El término «camaleón» se refiere a una persona que tiene la capacidad de cambiar de actitud y comportamiento, adoptando siempre el que más le conviene. Pocos adjetivos casan mejor con la personalidad de Donald Trump y ningún libro mejor que este ha indagado tan a fondo en su personalidad y su carácter. Un hombre a menudo encantador, pero que no duda en demostrar crueldad cuando le conviene y que se caracteriza por su inteligencia, sus inseguridades y su tono vengativo y amenazador. Lo que logra la periodista Maggie Haberman en este libro es adentrarse en su mente, desprenderse del ruido de su etapa política y viajar hasta sus orígenes en Queens, probablemente el momento fundacional que moldea su psicología.
¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Quiénes son las figuras clave que le permitieron llegar a la cima? ¿Cuál es la realidad de ese falso mito de genio de los negocios que ha construido sobre sí mismo? A través de entrevistas con cientos de fuentes, incluidas varias con el propio protagonista de esta obra, Haberman analiza la maquinaria de poder del entorno político de Trump, pone nombres y apellidos a su círculo de confianza y explica con detalle su trayectoria empresarial, personal y política.
Durante dieciséis años, Angela Merkel asumió la responsabilidad de gobernar Alemania y dirigió el país a través de numerosas crisis, moldeando la política nacional, europea e internacional con su actitud y sus decisiones. En sus memorias, la política recuerda su vida en dos Estados alemanes: en la RDA hasta 1990, y luego en la Alemania reunificada. ¿Cómo logró ella, una mujer del Este, llegar a la cima de la CDU y convertirse en la primera canciller de una Alemania unida? ¿Y cómo llegó a convertirse en una de las jefas de gobierno más poderosas del mundo occidental? ¿Qué la guio?
En Libertad, Angela Merkel nos habla de la vida cotidiana en la Cancillería, así como de los dramáticos días y noches en que tomó decisiones trascendentales en Berlín, Bruselas y otros lugares. Traza las largas líneas de cambio en la cooperación internacional y revela la presión que soportan los políticos hoy en día cuando se trata de encontrar soluciones a problemas complejos en un mundo globalizado. Nos lleva entre bastidores de la política internacional y muestra la importancia que pueden tener las conversaciones personales, así como sus límites. Merkel reflexiona sobre las condiciones para la acción política en una época de creciente confrontación. Sus recuerdos ofrecen una visión única de los entresijos del poder y constituyen un decidido alegato en favor de la libertad.
Las lecturas convencionales de la Antigüedad enfrentan a Atenas con Jerusalén, donde Atenas representa la «razón» y Jerusalén la «fe». Sin embargo, como nos recuerda Susan Buck-Morss, los estudios más recientes han eliminado esta separación. Nombrar el primer siglo como un punto cero –«año uno»– que divide el tiempo en antes y después es igualmente arbitrario, nada más que una conveniencia que carece de sentido empírico. En Año 1, Buck-Morss libera el primer siglo para que pueda hablarnos de otra manera, reclamándolo como terreno común y no como origen de diferencias profundamente arraigadas.
Buck-Morss se propone derribar varias premisas conceptuales que han dado forma a la modernidad como episteme y nos han conducido a algunos impases posmodernos poco útiles. Se acerca al siglo I a través de los escritos de tres pensadores a menudo marginados en el discurso actual: Flavio Josefo, historiador de la Guerra de Judea; el filósofo neoplatónico Filón de Alejandría; y Juan de Patmos, autor del Apocalipsis, el último libro de la Biblia cristiana. También aparecen Antígona y John Coltrane, Platón y Bulwer-Lytton, al-Farabi y Jean Anouilh, Nicolás de Cusa y Zora Neale Hurston, por no hablar de Descartes, Kant, Hegel, Kristeva y Derrida.