La fascinante obra 1984, de George Orwell, se ha convertido en un relato definitorio del mundo moderno. Su influencia cultural puede observarse en algunas de las creaciones más notables de los últimos setenta años, desde El cuento de la criada de Margaret Atwood hasta el hito televisivo Gran Hermano, mientras que ideas como «Policía del Pensamiento», «doblepensamiento» y «nuevalengua» están arraigadas en nuestro discurso. El Ministerio de la Verdad traza la vida de uno de los libros más influyentes del siglo xx y una obra que es cada vez más relevante en esta tumultuosa era de «noticias falsas» y «hechos alternativos». Dorian Lynskey investiga las influencias que confluyeron en la escritura de 1984, desde las experiencias de Orwell en la guerra civil española y en el Londres de la guerra hasta su fascinación por la ficción utópica y distópica. Lynskey explora el fenómeno en que se convirtió la novela cuando se publicó por primera vez, en 1949, y las formas cambiantes en que se ha leído desde entonces, revelando cómo la historia puede orientar a la ficción y cómo la ficción a su vez puede influir en la historia.
Desde tiempos remotos, los japoneses han percibido su realidad como el lugar donde moran los kami: divinidades de la naturaleza como las montañas, los ríos o los árboles o espíritus de la tierra o de las profesiones, de los héroes o de los ancestros. A esta visión, heredada del sintoísmo, la religión autóctona de Japón, se han ido superponiendo armónicamente nuevas ideas provenientes de las tradiciones chinas e hindúes e incluso Occidentales, que han ido configurando el particular imaginario japonés, un universo extraordinario habitado por seres fantásticos únicos y criaturas sobrenaturales de lo más insólito.
La acogida excepcional que, hace cinco años, obtuvo la compilación de los artículos aparecidos con el título El dardo en la palabra ha llevado a Fernando Lázaro Carreter a reunir en este volumen los publicados desde 1999 en el diario El País.
Con erudición y agudo sentido del humor, el eminente académico alerta acerca del desconocimiento de los recursos del propio idioma, tan recuente en cuantos gozan de vida pública, y el aluvión acrítico de términos nuevos innecesarios, que hacen peligrar la comunicación entre millones de hispanohablantes. Procurar la estabilidad del español es una labor que corresponde a todos los hablantes con una conciencia crítica. A ellos van destinados estos «dardos».
Publicada por primera vez en 1988, El orden de los acontecimientos es la primera obra en que Miguel Morey explora el problema de la relación entre la expresión filosófica y la expresión narrativa del pensamiento. En ella trata de esclarecer las reglas del juego que se establecen entre una y otra, partiendo de la contraposición entre las cosas que son -objetos y hechos- y las cosas que pasan -acontecimientos-, concediendo en principio la verdad (positiva) a las primeras y el sentido (narrativo) a las segundas. En esta nueva edición revisada del texto, el autor incluye, además de algunos textos complementarios -entre ellos, Del pensar como forma de indisciplina (1990), considerado una "continuación natural" de la obra-, un prólogo de sumo interes en el que informa de la genesis y desarrollo del trabajo, y se interroga acerca de su sentido tras más de tres decenios en los que la alfabetización se ha deteriorado, quizá, de forma irreversible. Otras obras de Miguel Morey en esta colección: Vidas de Nietzsche y Monólogos de la bella durmiente: Sobre María Zambrano.
Este trabajo pretende complementar la imagen que define a Borges como un escritor cosmopolita, sin nexos significativos con su propia realidad histórica y cultural que puedan rastrearse en sus textos. Por el contrario, aquí se postula que la reconocida universalidad del autor sólo fue posible a partir de sus múltiples relaciones con la cultura rioplatense.
El Gran Gatsby de Francis Scott Fitzgerald cumple cien años y Rodrigo Fresán invita a su celebración con este pequeño manual de instrucciones para descubrirlo o redescubrirlo.
Aquí, los secretos de su escritura, las fiestas desenfrenadas, los negocios turbios, el amor turbulento, la amistad hasta la muerte, las películas, la posibilidad o la imposibilidad de repetir el pasado, los blues de su autor y all that jazz que lo consagró como clásico indiscutible y cada vez más grande Gran Novela Americana.