Son muchos y buenos los textos de Introducción a la Economía que compiten en el mercado. Quien se anima a escribir otro ha de estar convencido de que cubrirá alguna laguna y hará alguna aportación relevante.
Los hechos diferenciales de este libro podrían resumirse en cuatro. En primer lugar, una visión más realista de la economía enraizada en la contabilidad nacional, donde se describen los procesos relacionados con la producción, distribución, gasto y financiación, procesos que pueden diferir según sea la estructura del mercado y la fase del ciclo. En segundo lugar, una aproximación teórica que combina la teoría clásica del valor y la distribución (convenientemente revitalizada por P. Sraffa) con la teoría keynesiana del output y el dinero. En tercer lugar, un planteamiento ideológico abierto que valora la contribución del mercado sin olvidar sus fallos que reclaman algún tipo de intervención pública, y también que los gobiernos fallan y que, a veces, el remedio es peor que la enfermedad. Y en cuarto lugar, un texto relativamente breve que se ilustra con ventanas al mundo y se completa con abundantes ejercicios y temas para el debate.
Agotada la segunda edición, trataremos de plasmar en esta las ideas descritas de una forma todavía más simple para facilitar su estudio, como corresponde a un texto introductorio. Aprovechamos la ocasión para resaltar algunos conceptos postkeynesianos como el «dinero endógeno» frente al «dinero exégeno».
En Economía de lo inusual el lector no especializado conocerá de primera mano lo que la economía tiene que decir sobre crimen, violencia, conflictos bélicos, populismo, democracia, calentamiento global, deportes y pesca marina, entre otros temas inusitados. En los casos que sea posible, el ensayo va más allá haciendo inferencias sobre el estado de cosas del problema bien sea a nivel internacional o, de forma particular, en el caso de República Dominicana.
¿Es posible abordar una visión más inclusiva de la economía que reconozca los conflictos, desigualdades y límites del sistema actual? Esta es la propuesta de este libro: avanzar hacia un enfoque de economía inclusiva desde un pluralismo integrador, capaz de articular distintos enfoques que comparten diagnóstico y críticas al funcionamiento del sistema capitalista. Frente a la insuficiencia de la economía convencional para explicar satisfactoriamente los procesos económicos y afrontar la complejidad y la incertidumbre de nuestro tiempo, la economía inclusiva explora las posibilidades de articular categorías y debates procedentes de corrientes como la economía política, feminista, ecológica, institucional, marxista o poskeynesiana. Aquí se presentan conceptos clave —como necesidades, género y patriarcado, límites y sostenibilidad, poder y conflicto social, trabajo, Estado, empresa, metabolismo social, etc.
La economía no funciona. Ha sido incapaz de predecir, y no digamos de impedir, las crisis financieras que han sacudido los cimientos de nuestras sociedades. Sus obsoletas teorías han permitido la existencia de un mundo en el que persiste la pobreza extrema mientras la riqueza de los superricos aumenta año tras año. Y sus puntos ciegos han desembocado en políticas que están degradando el mundo en una escala que amenaza por entero a nuestro futuro.
¿Es posible arreglarla? En Economía rosquilla, la académica de Oxford Kate Raworth identifica siete claves cruciales en los que la economía convencional nos ha llevado por el mal camino, y establece una hoja de ruta para conducir a la humanidad a un punto ideal donde puedan satisfacerse las necesidades de todos con los medios del planeta. En esta obra, la autora revela cómo la obsesión por el equilibrio ha dejado a los economistas indefensos a la hora de afrontar el auge y la caída de la economía del mundo real y, al mismo tiempo, crea un modelo económico de vanguardia apropiado para el siglo XXI; un modelo en el que una brújula en forma de rosquilla señala el camino hacia el progreso humano.
Un breve ensayo de los recientes ganadores del Premio Nobel de Economía.
Entre los economistas, existe un amplio consenso con respecto a que las políticas públicas deben buscar formas de reducir o eliminar los fallos del mercado y las medidas distorsionadoras. Pero Acemoglu y Robinson sostienen aquí que esta conclusión es a menudo incorrecta, porque ignora la política. De hecho, existen fuerzas sistemáticas que a veces convierten la buena economía en mala política, y esta última, por desgracia, prevalece con frecuencia sobre el bien económico.
Los autores subrayan que se debe tener especial cuidado con las repercusiones políticas de las reformas económicas que cambian la distribución de los ingresos o las rentas en la sociedad de un modo que beneficia a grupos ya poderosos. En otros términos, las medidas bien intencionadas pueden inclinar aún más la balanza del poder político en favor de los grupos dominantes, dando lugar a consecuencias adversas para los equilibrios políticos futuros. Así lo muestran una serie de episodios históricos recientes, como la desregulación financiera estadounidense que desembocó en la crisis de 2007-2008, o la privatización de empresas en la Rusia postsoviética, que al debilitar el proceso de reforma política allanó el camino para el ascenso de la oligarquía y el régimen autoritario de Putin.
Amaia Pérez Orozco reúne en este libros seis piezas clave de la Economía Feminista, un marco político de análisis y acción que apuesta por desplazar el eje en torno al cual entendemos la economía: de los mercados y los procesos de valorización de capital a la sostenibilidad de la vida. Con esas gafas, vemos la centralidad de los vínculos y los trabajos de cuidados, y el neutro homo economicus se convierte en sujetos marcados por el género, la raza y la clase. Al poner en el centro los procesos de sostenibilidad de la vida, la Economía Feminista nos permite nombrar la tensión estructural e irresoluble bajo el capitalismo: el conflicto capital vida. Los textos reunidos, resultado de procesos de investigación militante, diálogos y derivas colectivas, avanzan en las discusiones y prácticas en marcha, por ejemplo, al intentar retejer los hilos rotos entre vida humana y no-humana o señalar los hilos de (dis)continuidad entre sur y norte global. A la vez, buscan aterrizar la apuesta por poner la vida en el centro en alternativas concretas y en todas las escalas, en espiral.