¿Cómo recibieron los indígenas a los peregrinos del Mayflower? ¿Por qué se produjo la caza de brujas de Salem? ¿Fue Pennsylvania un territorio utópico? ¿Cómo se convirtió el puerto de Boston en una tetera gigantesca? ¿Por qué se independizaron las Trece Colonias? ¿Dónde empezó la Revolución? ¿Quiénes eran los Padres Fundadores? ¿Y los filósofos y literatos trascendentalistas? ¿Cómo se escapó el esclavo más díscolo de George Washington? ¿Quiénes protagonizaron el duelo mortal más famoso del país? ¿Cómo un gaditano salvó a los Estados Unidos? ¿Era unionista la primera dama de la Confederación? ¿Por qué asesinaron a Lincoln? ¿Cómo se restañaron las heridas de la Guerra Civil? ¿Por qué la Ley Seca? ¿Y las políticas sociales de Roosevelt? ¿Por qué el partido Demócrata pasó de ser racista al favorito de la comunidad negra? ¿Por qué España vendió Florida a los Estados Unidos? ¿Cómo eran las relaciones interraciales en el mundo hispano y en el anglosajón? Un viaje por la Costa Este sirve de hilo conductor para abordar estas y otras cuestiones de forma rigurosa y amena. Saltando adelante y atrás en un espacio temporal de cuatro siglos, este libro se acerca a momentos cruciales para los Estados Unidos y a sus figuras más destacadas. Una aproximación polifacética a la historia de este país, muy útil para comprender su presente.
Una historia sobre la inocencia, el amor y el sentido de la vida.
Gustavo Bueno fue nombrado, en virtud de oposición, primer catedrático numerario de “Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos” de la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo, por orden de 18 de abril de 1960, incorporándose a esa universidad en junio de 1960, tras haber ejercido desde 1949 en Salamanca como catedrático de filosofía en el Instituto Nacional de Enseñanza Media “Lucía de Medrano”.
Las cátedras de “Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos” se habían introducido en la universidad española el 7 de julio de 1944, mediante decreto que organizaba la Facultad de Filosofía y Letras en siete secciones (Filosofía, Filología clásica, Filología semítica, Filología románica, Historia, Historia de América, y Pedagogía) y tres periodos de estudios: dos cursos comunes, tres cursos de licenciatura especializada y un curso de doctorado. En los cuatrimestres primero y segundo, del primer curso común, se establecía la asignatura “Fundamentos de Filosofía” (tres horas semanales de clase) y en los cuatrimestres tercero y cuarto, del segundo curso común, la asignatura “Historia de los sistemas filosóficos” (tres horas semanales de clase).
Friedrich Nietzsche (Rocken, 1844-Weimar, 1900) goza de un prestigio inusual, sólo comparable al alcanzado por Karl Marx y Sigmund Freud, los otros dos «maestros de la sospecha», al decir del hermeneuta Paul Ricoeur.
Pocos calificativos convienen mejor a su figura que el de filósofo trágico, en la medida que también lo fueron Epicuro, Lucrecio y Montaigne: un filósofo prendado de la vida, pero atrapado desde muy pronto en las redes del lenguaje, lo que le predispuso al rechazo del discurso tradicional, el lenguaje del todo, en favor del discurso fragmentado, el lenguaje de las partes.