Los Elementos de Euclides es una de las escasísimas obras antiguas que puede presumir de haber constituido, casi de golpe, la base sobre la que se ha levantado toda una ciencia, en este caso la geometría y la aritmética, al menos desde el siglo III a. C. hasta el siglo XIX. La razón de su prolongado éxito radica en sus grandes virtudes expositivas y didácticas, así como en su afán de sistematización deductiva.
Gredos publica esta obra completa de Euclides en tres volúmenes y en una exhaustiva edición crítica. En este último tomo se reúnen los libros X-XIII, que tratan la inconmensurabilidad, las rectas irracionales y la geometría de los cuerpos sólidos.
Los Elementos de Euclides es una de las escasísimas obras antiguas que puede presumir de haber constituido, casi de golpe, la base sobre la que se ha levantado toda una ciencia, en este caso la geometría y la aritmética, al menos desde el siglo III a. C. hasta el siglo XIX. La razón de su prolongado éxito radica en sus grandes virtudes expositivas y didácticas, así como en su afán de sistematización deductiva.
Gredos publica esta obra completa de Euclides en tres volúmenes y en una exhaustiva edición crítica. En este primer tomo (libros I-IV), el matemático griego desarrolla la teoría de la geometría plana.
Los Elementos de Euclides es una de las escasísimas obras antiguas que puede presumir de haber constituido, casi de golpe, la base sobre la que se ha levantado toda una ciencia, en este caso la geometría y la aritmética, al menos desde el siglo III a. C. hasta el siglo XIX. La razón de su prolongado éxito radica en sus grandes virtudes expositivas y didácticas, así como en su afán de sistematización deductiva.
Gredos publica esta obra completa de Euclides en tres volúmenes y en una exhaustiva edición crítica. Este segundo tomo incluye los libros V-IX, en los cuales se trata la teoría generalizada de la proporción y la teoría aritmética.
Llega la desgarradora e hilarante biografía de Jennette McCurdy, la estrella de iCarly y Sam & Cat, en la que narra sus dificultades como actriz infantil, sus trastornos alimentarios, sus adicciones, la complicada relación con su madre y cómo retomó el control de su vida.
Jennette tenía seis años cuando fue a su primera audición. El sueño de su madre era que su única hija fuera una estrella, y Jennette estaba dispuesta a todo para hacerla feliz. Aceptó su plan de «restricción de calorías», que consistía en comer poco y pesarse cinco veces al día. Soportó sus maquillajes y reproches: «Tus pestañas son invisibles, ¿vale? ¿Crees que Dakota Fanning no se tiñe las suyas?». Su madre la bañó hasta los dieciséis años, y se vio obligada a compartir con ella sus diarios, su correo electrónico y todos sus ingresos.