Alguien lo tenía que decir, y quién mejor que una de las pedagogas más reconocidas de nuestro país. Eva Bach alza la voz para advertirnos del caos que impera en el ámbito de las emociones, donde actualmente influencers y gurús, a menudo sin titulación o experiencia, propagan todo tipo de consignas y recetas muchas veces carentes de fundamento, que distorsionan la visión de las emociones, nos impiden entenderlas y atenderlas sanamente, y hacen que continuemos siendo sociedades emocionalmente enfermas o inmaduras. Para prevenirnos, Eva identifica distintas «educaciones emocionales» que ni educan ni son sanas, y deshace treinta malentendidos y disparates que circulan temerariamente y a todo gas por las redes sociales. Eva les da la vuelta, uno por uno, y nos ofrece una brújula brillante, delicada y muy necesaria, con las claves para una transmisión y un crecimiento emocional sanos, «para que tus emociones te inspiren, y no te engañen ni te manipulen».
El pastor y autor bestseller del New York Times invita a los lectores a buscar, reconocer y aplicar cada bendición de Dios. Él facilita las herramientas necesarias para tomar inventario de nuestras bendiciones y participar en lo que él denomina como una doble bendición, ese momento en que uno aprovecha una bendición recibida para bendecir doblemente a otra persona.
Mark Batterson cree firmemente que es posible aprovechar al máximo las bendiciones de Dios, pero hacer eso puede lucir diferente a lo que uno creería. La primera ola de bendición es lo que Dios te da: tiempo, lo que amas, talento. La doble bendición es la segunda parte en esta relación, es devolverle a Dios ayudando a otros. En estos tiempos donde el crecimiento divino y la organización espiritual se han reducido al hashtag #bendecido, Batterson invita y reta a los lectores a seguir la verdadera bendición glorificadora de Dios y sentir el gran impacto que es participar en la doble bendición.
No seas de los que caminan en círculos, repitiendo los mismos errores, llamando “proceso” a su estancamiento, y de los que por falta de fundamento, vuelven siempre al mismo punto y observan cómo los frutos de su esfuerzo se desvanecen con el tiempo.
Este libro no fue escrito para inspirarte momentáneamente, sino para transformarte permanentemente. Habla de los cimientos que sostienen toda vida que desea dejar huellas dignas de seguir. Comienza con el principio más importante: poner a Dios primero, porque nada se establece sin Él. Te enseña que la honra es la llave que abre las puertas que la arrogancia derriba; que las relaciones correctas, son puentes divinos hacia tu destino; y que la disciplina es la fuerza silenciosa que transforma los ideales en conquistas, junto a muchos otros principios que consolidarán lo que hasta ahora has alcanzado, pero además te impulsarán y te equiparán para conquistar todo lo que aún puedes alcanzar.