Neil Armstrong era un ingeniero brillante y reservado que prefería los datos técnicos a las ruedas de prensa. Buzz Aldrin luchó contra sus demonios personales con la misma determinación que puso en pisar la Luna. Alan Bean abandonó la NASA para pintar sus recuerdos espaciales con polvo auténtico del satélite incrustado en los óleos.
Sesenta años después de que Laika abriera el camino hacia las estrellas, la conquista del espacio sigue siendo la aventura más audaz de nuestra especie. Pero lejos de la retórica oficial, ¿qué hay detrás de los cascos y los trajes espaciales? ¿Cómo son realmente los hombres y mujeres que han convertido la exploración espacial en biografía personal?
Enrique José Díaz León nos ofrece un muestrario de humanidades espaciales donde los héroes revelan sus fragilidades: Valentina Tereshkova, que tuvo que convencer a los técnicos de vuelo de que había un error mortal en sus cálculos mientras orbitaba sola en el espacio; Chris Hadfield, que venció su miedo patológico a la oscuridad para comandar la Estación Espacial Internacional; o Miguel López-Alegría, que ha regresado al cosmos a los 65 años demostrando que los sueños no prescriben.
Entre los primeros mamíferos lanzados al vacío y los millonarios que hoy compran experiencias de quince minutos en órbita, Díaz León desvela que la verdadera historia del espacio no está en los manuales técnicos sino en los detalles aparentemente insignificantes: el bolígrafo que salvó una misión, el géiser de wasabi que salpicó la estación espacial, el saxofón que nunca sonó en las estrellas
Facundo Manes y Mateo Niro unen de nuevo sus fuerzas y nos presentan un sólido y minucioso trabajo en el que analizan los aspectos más relevantes que tendremos que afrontar de cara a un mañana que ya está entre nosotros, y aquellos otros a los que deberemos atender sin excepción para alcanzar una sociedad en la que el bienestar sea general. De este modo, desarrollan temas fundamentales como el papel que deben jugar en este contexto las neurociencias y el trabajo interdisciplinario; el impacto de las nuevas tecnologías en el cerebro; la neuroética y los límites que deberán establecerse frente a los avances científicos; la incidencia y los posibles tratamientos de las enfermedades mentales cada vez más propagadas; y una reflexión profunda acerca de las problemáticas sociales actuales y el rol de la ciencia para su resolución.
Tras el enorme éxito de Usar el cerebro, Manes y Niro nos invitan en su nuevo libro a dar un paso más allá en esta magnífica aventura que significa entender el presente para vivir una «vida moderna» plena, desarrollada y humana.
El enamoramiento es un rasgo único de la especie humana. Nuestras habilidades para proyectar el futuro, comunicarnos mediante el lenguaje y producir pensamientos abstractos y complejos se alían con mecanismos más primitivos y nos exponen a los flechazos. Muchas otras especies de mamíferos también saben lo que es desear y añorar a sus parejas, pero no llegan a trenzar una relación tan compleja como los seres humanos porque sus cerebros no son tan sofisticados. El cerebro enamorado trata el amor desde una perspectiva científica: el placer, la reproducción, la monogamia social, los tipos de vínculos, la ilusión de los primeros encuentros, el sexo, la estabilidad, la ruptura y su superación. Entenderemos también que el enamoramiento es un comportamiento profundamente irracional. Cuando nos enamoramos, nuestro cerebro da luz verde a todas las decisiones relativas a nuestro objeto de deseo. Enamorarse consiste en algo parecido a convertir a otro individuo en una droga a la que engancharse.
Basado en lo que la ciencia conoce sobre el enamoramiento, el libro sigue los avatares de una pareja que podríamos formar cualquiera de nosotros y nos permite comprender, de forma absolutamente apasionante, cómo funcionan el cerebro y toda su orquesta de neuronas y moléculas en semejante estado de enajenación. Genética y neurociencia contadas con rigor científico y suma inteligencia narrativa.
¿De dónde vienen realmente los números y cómo llegan a nuestra mente? ¿Por qué algunas personas tienen facilidad para lidiar con ellos y a muchas otras les resulta tan difícil dominarlos? Este libro ofrece respuestas a estas y otras apasionantes preguntas que delinean lo que Stanislas Dehaene llama 'el sentido del número': nuestra capacidad para representar cantidades y, con un poco de esfuerzo y otro de educación, para entender esos símbolos abstractos, relacionarlos, sumarlos y, con un esfuerzo más, multiplicarlos o dividirlos. Al igual que la percepción del color o el reconocimiento de la ubicación de objetos en el espacio, este sentido ¡está instalado en nuestro cerebro! El autor inicia su recorrido con el descubrimiento de que los animales –ratas, palomas y chimpancés– pueden realizar algunos cálculos sencillos, y de que los bebés poseen una intuición innata para reconocer cantidades y comparar magnitudes. Nos cuenta también qué les ocurre a pacientes con lesiones cerebrales que pierden la capacidad para determinar cantidades triviales, o cómo los llamados «idiotas sabios» son incapaces de operaciones mentales simples y hasta de valerse por sí mismos, pero pueden ser genios en matemáticas.
Una inusual aproximación a nuestro cuerpo para entender cómo y por qué es así, a partir del relato de los cientos de millones de años de evolución que nos han hecho ser como somos.
Inclina la cabeza y observa lo que se te presenta. En primer plano verás tu torso, del que salen a ambos costados tus dos brazos y, al final de estos, las manos. Por debajo del torso, la cadera y la pelvis, y más abajo todavía las dos piernas y los pies. Todo eso lo habrás podido ver gracias a tus ojos, oportunamente colocados en la parte frontal de tu cabeza. Si atenuamos la luz, las pupilas no tardarán en dilatarse para que no te pierdas detalle. Nada sorprendente, ¿verdad? Es, simplemente, tu cuerpo. Estamos tan habituados a él, que no solemos preguntarnos por qué es así. Todo parece estar dispuesto de forma absolutamente normal, incluso lógica. Y en efecto es así.
Pero no somos el resultado de un diseño inteligente, del plano deliberado de una mente preclara. Nuestro cuerpo (tu cuerpo) es el producto de un proceso ciego e irracional, de una sucesión de pruebas, errores y callejones sin salida. De un proceso que, sin embargo, es plenamente lógico: la evolución.
La realidad es un invento relativamente reciente. Desde tiempos inmemoriales han sido las mitologías que cada cultura ha construido ―las ficciones que nos hemos ido contando― las encargadas de dar forma a eso que llamamos «realidad». Hoy es el propio relato científico el que nos está obligando a replantearnos su existencia. Y si descorremos ese velo, ¿qué es lo que hay detrás?
Historia, filosofía, música y matemáticas ―así como la impronta de las narraciones y el poder creador de la palabra― se entrelazan magistralmente en este ensayo para desvelar la trama que construye nuestra idea del mundo, para acercarnos a la singularidad de la vida y la conciencia, para explicarnos el nacimiento de la ciencia, la revolución cuántica, el advenimiento de la inteligencia artificial y las relaciones que se establecen entre todos estos fenómenos y las diversas formas de espiritualidad.