Varios años después de publicar La invasión (1967), Ricardo Piglia reescribió los relatos que integraban el libro siguiendo la máxima de Hemingway, según la cual todo lo que se saque de un relato no hará más que mejorarlo. A las diez narraciones primitivas se sumaron otras cinco, aparecidas en revistas literarias, y dos más que escribió durante el proceso. Piglia partió de la misma situación inicial, consciente de que «la misma historia con otros protagonistas es otra historia (y sin embargo en un sentido es también la misma)». Lo es, en efecto, ya que en todos los relatos emergen los temas que conforman su imaginario: la revisión crítica de la historia de Argentina, la frontera entre ficción y realidad, o las tramas metaliterarias donde sus autores de cabecera aparecen como un personaje más.
Pasión, sexo, juego de seducción...
¿Quién es quién en la corte de los Monteros?
Siglo XVIII. Julia Ponce de León, hija del pintor de cámara del rey, es una de las muchas cortesanas que habitan en el palacio real de Madrid. Su vida ha sido diseñada al milímetro: le han enseñado cómo sentarse, qué decir, cómo vestirse y a quién amar. Pero la corte de los Monteros es un lugar lleno de secretos y Julia está a punto de descubrir que en palacio todo son apariencias y lo que prima es el juego.
La física Alice Coombs abandona a su novio, el antropólogo Philip Engstrand, porque se ha enamorado de uno de sus experimentos: Ausencia, un agujero de gusano, una puerta a otro universo que tiene personalidad propia puesto que discrimina a la hora de absorber cosas y cuyo rasgo más destacable, el que lo convierte en un amante perfecto, es no ser nada.
¿Qué conduce a Alice a dejarlo todo, fascinada por algo inexistente? ¿Es Ausencia el reflejo de sí misma, un lugar donde inscribir sus deseos y caprichos?
Además, Ausencia no es el único causante de que el mundo de Alice se tambalee. Al agujero de gusano le acompañan una serie de personajes de corte cómico que pueblan el campus universitario, como Evan y Garth, dos ciegos que poseen la habilidad de ver de un modo no convencional; o Cynthia Jalter, analista que intenta seducir a Philip a través de una terapia; o Carmo Braxia, físico italiano con una profunda aversión por el vino americano.
Esta es la historia de su infancia en Brooklyn, un barrio habitado mayoritariamente por negros y en el que comienza a emerger una nueva clase blanca.
Esta es la historia de la América de los años setenta, cuando las decisiones más intrascendentes -qué música escuchar, qué zona ocupar en el autobús escolar, en qué bar desayunar- desataban conflictos raciales y políticos.
Esta es la historia de lo que habría pasado si dos adolescentes obsesionados con superhéroes de cómic hubieran desarrollado poderes similares a los de los personajes de ficción.
Esta es la historia que Jonathan Lethem nació para contar.
Esta es La fortaleza de la soledad.
En este libro, Lethem tuerce las formas y las convenciones de la literatura para crear una historia totalmente fuera de lo común.
La heroína es una joven de catorce años, Pella Marsh, cuya madre muere justo cuando su familia abandona un Brooklyn postapocalíptico por un planeta recientemente descubierto. Cegada por el odio a su padre, y perturbada por una atracción irresistible hacia el viril y peligroso arrendatario de la pequeña colonia planetaria, Pella participará en una carrera hacia el descubrimiento que tendrá consecuencias trágicas e irrevocables para los humanos de la comunidad, así como para los exóticos nativos.
Una comedia romántica ambientada en Los Angeles con una peculiar banda musical como protagonista.
Jonathan Lethem recrea las peripecias de una banda indie de escaso éxito en Los Ángeles.
Lucinda, la bajista del grupo, trabaja en una oficina de reclamaciones. El trabajo es muy aburrido, pero hay un cliente que tras varias llamadas acaba seduciéndola con sus brillantes reflexiones subidas de tono.
Matthew, el cantante de la banda, vive obsesionado por la tristeza de una canguro del zoo y está a punto de tomar una decisión desesperada.
Bedwin, el genio apocado del grupo, sufre un bloqueo creativo que le impide escribir nuevas canciones y cree que la solución se encuentra en algún fotograma de Deseos humanos.
Y Denise, que es el alma del grupo, está decidida a hacer lo que sea necesario para que la banda salga adelante.
Un buen día, en un ensayo, Lucinda improvisa unas frases inconexas: el germen de una canción. Cuando Bedwin las transforma en un tema de éxito, el grupo salta a la fama. Pero esto solo traerá más problemas.
Del autor de Huérfanos de Brooklyn llega esta pertida novela rebosante de sexo, música y humor.
Salem's Lot es un pueblo tranquilo donde nunca pasa nada. O quizás esto son solo apariencias, pues lo cierto es que sí se están sucediendo diversos hechos misteriosos, incluso escalofriantes...
Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem's Lot para exorcizar sus fantasmas.
Salem's Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada..., excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados... Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.
Tras la muerte repentina del padre, la familia Dashwood queda desamparada. La novela sigue los avatares de esta familia, orientando la atención especialmente hacia las aventuras de sus dos hermanas mayores, que encarnan posturas vitales diametralmente opuestas: si Elinor representa el sentido común y la razón, Marianne actúa impulsada por el sentimiento y la emoción.
A través de la ironía, la prosa de Austen refleja perfectamente la rígida e injusta sociedad de finales del XIX y las escasas posibilidades de la mujer de la época.
Emma Woodhouse, la hija de un rico terrateniente, se muda al pequeño pueblo de Hartfield. Aburrida de su plácida vida junto a su padre, se dedicará en cuerpo y alma a su pasatiempo favorito: hacer de casamentera entre sus conocidos y jugar con sus vidas a su antojo. Sólo George Knightley será capaz de enfrentarse a Emma y criticar duramente su comportamiento, lo que provocará una deliciosa pugna entre ambos.