Nadie sabe realmente qué es la ansiedad hasta que la experimenta. Esto es así pese a que cada vez se habla más de esta afección, de la que hasta los medios se hacen eco y sobre la que se han publicado centenares de libros en un intento de aportar luz a un problema que cada día afecta a más personas. Y lo cierto es que de poco o nada sirven las fórmulas sin ningún valor científico que prometen la curación, pues para hacer frente a la ansiedad es necesario comprenderla en toda su complejidad y entendernos a nosotros mismos.
Rubén Casado lleva más de veinte años tratando e investigando la ansiedad. Este libro nos ofrece, por primera vez, un mapa detallado de todo lo que hay que saber al respecto. Porque solo conociendo bien su naturaleza podremos aprender a convivir con ella de forma más sana.
Esta historia comienza en las tinieblas y avanza gracias a la superación, el optimismo y la inspiración. Emma Larreta narra su vida, con sus errores y sus aciertos, pero sobre todo relata cómo todo cambió aquel día en el que su vida pendió de un hilo.
Tras este episodio, y mientras se recuperaba de unas secuelas que le causaron discapacidad permanente, comenzó una exitosa carrera como activista y concienciadora social. Se encomendó la tarea de poner rostro a la violencia y a través de sus talleres llevar a la juventud hacia la reflexión y superación de esta lacra mundial. Hoy, 17 años después, se ha convertido en un referente en nuestro país.
En El mensaje de la esfinge, Graham Hancock y Robert Bauval presentan un brillante trabajo de investigación histórica:
¿Cuándo y dónde comenzó la historia?
¿Cuándo nació la civilización en Egipto?
¿Cómo y para qué fueron diseñadas la Gran Esfinge y las tres pirámides de Guiza? ¿Forman parte de un gigantesco modelo tridimensional del cielo en la época en la que nació Egipto?
Utilizando simulaciones informáticas del cielo antiguo para descifrar un código milenario en los monumentos, Bauval y Hancock presentan una sorprendente teoría sobre los Textos de las Pirámides y otras escrituras faraónicas. Datan la Gran Esfinge entre dos mil y cuatro mil años antes de lo que se comúnmente se cree y consideran que fue construida por una civilización predinástica. Sostienen que no es un monumento funerario, sino que es la portadora de un mensaje científico, religioso, histórico y esotérico que solo puede comprender una cultura del futuro. Como la nuestra.