Una mujer. Cinco hermanos. Demasiados secretos.
Macon es el mayor. Treinta y un años. Exmilitar. Creo que jamás le he visto sonreír.
Army tiene veintiocho. Es padre soltero y posee los ojos verdes más bonitos que he visto nunca. No sabe quién es sin su familia.
Iron tiene un pie en la cárcel. No lo dirías al conocerle. En realidad, es buena persona… pero es demasiado impulsivo.
Dallas es a quien odio. Veintiún años, cruel y egoísta. Toma lo que quiere y luego lo abandona.
Y Trace es mío. O lo fue durante unos segundos. Nadie consigue domarlo durante mucho tiempo. Tampoco es que yo quiera hacerlo.
La casa está oscura y en silencio; todos duermen. Todos menos uno.
Me ve llorar y se acerca por detrás. Me dejo envolver por sus brazos y siento cómo me aprieta contra su cuerpo. Su aliento roza mi cuello, sus dedos se enredan en mi pelo… y no se detiene ahí.
Pero no creo que fuera Trace…
En el bar de comidas que regenta, Manuel Benítez recibe con sorpresa la visita de un viejo conocido, el juez Ramón María Zaldívar, que lo condenó muchos años atrás a la cárcel. Ahora que está jubilado, el juez quiere saber cómo le va la vida, después de aquella sentencia que en 1975, sin pruebas, le impuso por el robo de un coche y del atraco que luego tuvo lugar. Aquellos hechos marcaron la vida de Manuel: se casó con Paula, la joven abogada del barrio que perdió el caso pero que lo visitó compasivamente en la cárcel, y que logró que saliera adelante en el barrio y le ayudó en sus peores momentos. Por su parte, Zaldívar está jubilado, y viudo, y peleado con su hija… ¿Qué sentido tiene ese extraño reencuentro? Este acercamiento inicial motivado por el remordimiento quizá dé paso a una conversación prolongada y luego a una peculiar complicidad. Una novela emocionante, y tremendamente humana, de caídas y cuidados, de viejas heridas y segundas oportunidades.
ERIKA
Michael Crist, el hermano mayor de mi exnovio, es como esa película de miedo que estás deseando ver. Guapo, fuerte e intimidante, le he observado durante años, deseando estar más cerca para comprobar si lo que se dice de él es verdad. Es la estrella del equipo de baloncesto de su universidad, jamás había reparado en mí y apenas me había mirado… hasta ahora. Tiene algo en mente, lo noto, casi puedo saborearlo pero, sabiendo todo lo que sé, ¿quiero averiguar que tiene planeado?
MICHAEL
Su nombre es Erika Fane, pero todos la llaman Rika. Creció dando vueltas por mi casa, siempre cerca. Mira a otro lado cuando entro en una habitación y se queda quieta cuando estoy cerca. Puedo sentir la tensión que desprende, sus ganas de más, no tengo su cuerpo pero sé que he atrapado su mente. Y, ahora, la oportunidad de vengarme por lo que pasó hace unos años es demasiado buena para ser verdad. He sido paciente. He esperado el momento. Hasta la última de sus pesadillas se hará realidad.
América es el resultado de un viaje, de una ensoñación y de un estado de agitación que nunca acaba. Un relato asombrado por una inmensa vastedad de una nación, los Estados Unidos, que tiene las proporciones de un planeta entero en el que todo cabe. América es la representación de un espacio mítico; contradictorio, hermoso y siempre excesivo. El viaje de Manuel Vilas por este espacio es una deriva sentimental y alucinada por ciudades a las que no va nadie o a las que va todo el mundo, moteles fantasma, autopistas infinitas, bosques, bares, tiendas, pueblos con una calle y una iglesia. Y es también un viaje de la memoria por el que desfilan cantantes de rock, escritores, artistas, iconos del Pop, viejas glorias olvidadas o los Simpson como metáfora de la nueva American Way of Life.
En esta edición ampliada que contiene las últimas estancias largas de Manuel Vilas en Estados Unidos el lector asiste a la violencia de una sociedad polarizada, a una América en crisis cultural y política, con un personaje como Donald Trump tensionando la democracia, y que Manuel Vilas sabe interpretar desde la literatura y desde la imaginación.
EMPEZÓ CON UN BESO, SE CONVIRTIÓ EN UNA OBSESIÓN.
Wren Beaumont es guapa y siempre saca buenas notas. Nuestras compañeras la adoran, todas quieren ser sus amigas.
Solo yo sé quién es en realidad: una mosquita muerta reprimida que seguramente está a punto de explotar por contener todos sus sentimientos. Piensa que está por encima de todos, incluso piensa que es mejor que yo.
No debería sentirme atraído hacia ella. No es mi tipo.
Todo cambia cuando nos obligan a trabajar juntos en clase. Al parecer tenemos en común más de lo que pensábamos y, sin darme cuenta, termino completamente obsesionado con ella. Ahora, estoy convencido de que haré lo que sea para que se enamore de mí.
Desde el corazón de su memoria, un hombre que arrastra tantos años de pasado como ilusiones de futuro, ilumina, a través de sus recuerdos, su historia, la de su generación y la de un país. Una historia que a veces duele, pero que siempre acompaña.
El éxito desbordante de su última novela embarca al protagonista en una gira por todo el mundo. Un viaje con dos caras, la pública, en la que el personaje se acerca a sus lectores, y la íntima, en la que aprovecha cada espacio de soledad para rebuscar su verdad. Una verdad que ve la luz después de la muerte de sus padres, su divorcio y su vida junto a una nueva mujer, una vida en la que sus hijos se convierten en la piedra angular sobre la que pivota la necesidad inaplazable de encontrar la felicidad.
A medio camino entre la confesión y la autoficción, el autor escribe una historia que toma impulso en el pasado y se lanza hacia lo aún no sucedido. Una búsqueda esperanzada de la alegría.
NADIE ANTES QUE MANUEL VILAS HA EXPLORADO LA VULNERABILIDAD DE UN ESCRITOR COMO LO HACE ÉL AQUÍ.
Su novela, de clara inspiración autobiográfica, narra la historia vital de un escritor que se levanta todas las mañanas, desayuna y se va a trabajar a su oficina particular para crear el que espera que sea el mejor libro del mundo. En esta divertida, irreverente y locuaz historia, Vilas rompe el famoso techo de cristal para contar a todo el mundo quién y qué es un escritor desde un lugar distinto, en el que nunca ha sido expuesto, desde su fragilidad: el síndrome del impostor, la constante -y cómica- comparación con los demás, las decepciones, la incertidumbre, convivir con la alegría y el fracaso y así hasta sus últimos días.
Cuando el amor descubre el sentido más profundo de la vida.
Marzo, 2020. Un profesor abandona Madrid por prescripción médica, va hasta una cabaña en la sierra y conoce a una mujer apasionada quince años menor. Él se llama Salvador; ella, Montserrat, y entre los dos crece una confianza plena e inesperada, llena de revelaciones. Sus encuentros son un gran baño de luz. Salvador se ilusiona y le cambia el nombre, la llama Altisidora, como un personaje del Quijote. Ambos se enamoran y construyen una relación madura, con las prevenciones propias de sus cuerpos y recuerdos: el pasado reaparece constantemente.
Una historia de amor sorprendente y magistral.
Irene cree haber vivido el matrimonio más perfecto del mundo. Años de absoluta entrega y pasión entre dos seres humanos, así evoca ella su amor con Marcelo, su difunto marido. Tenían una conexión que maravillaba y extrañaba a su círculo más cercano: era una pareja que vivía el uno para el otro, como si cada día fuera el primero. Esta relación, la mayor de las historias de amor, los mantuvo aislados de su entorno, en los márgenes de la realidad común. Con la pérdida de Marcelo, el mundo de Irene se rompe, pero ella descubre una insólita forma de seguir viviendo junto a él para salir adelante. Esa manera de recordar e invocar a quien fue el amor de su vida construye esta fantasía literaria.
Nosotros es una novela que explora los límites del sentimiento amoroso y a su vez un viaje a las profundidades del alma de una mujer atrapada en una utopía íntima, imaginativa y mortal. Sin embargo, poco a poco iremos descubriendo que la soledad impone su ley y su desgarro.