrarnos del mapa durante un par de horas».
Las armas secretas (1964) reúne cinco cuentos que forman parte de la mejor tradición del género. En medio de la excelencia de relatos como «Cartas de mamá», «Los buenos servicios» y «Las armas secretas», destacan dos obras maestras: «Las babas del diablo» (adaptado al cine por Antonioni en su recordada Blow up) y «El perseguidor», quizás el más perfecto y conmovedor homenaje a un genio del jazz como Charlie Parker.
«También en el ajedrez y en el amor hay esos instantes en que la niebla se triza y es entonces que se cumplen las jugadas o los actos que un segundo antes hubieran sido inconcebibles».
Alguien que anda por ahí (1977) reúne once cuentos en los que Cortázar vuelve a superarse a sí mismo. Se abre con la inquietante melancolía de «Cambio de luces» y culmina con la violencia policial de «La noche de Mantequilla». Cortázar no sólo crea climas y situaciones irrepetibles, también es capaz de sorprender con proezas estilísticas como «Usted se tendió a tu lado», donde la historia se narra simultáneamente en dos registros distintos; o de rescatar un cuento escrito en los años cincuenta —«La barca o nueva visita a Venecia»—, intercalando comentarios que lo cargan de ironía y matices infinitos.