La periodista y crítica de arte Laura Revuelta indaga en las claves para entender por qué un plátano pegado a la pared con cinta aislante expuesto en un museo, cuya foto da la vuelta al mundo, puede llegar a subastarse por cifras millonarias pese a que casi todos se ríen de él.
Esta obra de Maurizio Cattelan es heredera directa del urinario con el que Marcel Duchamp nos sorprendió el siglo anterior. Ya es hora de dar réplica a la manida frase de «esto lo haría mi hijo», a la que un avispado creador una vez contestó con: «El arte contemporáneo son los padres».
Arte parece, plátano es se propone bajar el arte contemporáneo de su pedestal de esnobismo y acercarlo al público para que se ría con él y no de él. O, al menos, para que sepa de qué nos reímos exactamente, y nadie se quede con cara de tonto.
En sus páginas no sé da nada por sentado y se repasan y explican algunos de los principales acontecimientos de estos veinticinco años: desde la primera cancelación de Picasso por sus comportamientos machistas hasta la aparición de los NFTS y la Inteligencia artificial.
Revuelta no se olvida de creadores fundamentales que siguen muy vivos, como Duchamp y Warhol, de otros que dan que hablar aunque no pasen por su mejor momento, como Damien Hirst y de quienes han producido las imágenes más icónicas de lo que llevamos de siglo (Yayoi Kusama, Alicia Framis, Banksy…). En ese deseo de no dejar ningún charco sin pisar, también se zambulle en temas tan controvertidos como la decolonización de los museos o al activismo climático que pone en el foco mediático las grandes obras.
Obra capital de Friedrich Nietzsche, Así habló Zaratustra recrea los trabajos y las palabras del profeta persa Zaratustra en el momento en que desciende de las montañas para revelar ante el mundo que Dios ha muerto y que el Superhombre ha de ser su sucesor. Con un discurso de gran intensidad que combina la ética, la narración y la poesía, Nietzsche sostiene que el sentido de la existencia no se encuentra en las viejas ideas religiosas ni en la sumisión a los amos, sino en una fuerza vital todopoderosa que puede identificarse con una nueva forma de ser libre.
La presente edición, a cargo de Fernando Pérez-Borbujo Álvarez, experto en el autor y profesor de filosofía de la Universidad Pompeu Fabra, cuenta con una magnífica introducción sobre la vida y obra de Nietzsche y un aparato de notas que ayuda a la cabal comprensión del texto.
Basándose en tradiciones y temas tan amplios como el pensamiento budista, el materialismo dialéctico, la subjetividad política, la física cuántica, la IA y los chatbots, este libro articula por primera vez la idea de Žižek de una vida religiosa. Ateísmo cristiano se trata del planteamiento más extenso ha hecho hasta la fecha respecto de la teología y la religión.
¿Qué puede hacer puede la filosofía en un mundo atravesado por la tecnología, la incertidumbre política y la pérdida de sentido?
Lejos de los grandes sistemas del pasado, el pensamiento filosófico de hoy explora nuevas sendas, más tentativas y más urgentes. Este libro ofrece una visión panorámica del siglo XXI desde las principales disciplinas filosóficas: la ética, la política, la epistemología, la estética, la ontología o la filosofía de la ciencia y la tecnología.
En estas páginas se analiza el impacto de la inteligencia artificial, el transhumanismo o la posverdad, pero también se reflexiona sobre la estructura del juicio moral, las tensiones de la democracia liberal, el sentido del arte o la transformación del pensamiento feminista. Se trata de pensar con precisión, con libertad y con responsabilidad ante los retos que definen nuestro tiempo.
Ralph Waldo Emerson, fue uno de los padres fundadores de la regeneración de la literatura americana del siglo XIX, y junto a David Thoreau o Walt Whitman, desarrollaron la filosofía del trascendentalismo: un nuevo pensamiento místico y pragmático que puso toda su confianza en el ser humano como individuo y creyó en la intuición y la integridad de uno mismo como fuente de sabiduría.
Espacios mágicos y rituales, laboratorios de la cultura y de la tecnica, los pasajes permiten pensar el gran texto urbano desde sus notas a pie de página. En Barcelona hay cerca de cuatrocientos. Algunos son caminos que conducen a un pasado rural; otros, pasadizos proletarios o callejones de chabolas que hablan de la metrópolis fabril y del franquismo; los más famosos tienen forma de intersecciones ajardinadas y de galerías burguesas del siglo XIX; los más recientes están en polígonos industriales o acogen casas con piscina y restaurantes para turistas.