En los últimos dos siglos, el crecimiento económico ha liberado a a mucha gente de tener que luchar por su subsistencia y ha hecho que nuestras vidas sean más largas y agradables. Sin embargo, esta prosperidad también ha tenido un reverso: la destrucción del medioambiente, la homogeneización de las culturas locales, la aparición de nuevas desigualdades y la brecha tecnológica. Frente a ello, algunos ven en el decrecimiento la única salida. Sin embargo, abandonar la vía del progreso de la humanidad sería una locura. Lo llamamos crecimiento económico, pero lo que queremos decir realmente es una mejor calidad de vida.
«Qué tipo de crecimiento económico debemos perseguir, en qué medida y en beneficio de quién serán cuestiones cruciales en los próximos años, especialmente si continúa la tendencia actual de una mayor desigualdad y una creciente concentración de poder en unas pocas empresas tecnológicas. Este libro es una lectura imprescindible para cualquiera que esté interesado en estos decisivos debates».
En 2020 Emma Holten leyó un artículo que afirmaba que las mujeres representaban un déficit neto para la sociedad porque recibían más de lo que daban, drenando las arcas públicas al dar a luz o al trabajar a tiempo parcial, y que la economía global sería más próspera si la vida de las mujeres se asemejara a la de los hombres porque ellas dedican demasiado tiempo al cuidado de los demás. ¿Cómo llegamos a este punto? ¿Cómo se convirtió la contribución crucial de las mujeres al bienestar colectivo en una pérdida irrecuperable?
Su respuesta fulminante es este libro. Dirigiéndose al establishment económico, Holten analiza cómo los pensadores económicos, desde la Ilustración en adelante, crearon un marco de valores que ignoraba el llamado «trabajo femenino» y los cuidados. Y en el presente, al revelar los principales agujeros de los modelos económicos que impulsan las políticas gubernamentales actuales, brindándonos superficialmente una riqueza monetaria sin precedentes, la autora demuestra cómo están causando profundos daños sociales que nos perjudican a todos: si no valoramos adecuadamente lo que importa, ¿cómo vamos a construir un futuro mejor?
Una historia de las catástrofes deslumbrante, original y repleta de ideas para el futuro que pone en perspectiva el ya conocido como annus horribilis.
Los desastres son difíciles de prever, pero en la actualidad deberíamos estar mejor preparados contra las catástrofes que los romanos cuando el Vesubio entró en erupción o que los italianos cuando golpeó la Peste Negra en la Edad Media. Al fin y al cabo, nosotros contamos con la ciencia. Sin embargo, tal y como ha quedado demostrado con la crisis del coronavirus, la respuesta de la mayoría de países desarrollados ante un nuevo patógeno ha sido más bien torpe. ¿Cómo es posible? Niall Ferguson sostiene, entre muchas otras cosas, que estaban en juego patologías previas arraigadas ya visibles en nuestras respuestas a otros desastres del pasado.
Desde diversas disciplinas, incluidas la economía y la ciencia de redes, Desastre ofrece no solo una historia, sino tambien una teoría general de los desastres, y expone cómo nuestros complejos y atrofiados sistemas de gobernanza son incapaces de afrontar las crisis.
Como muestra Ferguson, los gobiernos deben aprender a ser menos burocráticos y más resilientes si quieren evitar un declive irreversible.
Al cumplirse casi treinta años desde que Dinero, crédito bancario y ciclos económicos fuera publicado por primera vez, presentamos al mundo académico e investigador, así como a los estudiantes universitarios y al público en general, esta flamante octava edición completamente revisada.
En efecto, ya en la segunda década del siglo XXI, a pesar de la caída del «socialismo real», del desprestigio del intervencionismo y del triunfo de las prescripciones económicas liberales, el sector financiero de las economías de mercado sigue fuertemente regulado, intervenido y dirigido por ese poderoso «órgano de planificación» financiera que es el banco central. Se ha ido formando así un sistema financiero que es una fuente continua de inestabilidad, pues no deja de generar profundos desajustes estructurales en la economía real, dando lugar a las crisis financieras y recesiones económicas que vienen afectando de forma recurrente a las economías de mercado desde que surgió históricamente el actual sistema bancario.
Un regreso al pasado del dinero para entender su futuro
El dinero ha sido y sigue siendo un elemento central en el desarrollo de las sociedades. Ha moldeado imperios. ha determinado el resultado de guerras y ha influido en las grandes innovaciones a lo largo de la historia. El estudio de la moneda y de su historia se ha consolidado como uno de los campos más fértiles de la economía, siendo un área sujeta a intensos debates académicos y de política pública.
El economista Daniel Fernández ha sistematizado sus investigaciones en teoría e historia monetaria para arrojar luz sobre los puntos ciegos de estas disciplinas. Aunque el libro será de interés para los estudiosos, está pensado para que pueda ser leído igualmente por los legos, comenzando con un repaso de los principios monetarios básicos.
El autor nos sumerge en un viaje fascinante desde los inicios de la contabilidad y la escritura en Mesopotamia hasta la revolución de las criptomonedas. Un recorrido exhaustivo a la par que ameno a través de la historia económica pasando por la Grecia y Roma clásicas, donde se acuñaron las primeras monedas; la Edad Media, cuando se incuba la banca moderna; y la época de los imperios, que inaugura un tiempo de estabilidad monetaria roto por las guerras mundiales; hasta llegar al dominio financiero de Estados Unidos en el siglo XX y XXI.
Dinero se sirve de un enfoque interdisciplinario que conecta economía, cultura y política, para alcanzar una comprensión profunda de los fundamentos y las transformaciones del sistema monetario global. Una vez descubierto el impacto del dinero en la sociedad a lo largo del tiempo, el lector estará mejor pertrechado para comprender fenómenos contemporáneos como la inflación o las crisis financieras.