Vas por la vida pensando que hay tantas cosas que necesitas tener…
hasta que te quedas solo con tu teléfono, tu cartera y una foto de tu madre.
Marin no ha vuelto a hablar con nadie de su antigua vida desde el día que decidió dejar todo atrás. Nadie sabe la verdad. Ni siquiera su mejor amiga, Mabel. Pero incluso a miles dekilómetros de la costa de California, en Nueva York, Marin todavía siente el peso de la tragedia de la que ha tratado de huir.
Ahora, meses más tarde, a solas en un dormitorio vacío, durante las vacaciones de invierno, Marin espera. Mabel está a punto de llegar, y con su llegada, Marin se verá forzada a enfrentar todo aquello que ha tratado de olvidar.
¿Estamos okey? Un verano para recordar es Nina LaCour en su máximo esplendor, con una representación del duelo magníficamente elaborada y dolorosamente honesta. Imprescindible.
La magia del orden, de Marie Kondo, la gurú japonesa de la organización, ha revolucionado los hogares y las vidas de millones de personas a lo largo del mundo.
Ahora Kondo presenta una guía ilustrada de su aclamado método KonMari con ilustraciones que explican paso a paso el plegado de todas las prendas desde camisetas hasta calcetines, además de dibujos de armarios y cajones perfectamente organizados.
También aporta consejos sobre algunas de las preguntas más frecuentes como si se pueden guardar objetos «necesarios» que tal vez no generen felicidad. Con orientaciones claras y categorías específicas que incluyen utensilios de cocina, productos de limpieza, hobbies y fotos digitales, este minucioso manual traerá felicidad a todo aquel que quiera simplificar su vida.
Relatos para soñar despierto y sanar el alma dormida.
«Me encantan los relatos, las historias pequeñas de tres a ocho páginas, que te hacen pensar, reír, llorar o emocionarte. Un buen relato puede alegrarte un mal día porque las historias pequeñas en ocasiones resumen un gran sentimiento que reside en nuestro interior y que se convierte en nuestra mejor medicina.
»Me encantaría que estos relatos fueran terapéuticos y os ayudaran con alguna emoción estancada. Desearía que os sintierais acompañados, cuidados y queridos en cada página. Todos los personajes pertenecen a mi mundo. Son personas amarillas. [...]
»Estas historias no dejan de ser casi como películas, es por ello que antes de cada relato encontraréis unos bellos e increíbles pósters sobre cómo podría ser el cartel de ese film.»