La abadía de Northanger es el trabajo más libre y heterodoxo de Jane Austen. Aunque fue su primera obra, el destino y un editor harto negligente quisieron que apareciera después de su muerte. Y esto es relevante, porque en cierto modo La abadía de Northanger es el Quijote de las novelas de fantasmas, tanto por la actitud de su protagonista, Catherine Morland, una joven fantasiosa fascinada por la lectura de novelas góticas que quiere vivir aventuras y misterios mientras su entorno solo se preocupa por buscarle un marido conveniente, como por la parodia hilarante de las novelas de este género. Todo ello se traduce en una obra tan llena de referencias literarias como fuente de inspiración y disfrute para nuevas generaciones de lectores y lectoras.
Publicada por primera vez en 1818, La abadía de Northanger narra la historia de Catherine Morland, una joven muy aficionada a las novelas góticas. Por ello, cuando los Tilney la invitan a pasar una temporada en su casa de campo, se pone a investigar tortuosos e imaginarios secretos de familia. Pero al comprender que la vida no es una novela, la inocente Catherine pondrá los pies en la tierra y encauzará su futuro según dictan las normas morales y sociales de la época.
La Araucana es un poema épico que narra la guerra de los españoles contra los indios araucanos durante la conquista de Chile, en el siglo XVI. Alonso de Ercilla presenció los hechos que más tarde relatará, en verso, y con una clara intención literaria. El poema se publicó en tres volúmenes a su regreso a España y desde entonces no ha dejado de leerse.
La publicación de la Comedia de Calisto y Melibea (pues ese fue su título original) en 1499 supone la superación definitiva de la tradición literaria medieval. Calisto ama a Melibea, pero su amor no es correspondido. Su criado Sempronio le recomienda los servicios de Celestina, una alcahueta experta en hechizos del corazón cuyas malas artes acabarán provocando resultados trágicos. Una obra con un supuesto fin moralizante que queda eclipsado por el retrato magistral de unos personajes muy humanos. Una de las historias de amor más conmovedoras jamás escritas, y piedra fundacional de la literatura española moderna, que ofrecemos al lector en una rica edición anotada.
Tito Macio Plauto (mediados del siglo III - h. 184 a. n. e.) es uno de los autores teatrales más importantes de la Antigüedad. Nacido en Sársina, en la región de Umbría, a pesar de su notoriedad, poco se sabe de su vida. Lo que sí es seguro es que, como autor de comedias, supo conectar con el gran público y cosechó un enorme exito popular que ningún otro autor griego o romano posterior alcanzó. No es de extrañar que fuese imitado hasta la saciedad y que incluso Moliere y Shakespeare buscaran inspiración en sus obras.
A los veintinueve años, y tras haber compuesto un buen número de obras para los corrales de comedia, Pedro Calderón de la Barca logró una pieza de capa y espada modélica: La dama duende, amenísimo juego de amores, dudas, osadías y desplantes, cifrados en la tramposa alacena que preside y engrana una acción dramática magistral en su progresión y que se alimenta sobre todo de la confusión y el engaño.