Cuanto más cruenta y violenta es una noticia, más llama la atención: La sangre manda. Así reza la máxima periodística que hará que Holly Gibney, la detective a la que Bill Hodges legó su agencia Finders Keepers, y que ya apareció en la trilogía Bill Hodges y en El visitante, se interese por la matanza en el instituto Albert Macready y acabe enganchada a las noticias. Esta vez deberá luchar contra lo que más teme... sola.
En «El teléfono del señor Harrigan» una amistad entre dos personas de distintas edades perdura de manera más que inquietante. La vida de Chuck nos ofrece una hermosa reflexión acerca de la existencia de cada uno de nosotros. Y en La rata un escritor desesperado se enfrenta al lado más oscuro de la ambición.
Cuatro relatos en los que Stephen King sorprende nuevamente a los lectores y los conduce a lugares intrigantes y sobrecogedores.
Dwight es un hombre con un sórdido trabajo de detective privado y un montón de recuerdos de emociones que podrían haber sido amor y de las múltiples maneras en que la fastidió. Dwight daría lo que fuera por salir del infierno gris y entumecido en que se ha convertido su vida. entonces, de repente, un día regresa su recuerdo más vívido y sangranteregresa Ava.
Despierto desorientada, turbada, en un espacio frío de no más de tres metros cuadrados. Estoy tendida en una cama desconocida, , envuelta casi por completo en gasas, con tubos que atraviesan mi piel y máquinas que registran lo que aún late dentro de mí. El aire es denso, impregnado del olor metálico de los instrumentos estériles, mezclado con un leve zumbido de monitores que no cesan de emitir su lenguaje incomprensible. De mi garganta brota un clamor desesperado, fuerte, casi salvaje, que rompe el silencio de la madrugada: ¿Dónde está mi hijo? El eco de mi propia voz me devuelve la soledad de la habitación, pero también me confirma que sigo viva. Ese espacio se convirtió en mi salvación, el cristal se volvió en ese puente de unión entre el mundo exterior y la Unidad de Quemados. Yo los observaba desde la cama y, aunque no podía tocarlos, sentía cómo su amor, su fuerza y su fe lograban atravesar la barrera del vidrio. Nunca me dejaron sola. Nunca dejaron de estar conmigo. Cada día, familiares y amigos acudían a ese patio que no podían atravesar, pero que se transformaba en punto de encuentro, en un escenario de abrazos a la distancia.
DESCUBRE EL PODER DE TU MENTE SUBCONSCIENTE
En tu interior yace una fuente ilimitada de poder: tu mente subconsciente.
Cuando tu mente subconsciente está alineada con tus objetivos, se convierte en tu mejor aliada para crear abundancia, oportunidades, paz interior…, y todo lo que te propongas. Cuando está bloqueada, puede sabotear tus deseos más profundos sin que ni siquiera te des cuenta.
REPROGRAMA TU MENTE PARA EL ÉXITO
En esta guía transformadora, Rochelle Fox, profesora de meditación y crecimiento personal, explica cómo puedes reprogramar tu mente subconsciente con el fin de prepararte para el éxito y atraer esa realidad que deseas.
Accede a los tres pilares del magnetismo:
* La mentalidadpara calmar el caos de tu pasado.
* La meditaciónpara hacer espacio a lo nuevo en el presente.
* La manifestaciónpara diseñar el futuro de tus sueños.
ATRAE LAS COSAS QUE DESEAS EN LA VIDA
Este no es otro libro de autoayuda; es una guía práctica para tener una vida más saludable, próspera y feliz.
Transforma tu vida y conviértete en dueño de tu destino.
Cuando la justicia se torna injusta: la cara oculta de las sentencias y los procesos más polémicos de la historia.
«Bajo las togas de los juristas… se escondía la daga de los asesinos.» De este modo lapidario concluía la sentencia pronunciada en 1947 en el juicio incoado en Núremberg contra los principales jueces y magistrados alemanes del Tercer Reich que habían sancionado y aplicado las leyes represivas y discriminatorias del régimen contra los judíos, gitanos, discapacitados físicos y mentales, disidentes y opositores políticos. Junto a este proceso contra las sentencias inicuas del periodo nacionalsocialista, Bajo las togas analiza ampliamente aberraciones judiciales como las ejecuciones públicas, la pena de muerte y la tortura sistemática para obtener confesiones, o injusticias escandalosas —como el célebre proceso Calas, que suscitó la indignación de Voltaire—, y que empañan la historia del Derecho.