Una reflexión radical sobre la primacía del goce desmedido en la sociedad capitalista contemporánea.
La vida contemporánea está definida por los excesos: siempre debe haber más, nunca nada nos parece suficiente. Es imprescindible un excedente de lo que necesitamos para disfrutar verdaderamente de lo que tenemos.
En El plus de goce, Slavoj Žižek argumenta que lo que excede nuestras necesidades es, por su propia naturaleza, insustancial e innecesario. Lo perverso de la cuestión, no obstante, es que sin dicho sobrante no seríamos capaces de disfrutar de lo sustancial y necesario, ni de identificar «la cantidad perfecta» para nosotros. ¿Hay alguna vía de escape al vicioso ciclo del plus de goce o estamos condenados a querer siempre más?
Referenciando desde la película Joker hasta canciones pop, desde Tomás de Aquino hasta la historia de las pandemias, Žižek sostiene que reconocer la sociedad de goce en la que vivimos tal como es puede proporcionarnos una explicación de los impasses políticos en los que nos encontramos hoy en día y plantea que si empezamos a reconocer, aunque sea un poco, que las perlas de «goce» que encontramos en el exceso son vanas y endebles, quizá podremos encontrar una salida.
Este análisis desvela cómo el conocimiento fue la herramienta ideológica y práctica más potente del trono. La corte desempeña así su rol como institución cultural y los intelectuales el suyo, como agentes de propaganda que legitimaron el poder real mediante el saber.
Carlomagno será el arquetipo del Rex praedicator que “creó Europa con espadas y libros”. Enrique I Beauclerc y Roger II de Sicilia impulsaron la realeza administrativa y la burocracia centralizada. Federico II desarrolló un mecenazgo científico y Alfonso X el Sabio exigió la sabiduría como requisito indispensable del poder.
Rodríguez de la Peña ofrece en esta ocasión una obra fundamental para entender la verdadera naturaleza de la autoridad medieval, y cómo el ideal del gobierno sapiencial cristiano y su corolario, el uso razonable del poder va asentándose en las diversas cortes. Brinda así una lectura esencial para quienes deseen comprender las raíces medievales del proceso cultural que dio lugar al Estado moderno.
En una época en la que los bulos y las "fake news" parecen haber colonizado las redes sociales hasta el punto de llegar a condicionar el debate público, parece más claro que nunca que estas mentiras que nos rodean no brotan de la nada como algo casual. La distorsión de la realidad, hasta el punto de generar la sensación generalizada de que nada es ya confiable, conecta de manera directa con los intereses de ciertos poderes que buscan socavar nuestras certezas. En "El poder de la mentira", el periodista Joan Julibert se interroga, en primera instancia, sobre el concepto mismo de «verdad», llegando incluso a sugerir la posibilidad de que no sea una idea absoluta y emplazándola, por tanto, al mismo nivel que la mentira. Así, en el contexto del debate sobre las noticias falsas, estaríamos hablando en realidad de una guerra de relatos interesados entre poderes establecidos y poderes emergentes, en busca de conquistar una hegemonía capaz de dominar y/o transformar la realidad. Nos hallamos, por tanto, frente a un ensayo que huye de lo convencional. Una guía para entender cómo se fabrican los relatos que moldean nuestra percepción de la realidad, y un alegato en favor de la necesidad de ganar la batalla de la credibilidad en la persecución y defensa honesta de la verdad. Una poderosa herramienta, en suma, para enfrentar las diversas manipulaciones a las que nos exponemos, en la era de la desinformación y el embuste.