Esta es la primera edición bilingüe griego-español de los cuatro evangelios canónicos, realizada no en equipo por un especialista en lingüística y filología griegas. Su extensa introducción plantea, primero, las cuestiones generales de autoría, época y relación entre los sinópticos y Juan; luego, aspectos fundamentales del texto: la lengua y la estructura narrativa del subgénero de los evangelios. El texto griego seguido para la traducción es el de las dos ediciones del Nuevo Testamento consideradas las más sólidas científicamente (Aland-Black y Nestle-Kilpatrick), si bien el autor opta, a veces, por una lectura diferente tomada de los manuscritos. La traducción está pensada tanto para conocedores de la lengua griega como para lectores interesados en los evangelios ya sea por su fe o por motivos histórico-literarios. A modo de comentario, las numerosas notas al pie aclaran los problemas que presenta el relato.
Recuperamos Los cuatro libros, el canon, el texto fundamental en el que se basa lo que conocemos como filosofía confuciana.
Estos cuatro libros, que Confucio no redactó personalmente, son el canon de su escuela, también conocida como «de los Letrados». Frente al individualismo anarquizante del taoísmo, el confucianismo representa la dimensión social del hombre, cuya moralidad viene definida por el deber, la posición y la función, ya sea en la familia o en el Estado. Textos que demuestran que la historia y la cultura chinas son tan incomprensibles sin las doctrinas de Confucio como las europeas sin la filosofía griega y el cristianismo.
Descubre los misterios ocultos de los hombres que acompañaron a Jesús: un viaje en el tiempo lleno de revelaciones sorprendentes y enigmas históricos.
¿Quiénes intentaron robar la cabeza de san Pedro en el Vaticano? ¿Cómo se descubrió la tumba y la casa del «Príncipe de los Apóstoles»? ¿Dónde se veneran hoy la falange del dedo índice del incrédulo Tomás y el brazo amputado de Judas Tadeo? ¿A qué discípulo corresponden, en realidad, parte de los restos conservados en la Catedral de Santiago de Compostela?
Por increíble que parezca, los Doce Apóstoles de Jesús y las circunstancias que los rodean siguen siendo todavía muy desconocidos. Con su acostumbrado rigor y amenidad, y tras una ímproba labor de investigación para alumbrar importantes pasajes del Evangelio, José María Zavala nos adentra desde la primera a la última página en una especie de máquina del tiempo a través de la cual podremos contemplar, como si hubiésemos estado allí, las apasionantes vidas de los Apóstoles que acompañaron a Jesús.
Una guía lúcida y concisa de la rica tradición mitológica japonesa, desde las primeras leyendas que narran la creación de Japón, hasta los cuentos medievales de fantasmas vengativos, pasando por la reencarnación moderna de antiguas deidades en los héroes del anime.
Creador en el ámbito de la novela de obras tan conocidas como Yo, Claudio o Claudio el dios y su esposa Mesalina, Robert Graves (1895-1985) fue también autor de obras ensayísticas en las que concurren una prodigiosa erudición y una admirable intuición poética. Los mitos griegos sistematiza el amplísimo material de la mitología clásica de acuerdo con un método consistente «en reunir en una narración armoniosa todos los elementos diseminados en cada mito, apoyados por variantes poco conocidas que pueden ayudar a determinar su significado, y en responder a todas las preguntas que van surgiendo en términos antropológicos o históricos».
Si bien es cierto que la mayor parte de los textos que forman la Biblia contienen sólo referencias indirectas a la riqueza mitológica perdida, el Génesis incluye todavía relatos de dioses y diosas antiguos revestidos de la apariencia de hombres, mujeres, ángeles, monstruos o demonios. Escrito por Robert Graves en colaboración con Raphael Patai -destacado antropólogo, folclorista y especialista en temas bíblicos- y complementario del magno trabajo dedicado por Graves al otro gran ámbito mitológico occidental integrado por Los mitos griegos, cuya estructura conserva, Los mitos hebreos analiza los relatos de la Creación, la caída de Lucifer, el nacimiento de Adán y Eva, la caída, el Diluvio o la Torre de Babel, que adquieren pleno sentido a la luz de la comparación con las diversas tradiciones de Grecia, Mesopotamia, Egipto o Persia.