Una brújula para resistir a las guerras culturales, el autoritarismo y la desafección que amenazan nuestras democracias en el nuevo desorden mundial
Un ensayo lúcido y comprometido sobre la pérdida de rumbo de Europa ante el auge del populismo, la polarización y el desprestigio de la verdad. Ignacio Gomá propone una reflexión crítica pero esperanzada para recuperar el sentido común, la confianza en la democracia y la responsabilidad compartida.
El clásico de la filosofía política sobre las contradicciones de la democracia representativa.
En 1970, Robert Paul Wolff publicó este breve texto en el que se posicionaba claramente a favor de la escuela del anarquismo filosófico. Se basaba, para ello, en la imposibilidad de conjugar una plena autonomía individual con una autoridad estatal legítimamente moral. El libro vendió más de doscientos mil ejemplares de la primera tirada, y se convirtió rápidamente en un libro de referencia.
Wolff no duda en arremeter contra la democracia liberal representativa, que le parece una solución insuficiente -ya que nunca representa la voluntad de toda la población- al conflicto entre autoridad y autonomía, y aboga por una participación directa de los ciudadanos en las decisiones políticas que culmine idealmente en una unanimidad consensuada. Solo así el poder de los estados sobre los ciudadanos llegaría a ser legítimo. Wolff no ignora, sin embargo, las dificultades de un proyecto como este, que navega en aguas de la utopía. Ante la alienación de nuestra autonomía individual y el colapso de la legitimidaddel Estado, Wolff propone que nos entreguemos al anarquismo en lugar de sacrificar nuestros deseos políticos personales.
¿Cómo sobrevivirá Europa al nuevo desorden global? ¿Cuánta Europa será necesaria?
«Pol Morillas observa, analiza, disecciona y concluye con precisión de cirujano. Nada se le escapa de lo que mueve al mundo de hoy, a pesar de que el mundo quiera escaparse de las razones que lo han regido durante décadas».
Josep Cuní, periodista y presentador de Las Mañanas de RNE
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la invasión de Ucrania, la desestabilización de Oriente Próximo y la rivalidad entre China y Estados Unidos son solo algunos de los sucesos que componen el nuevo escenario mundial, cada vez más alejado de la manera euroro. pea de de entender el mundo pero con un impacto real en la vida cotidiana de sus ciudadanos.
En este contexto de gran hostilidad, dominado por actores que rivalizan por el poder y debilitan la cooperación internacional, la Unión Europea se está viendo forzada a madurar a marchas forzadas. Lo tiene que hacer, además, mientras "patriotas" y nacionalistas amenazan con reducirla a su mínima expresión.
En el patio de los mayores analiza el descomunal reto al que se enfrenta Europa para alcanzar su madurez geopolítica y erigirse así como protagonista internacional.
En el poder y en la enfermedad trata de la interrelación entre la política y la medicina; aborda la repercusión de las enfermedades y las terapias ―tanto físicas como mentales― en la toma de decisiones de los jefes de Estado y de Gobierno hasta el extremo de causar una suerte de locura, en términos de insensatez, estupidez o irreflexión. Naturalmente, la enfermedad en personalidades públicas suscita importantes cuestiones sobre los peligros que conlleva mantener en secreto la dolencia, o la dificultad para destituir a los dirigentes enfermos.
Este libro es un diario público, libre de los tormentos internos con los que las almas atribuladas engañan al tiempo, escrito por quienes miran con cierta voracidad lo que sucede a su alrededor y, mirando, muchas veces no dan crédito a sus ojos. Un monólogo en voz alta, durante el cual el hablante incontinente también habla solo porque habla principalmente a una multitud de transeúntes. El diario público registra y comenta, día tras día, la drástica transformación del modo de producción dominante, el calendario en el que se inscriben acciones y pasiones, formas de vida, estilos de pensamiento, tras la derrota de los movimientos revolucionarios que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo pasado.
La inteligencia artificial ha dejado de ser un argumento inquietante de las películas de ciencia ficción para convertirse en una cuestión tan real como urgente. Su evolución y los inevitables debates éticos que acarrea nos incumben a todos, pero suele delegarse esta responsabilidad en los propios directivos de las empresas tecnológicas, a menudo coaligados con quienes tienen intereses económicos.
Abrumados por un mundo que no terminamos de entender y que intuimos atractivo y peligroso, miramos hacia otro lado. Pero ¿estamos dispuestos a dejar un asunto tan delicado como el futuro de la humanidad en manos de una minoría? ¿Cómo garantizamos que los algoritmos no perpetúen sesgos y discriminación?, ¿Cómo deberíamos gestionar un fallo médico cometido por un robot?