Una escena familiar, y sus consecuencias perturbadoras, diseccionadas por la autora que ha hecho de su vida materia literaria.
En 1952, cuando Annie Ernaux tenía doce años, su padre quiso matar a su madre un domingo de junio, a primera hora de la tarde. Años después, esa escena se le presenta a la autora tan diáfanamente cruel como el día en que la vivió. Como en tantas otras familias, sus padres, que se odian entre sí, adoran en cambio a la niña, por lo que, mientras pasan los días y el olvido invade el hogar, el recuerdo de aquel domingo parece convertirse en un mal sueño. Sin embargo esa escena cambió para siempre a la autora: aquella niña y su familia «habían dejado de ser gente decente», y todo había pasado a ser vergonzoso. Annie Ernaux recorre desde los códigos de conducta y las normas sociales que imperaban en su entorno, hasta las noticias del momento, las expresiones más usadas o el temor que infundían las grandes ciudades, para calibrar con exactitud hasta qué punto lo ocurrido la hicieron sentirse indigna.
La pasión amorosa observada con lucidez por una de las autoras francesas más reconocidas de la actualidad.
«A partir del mes de septiembre del año pasado, no hice otra cosa que esperar a un hombre: que me llamara y que viniera a verme»; así empieza la historia sobre la pasión de una mujer culta, inteligente, económicamente independiente, divorciada y con hijos ya mayores, que pierde la cabeza por un diplomático de un país del Este «que cultiva su parecido con Alain Delon» y siente especial debilidad por la buena ropa y los coches aparatosos. Si el tema que da lugar a esta novela es aparentemente trivial, no lo es en absoluto la vida que lo alienta. Muy pocas veces antes se había hablado con tan descarnado descaro, por ejemplo, del sexo masculino o del deseo que idiotiza, que trastoca. La escritura aséptica y desnuda de Annie Ernaux consigue introducirnos, con la precisión de un entomólogo que observa un insecto, en el febril, extasiado y devastador desvarío que cualquier mujer ―¿y cualquier hombre?―, en cualquier lugar del mundo, ha experimentado sin duda al menos una vez en su vida.
A solas es una oda a la vulnerabilidad, al atrevimiento, a no dejarse vencer. Silvia Congost, una de las psicólogas más conocidas de nuestro país, rompe en este libro, íntimo y personal, con las ideas preconcebidas sobre no tener pareja y nos invita a perderle el miedo a la soledad. A quedarnos en silencio, a dialogar con nuestros miedos, a tratar de comprenderlos y calmarlos, mostrándonos una nueva manera de vivir, de sentir y de experimentar el viaje de nuestra existencia. Con ello, conseguiremos atravesar los temidos caminos de la soledad hasta llegar a la propia liberación, esa que solo se consigue cuando nos detenemos y conectamos conscientemente con la vida. Solo así logramos ver todo lo que ella quiere mostrarnos.
«Estar en nuestra propia compañía nos permite ser más conscientes de nuestra luz y de nuestras sombras y, en consecuencia, amarnos más y mejor».
El reconocido psicólogo Tomás Navarro nos proporciona las herramientas de autodefensa emocional necesarias para marcar esas líneas rojas que nadie debería cruzar.
¿Cómo marcar límites? ¿Cómo atender a mis necesidades sin sentirme culpable? ¿Soy egoísta si marco límites a otras personas? Saber qué actitudes o comportamientos podemos aceptar de los demás y cómo priorizar nuestras propias necesidades es un aprendizaje imprescindible para definir quiénes somos y cómo queremos vivir.
En este libro, Tomás Navarro nos guía en un paso a paso esencial para desaprender todo lo que nos impide establecer prioridades claras y explora los pilares imprescindibles para poner límites: cómo funcionan la autoestima y el autorrespeto, la importancia del autocuidado, por qué tenemos que autoprotegernos y defendernos emocionalmente y, lo más importante, en qué consiste realmente la asertividad.
Con explicaciones sencillas basadas en la psicología, así como ejemplos de casos y ejercicios, este libro nos presenta además un método de tres pasos para trazar nuestras líneas rojas que se puede aplicar en el amor, el trabajo y la familia, así como estrategias para sortear los mecanismos que utilizan los perfiles tóxicos y manipuladores para anularnos.
Aquí encontrarás todas las herramientas de autodefensa emocional necesarias para marcar tus propias líneas rojas.
¿Alguna vez te sientes incomprendido?
¿Has intentado razonar con alguien y habéis acabado a gritos?
¿Has salido de una reunión pensando que estás perdiendo el tiempo?
O, lo que es peor, ¿la gente a veces no entiende lo que dices, por más claramente que lo expliques?
No estás solo. Tras una reunión desastrosa con un empresario de éxito que estaba convencido de estar «rodeado de idiotas», Thomas Erikson ideó un revolucionario método de clasificación del comportamiento que divide a las personas en cuatro tipos: los rojos, dominantes y ambiciosos; los amarillos, espontáneos y optimistas; los verdes, pacientes y amables, y los azules, metódicos y precisos. Este libro da herramientas para identificarlos e interactuar con ellos y, con un trasfondo psicológico y partiendo de situaciones cotidianas, nos permite mejorar nuestras habilidades sociales y afrontar los conflictos en nuestra vida profesional y personal, con el fin de sacar lo mejor de nosotros mismos y de aquellos que nos rodean.
Cuando nos salimos del camino marcado, las distancias con quienes nos rodean a veces son insuperables.
En abril de 1967, la autora y protagonista, por entonces joven aspirante a profesora de secundaria, supera el examen de capacitación en un liceo de Lyon para orgullo (y recelo) de su padre, antiguo obrero que, procedente del medio rural y tras trabajar duramente, ha acabado convertido en propietario de un pequeño comercio en las provincias. Para ese padre, todo eso significa otro paso adelante en su difícil ascenso social; sin embargo, poco le dura esta satisfacción, ya que fallece dos meses después. Padre e hija han traspasado sus respectivos «lugares» dentro de la sociedad. Pero se han mirado entre sí con suspicacia, y la distancia entre ambos ha ido tornándose cada vez más dolorosa.
El lugar se centra, pues, no sólo en los complejos y prejuicios, los usos y las normas de comportamiento de un segmento social de límites difusos, cuyo espejo es la culta y educada burguesía urbana, sino también en la dificultad de habitar en un espacio propio dentro de la sociedad.
Una sátira sobrecogedora y absorbente del mundo del espionaje.
Harry Pendel, prestigioso sastre inglés al que acuden los hombres más poderosos de Panamá, trabaja como informante para el servicio de inteligencia británico.
Faltan dos años para que el país recupere el control de su valioso canal y la droga, el dinero blanqueado y la corrupción campan a sus anchas. Y Pendel accede a los planes de sus clientes y escucha sus confidencias. Por su establecimiento desfilan, desde el presidente panameño hasta un general norteamericano, pasando por políticos, ladrones y toda clase de estafadores.
Tim Cranmer, retirado agente secreto, y Larry Pettifer, radical y aburrido catedrático, mujeriego y, durante veinte años, volátil agente doble de Tim contra la ahora desvanecida amenaza comunista, tienen una irresuelta rivalidad que se inició décadas atrás. Se siguen uno al otro entre las zonas salvajes y sin ley de Moscú, y después por el sur de Rusia hasta una pequeña y desconocida nación que se convierte en el terreno del gran final de esta deslumbrante novela de John le Carré.
TODO PROYECTA UNA SOMBRA. INCLUSO EL MUNDO EN EL QUE VIVIMOS. Y COMO OCURRE CON TODA SOMBRA, HAY UN LUGAR DONDE ESTA SE UNE CON LO QUE LA GENERA.
Lo único que Olivia Prior conserva de su pasado es el diario de su madre. Entonces recibe una carta invitándola a regresar a Gallant, su hogar. Pero cuando llega, nadie la está esperando.
Sin embargo, Olivia no está dispuesta a marcharse. No importa si su primo Matthew es desagradable con ella, o si ve espíritus rondando por los pasillos.
Olivia sabe que Gallant oculta secretos, y está decidida a descubrirlos. Cuando cruza una pared en ruinas, llega a un lugar que es Gallant, pero que a la vez no lo es.
La mansión se está desmoronando, los espíritus son sólidos y una misteriosa figura lo gobierna todo.
Olivia siempre ha querido pertenecer a algún lugar, pero ¿tomará su lugar como una Prior, protegiendo a nuestro mundo contra el Señor de la Casa? ¿O bien ocupará un lugar junto a él?