El desenlace de Perfctos mentirosos. Un final que nos dejará sin aliento, una historia con muchas mentiras, pasiones y odios.
En Tangus, una de las universidades más elitistas del mundo, todo gira en torno a un trío irresistible: los hermanos Cash. Son vacilones y astutos, pero insoportablemente atractivos y poderosos.
Lo que no saben es que Jude tiene un plan: sacar a la luz sus más oscuros y perversos secretos, esos tan bien escondidos tras el lujoso apellido Cash.
Pero los Cash no son los únicos que guardan terribles secretos; Jude se descubre como una perfecta mentirosa.
Por fin se desvelarán todos los secretos y mentiras.
No sé absolutamente nada de él, a pesar de que es el jefe de mi novio.
A pesar de que mi mejor amiga está ligeramente obsesionada con él y con su música.
A pesar de que es el vocalista de una de las bandas más importantes del momento.
No sé nada de él... Así que lo más coherente que podría haber hecho cuando me pidió fingir ser su novia por una noche hubiera sido negarme.
De ese modo no habría aparecido en la televisión una foto mía entre sus brazos, no estaría rogándole a mi novio real que me escuche, no tendría a su representante presionándome con firmar un contrato para fingir ser su novia por más tiempo.
Soy padre soltero y lanzador titular del principal equipo de béisbol de Chicago. No doy abasto para criar a mi hijo y todas las canguros anteriores me han durado solo unas semanas antes de despedirlas. Ahora, mi entrenador se ha puesto firme y ha contratado a la única persona a la que no puedo echar, su hija.
Miller Montgomery es la última mujer de la que debería enamorarme. Demasiado alocada, joven y desapegada. Chicago no es más que una breve parada para ella. Creía que contaría los días que faltaban para que se fuera, pero el verano es muy corto cuando quieres que se quede para siempre.