¿Qué queda del ser humano cuando la ciencia cree haberlo explicado todo? En este ensayo, Roger Scruton reivindica la dimensión sagrada de la existencia frente a la moda propuesta por el ateísmo. A través de las relaciones, la conciencia moral y el sentido de la belleza, el autor revela una intuición profunda de lo trascendente que escapa a cualquier fórmula científica. Scruton ofrece una meditación filosófica sobre la necesidad vital de lo sagrado en la experiencia humana. Con ejemplos tomados del arte, la música, la arquitectura o la literatura, muestra cómo la belleza nos permite entrever la realidad como si la viéramos “con los ojos de Dios”.
Pocos lugares en la Tierra han despertado tanta fascinación como el Polo Norte. Un lugar inhóspito, impregnado de una belleza extraordinaria que se sumerge en la oscuridad total durante seis meses, mientras que el resto del año permanece soleado. Un territorio inabarcable que parece impedir cualquier tentativa humana de recorrerlo. Y, sin embargo, en ocasiones, alguien se adentra en sus misterios y regresa cargado de historias y visiones. Así lo hizo el filósofo y aventurero Erling Kagge en 1990 cuando se convirtió en la primera persona en aventurarse en el Polo Norte con la única ayuda de unos esquís. Lo hizo avanzando durante sesenta días, un pie detrás del otro, ante un horizonte infinitamente blanco.
Pero esta no solo es la crónica de aquella hazaña excitante y pionera: es un relato apasionante sobre el interés humano por conquistar los confines del planeta y una poderosa reflexión sobre nuestra relación con él. En este relato fascinante, Kagge nos regala una nueva historia del mundo que abarca miles de años, desde Heródoto, pionero en imaginar cómo sería el punto más septentrional de la Tierra, hasta la legendaria "carrera" de Fridtjof Nansen contra Robert Peary para alcanzar el Ártico, pasando por los cartógrafos que trazaron los primeros mapas del mundo con los que llegar a este lugar que parecía inalcanzable.
Másallá del Polo Norte es una aventura y es la historia de una obsesión, un libro sobre la realización de sueños ocultos, sobre padres difíciles e hijos difíciles, y un registro psicológico de lo que significa seguir adelante ante la adversidad.
Una aproximación al desarrollo de su teoría lingüística, que se extiende entre 1916, año de la publicación de «Sobre el lenguaje en general y sobre el lenguaje humano», y 1935, con «Problemas de sociología del lenguaje». Dos ensayos completamente distintos que, sin embargo, describen un arco coherente que abarca el origen del lenguaje, su potencialidad creativa y de imitación, o su vínculo con la realidad tangible de las cosas. Además de los textos citados, este pequeño volumen incluye fragmentos esenciales de la década de 1920, como el microrrelato titulado «Por qué el elefante se llama ‘elefante’» y el breve ensayo «Sobre la facultad mimética»