Llevar bien una relación de pareja es mucho más fácil de lo que creemos. Sin embargo, no siempre lo conseguimos y parece más sencillo... ¡cargarnos la relación! Para evitarlo y aprender a ser felices juntos, Silvia Congost y Patricia Ramírez, las dos psicólogas top de nuestro país, nos ayudarán con grandes dosis de humor a identificar que hacemos mal en el día a día con nuestra pareja.
Este libro será tu decálogo si:
Te has enamorado y te gustaría saber si has elegido bien.
Te molesta la dejadez de tu pareja y sueñas con que vuelvan los detallitos del principio.
Sigues pensando en que podrás cambiar a la otra persona.
La importancia de la dignidad en la búsqueda de una vida significativa y plena no puede ser subestimada, especialmente en el contexto actual rodeados por la incertidumbre, la baja autoestima y la sensación de estar atrapados por la ansiedad, la insatisfacción o incluso por el éxito. Phakchok Rimpoché nos sumerge en la tradición de sabiduría del budismo tibetano para ofrecer un enfoque fresco e innovador y mostrarnos cómo cultivar una dignidad auténtica y sólida.
Desde la perspectiva budista, la dignidad es una cualidad inherente a nuestra verdadera naturaleza pura y corazón noble. A lo largo de este libro, Phakchok Rimpoché nos enseña cómo reconocer que ya somos seres completos y enteros.
Desarrollar una confianza inquebrantable en nosotros mismos nos resguarda de los altibajos de la vida. Con una dignidad auténtica, no somos presa de la incertidumbre, la ansiedad o la duda. En cambio, podemos afrontar cualquier circunstancia con confianza, claridad y compasión. A través de reflexiones, ejemplos y simples meditaciones, Dignidad pone a nuestra disposición todas las herramientas necesarias para encarnar plenamente nuestra dignidad fundamental.
Respondiendo a una llamada silenciosa, Dios regresa cuando más se lo necesita.
Antes de conocer a Jim y enamorarse de él, Christine se había enamorado de su música. Ahora es su marido, y está claro que nunca llegará a ser una estrella del rock. Su situación económica no es muy buena.
Ha pasado mucho tiempo desde que Dios la visitó #bajo la insólita apariencia de un joven montado en una Harley Davidson- para indicarle el camino hacia la felicidad con sus palabras sencillas y sabias. Tanto, que casi le parece un sueño. Cuando se casó con Jim estaba segura de que jamás volvería a sentirse sola. Sin embargo, el fuego de la relación se ha extinguido y percibe, con inquietud, que la vida se le escapa de las manos. Se siente insegura en su papel de madre, agotada, desilusionada e insatisfecha.
Dios ha vuelto a la tierra montado en una Harley Davidson para escuchar las inquietudes y ofrecer una serie de reglas para cambiar la vida de Christine.
Con treinta y siete años y una figura que no se ajusta a los cánones de belleza, Christine tiene pocas esperanzas de encontrar al hombre con quien compartir su futuro.
Lo que no sabe es que Dios ha vuelto a la tierra para entregarle unas simples reglas de vida acordes con nuestro tiempo, que harán de ella una mujer distinta y libre.
Aunque vista de chupa de cuero y cabalgue una Harley Davidson, en sus ojos se halla la sabiduría y en sus palabras sencillas descubrimos lo que siempre habíamos sospechado: el camino hacia la felicidad empieza y acaba en nosotros mismos.
En los otros dos libros de este volumen, Joan Brady nos cuenta otras entrañables historias que nos vuelven a mostrar el verdadero secreto de la felicidad: que, en realidad, está en nuestra mano alcanzarla.
Este libro es una invitación a redescubrir la conexión profunda entre la naturaleza, la espiritualidad, la autoestima y el poder femenino. Con bellísimas ilustraciones de Carmen Seijas, Cristina Romero nos guía en un viaje interior hacia la reconexión con lo sagrado, aquello que muchas mujeres hemos olvidado bajo las capas de condicionamientos sociales y patriarcales. A través de reflexiones íntimas y poéticas, el libro nos recuerda nuestra esencia divina, inspirándose en antiguas sabidurías como el Devi-Mahatmya, que nos enseña que todas somos parte de la Gran Diosa.
Dejemos atrás las etiquetas de «niñas buenas» o «niñas malas», y abracemos la verdad de quienes somos: seres poderosos, libres y profundamente conectados con lo divino.
DESPIERTA A LA DIOSA QUE HAY EN TI.