«¿Consentiría que sus hijos y sus hijas, pues las chicas pueden leer tan bien como los muchachos, leyeran este libro? ¿Es este un libro que tendría en su casa, tirado por ahí?»
Mr. Griffith Jones, fiscal en el juicio de 1960 contra Penguin
En 1928, El amante de lady Chatterley fue prohibida en Inglaterra y solo pudo publicarse censurada. En 1960, cuando la editorial Penguin quiso sacarla en bolsillo, tuvo también que someterse a un juicio. Esta controvertida novela, que narra la apasionada relación entre una mujer casada de alta alcurnia y un hombre de baja extracción social en la moralista Inglaterra de los años veinte del pasado siglo, disecciona las pulsiones más secretas del alma humana y ofrece una magnífica recreación de época. Esta edición ha sido revisada y corregida a la luz de la versión íntegra de la obra, publicada por Cambridge University Press en 1993.
DAVID HERBERT LAWRENCE (1885-1930) fue uno de los escritores más controvertidos de la literatura británica del pasado siglo. Sus obras fueron siempre motivo de controversia, incluso tildadas de pornográficas, por su descripción de las relaciones amorosas y de la sexualidad como forma de conocimiento inmediato.
En 1952, el escritor francés André Maurois encontró una caja llena de hojas manuscritas en un guardamuebles de la familia de Marcel Proust. Estudiado el contenido y encontradas referencias epistolares al mismo, Maurois concluye que se trata de una novela de Proust iniciada en 1896 y enriquecida a lo largo de siete años por el escritor con sucesivos textos de índole autobiográfica: el encuentro con el poeta y crítico John Ruskin, su duelo con el escritor bohemio Jean Lorrain, su posición ante el «caso Dreyfus», etc.
En el prefacio Proust nos presenta a los dos principales personajes de la novela, Jean Santeuil y Henri de Réveillon, que son convocados por un escritor llamado C. a su lecho de muerte para ofrecerles su última novela, que Santeuil se encargará de publicar. Ese juego de la novela dentro de la novela no tarda en disolverse dando paso a la voz del protagonista, Jean Santeuil, cuyo nombre sirvió al primer editor de la novela para darle título, pues carecía de él. La génesis de Jean Santeuil es la «memoria» de los años de infancia, adolescencia y formación del protagonista, que empieza recordándose niño en los Champs-Elysées enamorado de una compañera de juegos, Marie Kossichef, para alternar luego ese recuerdo con descripciones contemporáneas: Santeuil está pasando una temporada en el castillo de Madeleine Lemaire.
Anjean Santeuilel lector podrá encontrar el origen de infinidad de anécdotas, obsesiones, reflexiones, paisaje y mundo amoroso desarrollado posteriormente en A la busca del tiempo perdido.
En esta obra, una de las creaciones cumbre de Conrad, relata a un grupo de atentos compañeros la tragedia de Jim, un hombre de mar que en cierto momento de su vida se ve traicionado por un fatal golpe de debilidad moral. A partir de entonces su existencia se convertirá en una despiadada lucha con su pasado, en un intento por alcanzar la redención.
A lo largo de la historia, algunos libros han cambiado el mundo. Han transformado la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los demás. Han inspirado el debate, la discordia, la guerra y la revolución. Han iluminado, indignado, provocado y consolado. Han enriquecido vidas, y también las han destruido. Taurus publica las obras de los grandes pensadores, pioneros, radicales y visionarios cuyas ideas sacudieron la civilización y nos impulsaron a ser quienes somos. Éstos son los mejores escritos de Shakespeare sobre el poder en todas sus formas: en el amor, en la guerra, en la política y en la familia. De las desmesuradas ambiciones de Macbeth al frágil control de la autoridad de Ricardo 11, de las violentas rivalidades del rey Lear a la exquisita poesía de sus sonetos de amor, estos textos muestran, con sutileza filosófica y agudeza psicológica, cómo los hombres se manipulan y dominan mutuamente.
Moby Dick, o la ballena (1851) narra la historia del capitán Ajab, cuya sed de venganza le lleva a recorrer los mares sin descanso a bordo del ballenero Pequoden busca de Moby Dick, la enorme ballena blanca que, años atrás, le amputó una pierna en un feroz enfrentamiento. Toda su existencia gira en torno a una idea fija: volver a encontrarse con el monstruo, darle caza y acabar con su vida. Sólo entonces podrá descansar en paz.
Para Melville, la caza de la ballena se transforma en una
(epopeya mitológica donde los arponeros son como semi-dioses. Ajab guarda claras analogías con Satán, el dictador del infierno, el seductor, el viajero cósmico «entregado a una desesperada venganza». Su determinación y su espíritu rebelde e indomable llegan a confundirse con la fatalidad de su destino. El odio que siente hacia Moby Dick no proviene de la evidente superioridad física de la ballena, sino de la superioridad intelectual que él le atribuye.
Esta edición de VALDEMAR reproduce las cerca de 300 ilustraciones que realizó Rockwell Kent —uno de los grandes maestros de la ilustración en EEUU- para la histórica edición de 1930 de The Lakeside Press de Chicago.
La dama de las camelias es una de las novelas más populares de todos los tiempos. Adaptada al teatro y al cine innumerables veces, inspiró incluso una de las óperas más celebradas del XIX: La Tramata, de GiuseppeVerdi.
La obra cuenta la imposible historia de amor entre Armand Duval, un apuesto joven de alta alcurnia, y Marguerite Gautier, una bella y angélica cortesana. Juntos tratan de desafiar las rígidas convenciones sociales de su tiempo, entre el esplendor y la hipocresía del París de 1840. Novela romántica por antonomasia. La dama de las camelias, que presentamos ahora en una nueva traducción, mantiene intacta la capacidad de seducción que la ha hecho ingresar en el imaginario común.
Antonio y Cleopatra mantiene estrecha relación con otras dos obras de Shakespeare, Julio César (de composición anterior) y Coriolano (de composición posterior), denominadas las tres como «tragedias romanas». El tejido de interrelaciones de tradiciones textuales y orales que confluyen en Antonio y Cleopatra se perfila como una red compleja bajo la clave de escritura dramática. La representación de Antonio y Cleopatra como símbolos o arquetipos sobrepasa la instancia histórica o contextual y mantiene los elementos de individuación necesarios para aproximar la representación a la realidad, a la persona. Shakespeare trabaja en Antonio y Cleopatra, como también lo había hecho en Julio César, la colisión que se produce en los grandes personajes en su lucha entre las cuestiones de Estado y sus vidas
interiores. El centro de interés en Antonio y Cleopatra radica en la profundización de dos personajes legendarios, en un marco político conflictivo, que hace imposible su amor. La unión del contenido mítico de ambos personajes con sus características humanas constituye uno de los centros neurálgicos de la obra.