Si un corazón desea creer en algo, la razón no se lo podrá impedir.
Londres, 1922. Alan y Violet Schofield son los mayores especialistas en fotografía mágica de Inglaterra; una pareja de pícaros que se aprovecha de la fiebre por retratar seres feéricos que se extendió por la crédula sociedad londinense tras la Gran Guerra después de que dos niñas de Cottingley lograran convencer al mismísimo Conan Doyle de que habían fotografiado unas hadas. Del cielo ya han dejado de caer bombas y la ciudad entera espera turno ante el famoso estudio de los Schofield para conseguir la preciada fotografía que demostrará a sus familiares y vecinos que su desván o su jardín ha sido bendecido con la presencia de alguna de esas misteriosas criaturas.
Por desgracia para ellos, su suerte cambiará cuando un nuevo cliente llame a su puerta: el temido y poderoso Percival Drake, señor de los bajos fondos de Londres. Un hombre de gran astucia, brutalmente despiadado y, sobre todo, que no cree en la magia. Mientras emprenden una peligrosa carrera contrarreloj para salvar sus vidas, Alan y Violet descubrirán que para timar a un gánster que no cree en las hadas hay que ser más listos que ellas.
Gonzalo de Berceo ha llegado a Santiago de Compostela para participar, como tantos otros peregrinos, en la celebración del jubileo. Además, siente curiosidad por probar una nueva variedad de vino elaborada por su amigo Lope con uva mencía. Mientras asiste a la misa mayor en la catedral, contempla cómo un arcediano, presa de un delirio místico, se interpone al paso devastador del botafumeiro, que lo destroza para horror de los fieles que atestan el templo. Este episodio se suma a una serie de sucesos inexplicables que está diezmando el cabildo de la catedral, lo que llevará al arzobispo, antiguo compañero de estudios de Berceo, a pedirle ayuda. En una atmósfera inquietante en la que no faltan extrañas visiones, acusaciones de brujería y apariciones de la Santa Compaña, Berceo se enfrenta al caso ayudado por el gustoso vino que Lope y la tabernera Lupa no dejan de ofrecerle. Una lectura trepidante en la que la intriga y el humor se mezclan con el terror y la erudición histórica, y con la memorable aparición de un joven poeta: el futuro rey Alfonso X el Sabio.
(Ciclo 984 después de Argia).
En la última y más cruenta guerra entre los hombres, uno de los bandos recurrió al poder prohibido de los dragones a través de Argia, la maga más poderosa que jamás ha pisado el planeta de los dos soles. Dicen que fue tras la destrucción de esa última guerra donde la maga dio a luz al primero de los dragos: mitad humano, mitad dragón.
Muchos Ciclos después, en la insólita península de Terradraga, entre kórtodos, suargos, dracknodones y bograx, dos dragos huérfanos irán encajando las piezas de la historia que los une. Para ello vivirán una trepidante aventura en la que la magia, el amor y el coraje se convertirán en la llama que alimente el fuego de la libertad.
Un relato épico en el que descubriremos los secretos de la Forja: la olvidada escuela de los dragos azules, el poder oculto que puede albergar un misterioso libro, o la forma en la que la música se convierte en símbolo de la resistencia y unión entre los rebeldes de la Llama, un ejército de desheredados unidos para luchar contra la dictadura de la reina Tëesha y el príncipe Crimson.
«Un drago un fuego, unidos un incendio.»
A las puertas de las vacaciones de verano, la inspectora de homicidios Manuela Mauri no pasa por su mejor momento. Ha vivido en poco tiempo varias experiencias que le han hecho comprender que hay sentimientos y vivencias que no se pueden verbalizar y cosas que es imposible nombrar. Lo percibe cuando sus hijos, Manuel y David, le hablan de la repentina muerte de su padre (su exmarido) y ella no encuentra el modo de consolarlos. Lo intuye cuando ve a los padres de Susana, una joven de dieciséis años que ejercía la prostitución y que murió de una sobredosis, exigiendo justicia para su hija en el juicio de la Operación Lesly y la inspectora está segura de que, sea cual sea la sentencia, nada reparará semejante pérdida. Lo deduce cuando afronta la mirada de Belén, que acaba de perder a su hermana Rebeca a causa de las puñaladas que le ha asestado quien fue su pareja. Lo asimila cuando su propio compañero, Alberto, le hace la proposición más importante de su relación y ella no sabe qué contestar.
Una novela negra combativa y literaria que, por un lado, explora los vínculos de la prostitución con la violencia de género y, por el otro, pone el foco en la parte más personal e íntima de una inspectora que deberá cuidar más y mejor a su pequeña familia si no quiere arriesgarse a perderla.
En el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando ha aparecido el cuerpo de un joven soldado salvajemente mutilado. Una esvástica realizada con cortes aparece en el cadáver y el homicidio no tarda en acaparar la atención mediática cuando se filtra un dato aún más perturbador: el asesino dejó las tripas de la víctima a la vista, simulando con los intestinos un cordón umbilical.
Ezequiel Expósito, capellán castrense, inicia su propia investigación al tiempo que estrecha lazos con la madre del soldado, una venezolana llamada Natalia cuya vida ha estado sembrada de amarguras.
Este asesinato llevará a Ezequiel a descubrir la existencia de una misteriosa secta, pero también a redescubrir sus verdaderos orígenes y a una reflexión sobre lo que más le ha interesado en la vida además de Dios: el universo.