Transcurre una apacible tarde de verano en Wentworth, Ohio. Como es habitual, en la soleada calle Poplar todo es normal: el chico de los periódicos los reparte en bicicleta, los niños juegan en las aceras, las barbacoas se preparan en los jardines y patios. Lo único extraño es la furgoneta roja que hay aparcada en una esquina. El misterioso vehículo no tardará en ponerse en marcha... y con él se desencadenará una atroz matanza. Cuando la noche caiga, los supervivientes del vecindario se encontrarán e n un mundo pavoroso donde cualquier cosa es posible, en particuIar la macabra posesión de las mentes y de los cuerpos.
Corre el año 12020 en Trántor, la próspera capital del Imperio Galáctico, una civilización de una complejidad tecnológica y cultural inimagibale. Sin embargo, Hari Seldon, la mente científica más brillante de su época, acaba de augurar un desastre colosal a través de la psicohistoria, una nueva ciencia capaz de predecir el futuro mediante fórmulas matemáticas. Cuando el emperador Cleón busque apropiársela, Seldon deberá huir para que sus ideas no caigan en las manos equivocadas.
Esta precuela a la famosa trilogía de la Fundación es un hito en la historia de la ciencia ficción y toda una revolución para los lectores, tanto los fans de los libros originales como los que están a punto de embarcarse en este viaje intergaláctico.
Un visión humana sobre el exilio y la dictadura en la que, curiosamente, no llegamos a perder la esperanza.
Primavera con una esquina rota es un testimonio directo y dolorido que trata de una sociedad escindida, fracturada por la represión y el autoritarismo, e intenta ser un puente entre dos regiones -el Uruguay bajo la dictadura y el Uruguay del exilio- que constituyen un solo y lacerado país.
Más allá de los acontecimientos políticos, la novela se centra en la profunda conmoción que estos provocan en las relaciones humanas de los individuos que los sufren.
Como en el resto de su obra, Mario Benedetti combina aquí ternura, denuncia, pasión, amor e Historia para transmitir al lector un mensaje de esperanza: la primavera, aunque mutilada, relevará por fin a un invierno que se anunciaba inacabable.
Amores de adolescencia evocados con serena nostalgia, jóvenes apenas vislumbradas, reseñas de jazz sobre discos imposibles, un poeta amante del béisbol, un simio parlante que trabaja como masajista y un anciano que habla de un círculo con varios centros... Los personajes y las escenas de este esperadísimo volumen de relatos hacen saltar por los aires los límites entre la imaginación y el mundo real. Y nos devuelven, intactos, los amores perdidos, las relaciones truncadas y la soledad, la adolescencia, los reencuentros y, sobre todo, la memoria del amor. Un narrador en primera persona que, a veces, podría ser el propio Murakami. ¿Se trata entonces de un libro de memorias, de unos relatos con tintes autobiográficos o de un volumen exclusivamente de ficción? El lector tendrá que decidir.
Hay momentos clave en los que podemos detenernos: después de una derrota# o después de una victoria. Si nos toca vivir una derrota, es momento de preservar. Y si estamos atravesando un éxito, tenemos que celebrarlo, pero sin olvidar que uno de los grandes premios que trae un triunfo es la oportunidad de ir a por más.
Una rapsodia al acto de fumar y una crónica erudita sobre la relación entre el puro y el cine, con el característico humor de Guillermo Cabrera Infante.
Según Guillermo Cabrera Infante, "Puro humo es varios libros a la vez: una historia del tabaco que empieza con su descubrimiento en 1492 por un marino de la nao capitana, Rodrigo de Jerez [...], una celebración del tabaco y del fumar esa hoja extraña, y una rapsodia en que intervienen el cigarrillo y la pipa. Pero es más que nada una crónica erudita de la relación entre el puro y el cine". Cabe añadir que se trata de uno de los mejores ejemplos de la versatilidad de Cabrera Infante, que publicó el libro originalmente en 1985 en ingles despues de pasar media vida en Londres, donde utilizaba ese idioma como guionista, articulista y crítico literario. Pospuesta un tiempo, la versión española acabó siendo, no una traducción al uso, sino una reescritura en toda regla que conserva la inventiva y frescura del original.