Todo está hecho pedazos. Jack ha roto el trato con Holly y nunca nada le había dolido más, pero tiene una razón demasiado importante para hacerlo. Holly no entiende qué ha ocurrido. Le han destrozado el corazón, pero no piensa hundirse. Tiene una lista de metas. Es valiente y va a perseguir sus sueños.
Sin embargo, por mucho que lo intenten, Jack y Holly no son capaces de olvidarse el uno del otro. Cada vez que se ven, cada vez que están en la misma habitación, su respiración se acelera y el corazón les late desbocado.
Los problemas de Jack, que ni siquiera son suyos, Tennessee, Bella, lo que ocurrirá después de graduarse? Demasiadas cosas los separan, pero lo que sienten cuando están cerca es más grande, más fuerte. El amor ya ha marcado el camino.
¿Qué precio hay que pagar para dar una vuelta de timón y decidirse a vivir los propios sueños?
Aunque Pablo Simó quiere construir la torre de sus sueños, se limita a dibujarla: hace veinte años que trabaja en un estudio de arquitectura que no puede o no quiere dejar. Veinte años son también los que lleva casado con Laura, a quien solo lo unen la costumbre y una hija típicamente adolescente.
Cuando una joven llegue inesperadamente al estudio buscando a Nelson Jara, comenzará a revelarse la trama en la que Simó está implicado junto a su jefe y una compañera de trabajo. La aparición de la muchacha y las derivaciones de ese hecho del pasado abrirán una grieta en la precaria estabilidad del arquitecto, que verá derrumbarse una a una las certezas que lo sostenían.
La autora de Brújula para navegantes emocionales nos alienta a sacar provecho de nuestra capacidad innata para amar y para transformar, a encontrar los cauces donde nuestra creatividad y nuestra energía fluyan a través de las trampas y los dones que nos acechan a diario.
Nacemos inocentes. Sin emociones mezcladas, sin dudas, sin miedos, sin mentiras. Llegamos para descubrir, luminosos y coherentes. Vulnerables pero abiertos al mundo, animados por una curiosidad rotunda y radical, dotados de la pasión por vivir. Es entonces cuando comienza la búsqueda del sentido en una realidad diaria de luces y de sombras donde nos asaltan el amor, el miedo, la tristeza o la tentación. Cómo nos enfrentemos a estas etapas cruciales, desde la inocencia o desde la rigidez, determinará el tejido de nuestra existencia, de cada emoción, de cada gesto, de cada pensamiento.
Apasionada e impetuosa, la personalidad de Tina fue única. Nacida en Italia a finales del siglo XIX, y tras un breve paso por Hollywood, donde trabajó como actriz, llegó a México en plena efervescencia cultural de los años veinte.
Fue compañera en las reflexiones artísticas y políticas de los intelectuales y creadores de la época —Edward Weston, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros o Frida Kahlo, sólo por citar algunos— y acá encontraría el coraje y la inspiración necesarios para descubrir en la fotografía el medio idóneo con el que mostrar su indignación y compromiso por las injusticias sociales.
Pero más fuertes que su carácter e incluso su obra fueron sus fervientes ideales anti-fascistas, que mantuvo firmes hasta su trágica muerte, cuya causa real sigue siendo un misterio.
París, 1899. Emma Lacasse ha estado separada de su hermana mayor durante casi veinte años, ya que Caroline se casó con un estadounidense rico y se fue de Francia. Así que cuando Emma recibe la petición de Caroline de encontrarse con ella, esto la intriga. Caroline invita a Emma a visitarla en Nueva York con una condición: Emma debe dar clases particulares a su tímida sobrina, Isadora, y ayudarla a prepararse para su debut en sociedad.
Caroline vive una vida de excesos y opulencias inimaginables como todas las millonarias de la era dorada de Nueva York, y Emma pronto se verá inmersa en un mundo de lujo más allá de sus sueños más salvajes, muy alejado de su estilo de vida bohemio como arpista y escritora con su amante, Claude, en Montmartre.
Emma espera que el encuentro con su única familia sea emotivo, pero en lugar de eso, se encuentra con los vicios de su hermana carismática y manipuladora, que se deleita con las maquinaciones de los ultra ricos. Cuando Emma comienza a cuestionar los verdaderos motivos de su hermana, se desata un desastre y la sociedad de Nueva York queda al descubierto: debajo del reluciente exterior hay un nido de engaño, traición, corrupción moral... y tal vez incluso de asesinato.
Vas por la vida pensando que hay tantas cosas que necesitas tener…
hasta que te quedas solo con tu teléfono, tu cartera y una foto de tu madre.
Marin no ha vuelto a hablar con nadie de su antigua vida desde el día que decidió dejar todo atrás. Nadie sabe la verdad. Ni siquiera su mejor amiga, Mabel. Pero incluso a miles dekilómetros de la costa de California, en Nueva York, Marin todavía siente el peso de la tragedia de la que ha tratado de huir.
Ahora, meses más tarde, a solas en un dormitorio vacío, durante las vacaciones de invierno, Marin espera. Mabel está a punto de llegar, y con su llegada, Marin se verá forzada a enfrentar todo aquello que ha tratado de olvidar.
¿Estamos okey? Un verano para recordar es Nina LaCour en su máximo esplendor, con una representación del duelo magníficamente elaborada y dolorosamente honesta. Imprescindible.