Un brillante fresco sobre la compasión, el coraje y la naturaleza del sufrimiento humano.
La magnitud del terremoto que en 1995 asoló la ciudad japonesa de Kobe, y que se cobró más de cinco mil vidas, movió a Haruki Murakami a dedicar a este terrible suceso seis impactantes historias que transcurren poco después de la tragedia. El protagonista omnisciente, y también el más conmovedor, es el propio seísmo, que, unas veces de manera sutil, otras de modo muy significativo, irrumpe en las vidas de aquellos que sobrevivieron al apocalipsis. Del dolor inconsolable de una nación aterrada Murakami ha sabido extraer muchas verdades sobre la naturaleza del sufrimiento humano.
Viajamos con el Escuadrón Cielo a Detritus, el último refugio de la humanidad frente al gobierno hostil de la Supremacía Galáctica. En Escuadrón, Spensa Nitghshade se convirtió en piloto de caza estelar y pasó a formar parte del Escuadrón Cielo de la Fuerza de Defensa Desafiante con el objetivo de combatir la amenaza de la Supremacía. En Estelar, se hizo pasar por la alienígena Alanik para infiltrarse en una estación espacial de la Supremacía y robar sus hipermotores. Y en Citónica viajó a la extraña dimensión conocida como la ninguna-parte para descubrir los secretos de los zapadores -unos seres capaces de destruir planetas enteros- y liberar sus propios poderes citónicos.
Mientras Spensa está atrapada en la ninguna-parte, sus compañeros de escuadrón, FM y Jorgen permanecen en Detritus con nuevas órdenes: averiguar cómo utilizar los hipermotores para que la humanidad pueda huir del planeta y buscar aliados entre las otras especies oprimidas por la Supremacía. Primeror reciben una llamada de emergencia de le ministre Cuna y otres diones desde el puesto de avanzada abandonado de Alcance Solar, pero el pueblo de Alanik en el planeta ReAlba y los kitsen del planeta Orilla Perpetua necesitarán también la ayuda del Escuadrón Cielo en sus desesperadas batallas.
Este libro memorable ha cautivado a millones de lectores en todo el mundo. En él, la escritora Joan Didion, una de las autoras norteamericanas más reputadas de finales del siglo XX, narra con una fascinante distancia emocional la muerte repentina de su marido, el también escritor John Gregory Dunne. Este libro tan breve como intenso es, por consiguiente, una reflexión sobre el duelo y la crónica de una supervivencia.
Un trasplante de urgencia
Un donante lleno de secretos
¿Qué esconden los latidos de tu corazón?
Nueva York, 2017. Cora Merlo, médico residente de primer año, sufre un infarto fulminante que la obliga a un trasplante de corazón. Aún convaleciente la joven recibe la visita de una extraña mujer con una enigmática oferta: pasar unos días en Steelville, un pequeño pueblo de interior, para conocer la vida de su hijo Charles, el donante de su corazón.
Cora se adentra así en un hogar lleno de secretos, en un misterio que se extiende durante veinte años y en un pueblo hermético en el que, justo el día de su llegada, desaparece un bebé en un parque público.
El desenlace de la bilogía «Deja que ocurra». ¿Qué pasará con Axel y Leah?
Han pasado tres años desde la última vez que Axel y Leah se vieron.
Ahora, Leah está a punto de cumplir su sueño de exponer en una galería.
Y, pese al pasado, Axel necesita formar parte de un momento como ese.
Cuando sus caminos vuelven a cruzarse, Leah tiene que tomar decisiones que pueden cambiarlo todo.
Porque él sigue siendo el chico que aún no ha olvidado.
Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles.
Porque a veces basta un «deja que ocurra» para tenerlo todo.
Porque a veces basta con un «deja que ocurra» para arriesgarlo todo.
Leah está rota. Leah ya no pinta.
Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres.
Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, ni que toda su vida está a punto de cambiar.
Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel.