DE AMOR Y DE MALDICIONES
Dos villanos, una chica y una batalla mortal para conseguir un final feliz.
Evangeline Fox viajó al Glorioso Norte buscando su «felices para siempre» y parece que lo ha conseguido: está casada con un atractivo príncipe y vive en un castillo legendario. Pero no tiene ni idea del devastador precio que ha pagado por ese cuento de hadas. Desconoce lo que ha perdido y su marido va a asegurarse de que no lo descubra nunca. pero antes debe matar a Jacks, el Príncipe de Corazones.
En esta obra, la cautivadora y esperada conclusión de la trilogía Érase una vez un corazón roto, se derramará sangre, se robarán algunos corazones y el amor verdadero será puesto a prueba.
Que gane el mejor villano
Escribiría todas mis canciones sobre ti.
Holland es una de las chicas más populares e inteligentes del instituto y su vida parece perfecta. Alex es un chico tímido y solitario que ama la música, pero renunció a su pasión hace tiempo tras sufrir una trágica pérdida. Cuando ambos coinciden por casualidad en el cuarto del conserje, no saben que sus vidas están a punto de cambiar.
Acompañado de un variopinto y divertido grupo de amigos, Alex forma una banda de pop rock en la que cada miembro brilla con luz propia y con la que, junto a Holland, aprenderá que la música y la confianza en uno mismo pueden sanar incluso los corazones más rotos.
Mi corazón todavía late al ritmo de tu voz.
Tras romper con su pasado, Holland comienza una nueva vida en la Universidad de Bellas Artes de Londres, pero su camino no tardará en cruzarse con el de sus viejos amigos, y, entre ellos, con el de su exnovio, Alex, que está pasando por una mala racha: no es capaz de componer ninguna canción y, por si fuera poco, la tensión en su grupo, 3 A. M., está a flor de piel.
Además, Holland tiene que lidiar con las duras críticas de sus padres, que no aceptan que quiera hacer realidad sus sueños. Sin embargo, esta vez quiere ser valiente. Está decidida a tomar las riendas de su vida y volver a escuchar la música de su corazón.
Lisa See, la aclamada autora de El abanico de seda, Dos chicas de Shanghái y Sueños de felicidad (Bruguera, 2012) ha conseguido el reconocimiento mundial por su maestría a la hora de retratar las intrincadas relaciones entre mujeres, siempre marcadas por el hilo invisible del destino. Pero nunca antes había ahondado en la amistad de tres mujeres.
Ahora nos ofrece la fascinante historia de tres chicas de muy distinto origen que, entre 1938 y 1948, luchan juntas por cumplir sus sueños en el club más glamuroso de San Francisco, hasta que el ataque japonés de Pearl Harbor, tan lejos de ellas, pone en peligro sus ambiciones, y hasta sus vidas, cuando una traición inesperada lo cambia todo.
A los veintidós años, Elizabeth Gilbert hacía todo lo que podía para evitar un trabajo a jornada completa. Trabajaba en ranchos en Wyoming, montaba a caballo como si fuera una vaquera y se enamoró de los cowboys que constituían el último vestigio de la frontera estadounidense que ella echaba tanto de menos. Y entonces conoció a Eustace Conway.
Eustace Conway no se parecía a ningún otro hombre. En 1977, con diecisiete años, abandonó su hogar para trasladarse a los montes Apalaches. Durante más de dos décadas vivió allí, haciendo fuego con palos, vistiendo pieles de animales y construyendo, cultivando y cazando todo lo que necesitaba para subsistir.
Elizabeth Gilbert, deslumbrada por sus relatos y aventuras, se decidió a reconstruir su vida: la historia del hombre que recorrió el Mississippi en una canoa de madera hecha a mano, que caminó los más de tres mil kilómetros del Sendero de los Apalaches, y que cruzó los Alpes alemanes en zapatillas deportivas.
La Italia del siglo XV es una tierra desgarrada por guerras, intrigas y traiciones, gobernada por señores a veces cautos, pero a la vez sedientos de poder y, en ocasiones, sanguinarios. Esta es la historia de la Italia del Renacimiento, una historia que marcará el futuro de Europa.
En Milán, Filippo Maria, el último Visconti, ante la ausencia de hijos varones, intenta garantizar su legado casando a su pequeña hija con Francesco Sforza, un prometedor hombre de armas. Mientras tanto, trata de sobornar al conde de Carmagnola para atacar a los Condulmer, los patricios de Venecia. Estos, repelen el ataque y logran el ansiado trono de Roma a través del papa Eugenio IV, a pesar de la oposición frontal de la familia Colonna. El apoyo de los Mecici, el doble juego de los Saboya, el enfrentamiento entre angevinos y aragoneses en el sur en una guerra cada día más descarnada y el avance de España y Francia en el tablero de tratados y alianzas del continente, marcan a siete dinastías dispuestas a todo por perpetuar a los suyos en el poder.