EN ESTA CARRERA, SI NO ERES LA PRIMERA, ESTÁS MUERTA
Aunque las hermanas Steckler se llevan solo un año de diferencia, son tan diferentes como el día y la noche. Stella es introvertida, pero decidida. Ellie no es que sea menos ambiciosa, pero también sabe divertirse con sus amigos y tener vida social. Lo único que las dos tienen en común son las carreras campo a través… Hasta que aparece Mila Keene.
Mila era la mejor corredora de su antiguo equipo, y Stella y Ellie, al principio, la ven como su mayor amenaza. Sin embargo, eso cambia cuando Stella se da cuenta de todo lo que tienen en común. Mila es inteligente y fuerte, alguien con quien puede conectar al fin. Según va creciendo su amistad, Stella empieza a convertirse en alguien que se prometió no ser nunca: una persona distraída. Por otra parte, Ellie se encuentra tan atraída por la personalidad cálida y encantadora de Mila que, en un momento de debilidad, le revela su secreto más oscuro.
Con las regionales a la vuelta de la esquina y los ojeadores universitarios en su punto de mira, la presión va aumentando y las chicas juran que nada se interpondrá en su camino para alcanzar su futuro. Pero todo cambia cuando Mila sale a entrenar una mañana y nunca regresa.
Nadie sabe qué ha pasado, pero todos los ojos están puestos en las hermanas Steckler.
Sadie Wen es perfecta... en teoría. Sadie tiene la mejor nota de su generación y todos los profesores la adoran. Conseguir todo eso no ha sido fácil, pero ella tiene un truco que le ha permitido soportar el estrés de ser una estudiante ejemplar: descarga todas sus frustraciones en correos electrónicos que nunca envía. Jamás se atrevería a herir los sentimientos de sus profesores y compañeros.
Y sus correos más duros son contra Julius Gong. Él es el único chico del colegio que ha competido con ella desde que eran niños. En sus mensajes, Sadie expresa todo el odio que intenta disimular en persona: «Estás sediento de atención, vives obsesionado contigo mismo y eres insoportablemente vanidoso». ¿Para qué reprimirse si nadie va a leerlos?
Desgarro, memoria y emoción… tres secretos vitales de esta poesía febril, donde la nostalgia no es solo evocación, sino ente poderoso que interpela y domina. El sujeto lírico, siempre doliente e íntimo transforma la ausencia en imagen y el amor perdido en herida poética.
La poeta oscila entre mostrarse y ocultarse, como si anhelara ser descubierta sin dejar de proteger su misterio. Esa dualidad recorre todo el libro, donde cada poema tiende un puente entre la sombra y el deseo, la herida y la esperanza, el amor y su contra… yin y yang de pulsaciones cósmicas, batalla radical, cohesión y lucha de contrarios que alimenta equilibrios y sostiene universos…
Oscura, pero encendida, esta poesía revela un corazón que se resiste a olvidar, una voz que conjura la esperanza desde cualquier confín y abraza a plenitud, como a un amante, a la contradicción, allí donde lo que se pierde deja huella, y aquello que persiste se transforma en canción.
Rafael J. Rodríguez Pérez