En Ciudad de cristal, un escritor de novela policíaca se convierte por azar en protagonista de una investigación real y se ve actuando como un detective por las calles de la ciudad de los rascacielos mientras se cuestiona quién es en realidad. En Fantasmas, Azul es contratado por Blanco para seguir a Negro a todas horas, lo que le lleva a perderse en un laberinto de preguntas en el que no está claro quién persigue a quién. En La habitación cerrada, el personaje principal recibe el encargo de buscar a un amigo de la infancia desaparecido que ha dejado una maleta llena de manuscritos inéditos que deseaba que fueran publicados.
El dinero puede convertir nuestros sueños en una realidad. Para lograrlo, sin embargo, es necesario alcanzar la libertad financiera, es decir, ese punto en el que ya no se necesita trabajar para poder vivir. Hasta hace poco, únicamente los poderosos o quienes tenían buenos contactos podían acceder a la mejor información y a las estrategias más eficaces. Pero ahora, gracias a Tony Robbins es posible aplicar siete sencillos pasos que te permitirán controlar plenamente tus finanzas y, con ellas, tu futuro.
Robbins ha concebido este método tras realizar una exhaustiva investigación y entrevistar a cincuenta de las personalidades más brillantes del mundo de las finanzas, desde millonarios a ganadores del premio Nobel. Este libro te ayudará a aprovechar oportunidades que quizá te perdiste en el pasado y a no incurrir en los mismos errores que millones de personas cometen a diario. Tanto si queremos llegar a ser ricos, como si sólo pretendemos alcanzar la tranquilidad de una jubilación asegurada, el secreto para ganar dinero está aquí.
Publicada en 1947, Si esto es un hombre surgió en la imaginación de su autor durante los días de horror en Auschwitz. Los campos de concentración y exterminio, más que resguardados por las alambradas y los guardias, lo estuvieron por su propia monstruosidad, que los hacía inconcebibles. Es la sobriedad del testimonio de Primo Levi, una víctima que no grita pero que arranca el grito de la garganta de su lector, lo que devuelve al horror su realidad y lo hace inteligible como una siniestra señal de peligro.