Este libro es el incansable intento de Elena Kostyuchenko por documentar la experiencia de su país a través de quienes este país elimina sistemática y brutalmente: niñas de pueblos reclutadas para el trabajo sexual, personas queer en las provincias, pacientes y médicos de una maternidad ucraniana y reporteros como ella. En marzo de 2022, como corresponsal de Novaya Gazeta, Kostyuchenko cruzó la frontera con Ucrania para cubrir la guerra. Su misión era asegurar que los rusos fueran testigos de los horrores que Putin cometía en su nombre. Escribió sus artículos sabiendo que, si regresaba a casa, probablemente sería procesada y condenada a hasta quince años de prisión. Sin embargo, impulsada por la convicción de que la mayor expresión de amor y patriotismo es la crítica, continúa escribiendo. Amo a Rusia combina reportajes de los últimos quince años con ensayos personales, con una narrativa caleidoscópica que, según Kostyuchenko, podría ser la última obra sobre su tierra natal que publique en mucho tiempo, quizás para siempre.
¿En qué momento el pensamiento fundacional entró en las filas de los anarquismos? ¿Qué peligros inadvertidos encierra este oxímoron? ¿Cómo volver al origen sin reivindicar un origen estable? Si todo arché, todo principio fundacional, conlleva el riesgo del totalitarismo, el anarquismo debe problematizar y combatir el regreso a cualquier fundamento que se pretenda sólido, atemporal y dogmático. Sin embargo, el mal contra el que se lucha existe también, a menudo, en la propia trinchera.
Un profundo desamparo existencial se extiende y consolida preocupantemente en todo el globo. Diana Aurenque Stephan atribuye dicha orfandad al olvido del animal ancestral que somos, al desconocimiento de su racionalidad ancestral y de los modos en los que esta articula la organización social y la convivencia política.
A partir de este diagnóstico, la autora nos plantea formas de relacionarnos comunitariamente más sanas, menos nerviosas y ansiosas, que nos conduzcan hacia una política de mayor amparo. ¿Cómo logramos acercarnos siendo tan distintos y distantes? ¿Cómo anclarnos sensatamente en un nosotros? ¿cómo desarrollar la individualidad resguardando la pluralidad? ¿cómo pensar una comunidad amplia que ampare sin que oprima?
A partir de estas preguntas, la filósofa propone una terapéutica psicopolítica y filosófica original, que piense en el rol político de los ancestros, del mito, de la música y de la voz, del nihilismo, entre otros, para imaginar un nuevo amparo. Uno que nos cure –con algo de magia- del desarraigo del sujeto y su logos huérfano, para así anclarnos de nuevo –o por primera vez– a una tierra de pasado, presente y futuro común de animales ancestrales.
Mohandas Gandhi (1869-1948) es sin duda una de las figuras cuya actividad y pensamiento resultan claves en la configuración del mundo contemporáneo. Conocido también como Mahatma -'alma grande'-, sus convicciones, firmemente arraigadas en el ascetismo y la autodisciplina, así como en la no-violencia y la rectitud en el comportamiento, no sólo abrieron una vía fundamental en la lucha anticolonialista que, recurriendo a menudo a la desobediencia civil, acabaría llevando a la India a alcanzar su independencia del Imperio británico, sino que proporcionaron, y proporcionan aún hoy, unas herramientas o recursos preciosos al activismo político. Al igual que el volumen de Martin L. King ya publicado en esta colección, el presente reúne una selección de sus discursos, ensayos y textos más célebres e importantes, acompañada de un completísimo estudio introductorio que da cuenta cabal de la evolución y el desempeño de Gandhi a lo largo de su existencia, analiza los elementos clave de su pensamiento y de su estrategia política, y pone de manifiesto su relevancia a la hora de hacer frente a los desafíos del mundo del siglo XXI.
En este libro, Marcelo Pakman se pregunta por qué y cómo el pueblo judío ha llegado a ser objeto del odio organizado. Su respuesta es que este odio se ha construido por pasos, a través de muchos siglos, mediante la sedimentación de estereotipos que producen un mito sacrificial de lógica mágica: el del Judío, quien, objeto de múltiples acusaciones e idealizado en su poder, debe ser culpable de todos los males de una sociedad. Este mito cumple una función propiciatoria, necesaria para que quienes lo sostienen aspiren a alcanzar sus sueños de grandeza y de dominio.