Una lujosa finca en medio del bosque sueco. Y un asesinato en el que todos podrían estar implicados. Una mezcla perfecta entre Agatha Christie y el thriller nórdico
Convertida en una estrella tras haber resuelto varios casos muy mediáticos, la detective privada Julia Stark se siente casi feliz, hasta que un día de agosto recibe en su agencia de Estocolmo la inesperada visita de Per Günter Mott, un magnate del negocio maderero sueco.
Visiblemente afectado, éste le cuenta que, tras una cena familiar, ha aparecido en su móvil la foto de un hombre atado, encapuchado y probablemente muerto. Mott no reconoce a la víctima, y ni siquiera recuerda haber tomado esa imagen, pero no es la primera vez que sufre una laguna de memoria: su vida es todo menos impecable.
Para no perder tiempo, Julia decide acudir a Sidney Mendelson, un experto policía y su ex marido, a quien tal vez podría volver a acercarse. Juntos, se desplazan a la lujosa villa de los Mott, donde descubren que, bajo un barniz de opulencia, fluyen tensiones, envidias y rivalidades.
Sólo hay una cosa segura: solucionar este enigma implica adentrarse en un abismo de secretos familiares que únicamente la inteligencia y la infalible intuición de Julia podrían desentrañar.
Publicada tras la Segunda Guerra Mundial y considerada una de las mejores novelas negras de todos los tiempos, esta obra nos invita a reflexionar sobre la importancia de la imparcialidad y la investigación metódica en la búsqueda de la verdad. Muestra, además, la poca ecuanimidad de la justicia, sobre todo en comunidades rurales donde las apariencias y los prejuicios se imponen con demasiada frecuencia. Marion Sharpe y su madre, dos mujeres que viven en una pequeña población inglesa, tratan de defenderse de la acusación que plantea contra ellas una huérfana de guerra, Betty Kane, que afirma haber sido víctima de un presunto caso de secuestro y maltrato.
Hércules Poirot nunca habría pensado tener que visitar al dentista dos veces en un día. El motivo de la segunda visita fue, no obstante, bien distinto al de la primera. El famoso detective acude esta vez para examinar el escenario de un aparente suicido, el del dentista, cuyo cuerpo ha sido hallado en la consulta.
¿Por qué decidiría un dentista de éxito acabar con su vida en plena jornada? ¿Cuál es la relación de uno de los pacientes del doctor con su muerte? Le corresponde a Poirot llegar al fondo de la cuestión.
Victoria Barnett lo tiene todo. Una brillante carrera como enfermera. Un marido guapo y cariñoso. Un bonito hogar en las afueras y el sueño de llenarlo de niños.
La vida es perfecta... o eso parece.
Hasta el día en que se ve envuelta en un terrible accidente y todo se desmorona.
Ahora Victoria ya no puede caminar, alimentarse o vestirse por su cuenta. Ni siquiera puede hablar. Está atrapada en el piso más alto de su casa y necesita cuidados las veinticuatro horas del día.
Su marido contrata a Sylvia Robinson para ayudarle. Pero parece que Victoria no tiene tantas limitaciones como le han contado. Y está desesperada por contar una historia... si tan solo pudiera articular las palabras.
Entonces, Sylvia encuentra el diario de Victoria escondido en un cajón.
Y lo que contiene es aterrador.
¿QUIÉN ES, EN REALIDAD, LA MUJER DEL PISO DE ARRIBA?
La muerte de Dorotea y el deseo de desaparecer propician el regreso de su nieta a la pequeña localidad de Lanuza, en Huesca. El ambiente que la recibe dista mucho de la paz que venía buscando: los vecinos la tratan con recelo y la inquilina de su abuela, una escritora de renombre con fama de rehuir la sociedad, ha dejado atrás todas sus pertenencias y ha desaparecido. Poco a poco, la curiosidad y el deseo de ahuyentar sus fantasmas despiertan en ella el impulso de apropiarse de la vida de la inquilina en una fusión de identidades que parece haber comenzado antes de su llegada al pueblo. ¿Quien es realmente la mujer que ocupa el piso de arriba? ¿Se trata de la nieta de Dorotea o de la famosa escritora? ¿Será cierto que alguien observa todos sus movimientos?
Un juego de desdoblamientos, un magistral doppelgänger, una historia repleta de giros y suspense.
Anna Fox vive sola, recluida en su casa de Nueva York, sin atreverse a salir. Pasa el día chateando con desconocidos, bebiendo vino (quizá más de la cuenta), mirando películas antiguas, recordando tiempos felices... y espiando a los vecinos. Entonces llegan los Russell al barrio: una pareja y su hijo adolescente. La familia perfecta. Hasta que una noche Anna ve algo desde su ventana que no debería haber visto. Todo su mundo empieza a resquebrajarse y sus propios secretos salen a la luz. ¿Qué es lo que ha visto? ¿Y qué ha imaginado? ¿Quién está en peligro? ¿Y quién está manipulándolo todo? En este thriller absolutamente fascinante, nada ni nadie es lo que parece. Tortuosa, escalofriante, original y conmovedora, La mujer en la ventana es una sofisticada novela de suspense que ya llamó la atención antes de ser publicada. Los derechos de traducción se vendieron a 38 lenguas y Fox empezó a trabajar en su adaptación a la gran pantalla. Debutó en el n.º 1 de la lista de libros más vendidos del New York Times a la semana de salir a la venta -algo que no sucedía con una primera novela de autor desconocido desde hacía doce años- y permaneció allí varias semanas. Le han llovido los elogios de la crítica, de otros escritores y de los lectores norteamericanos; una acogida entusiasta y bien merecida, que se repite a medida que se publica en nuevos países.
En La naturaleza de la bestia, la undécima entrega de la popular y aclamada serie dedicada a Armand Gamache, el ex inspector jefe de homicidios de la Sûreté du Québec debe abandonar su tranquila vida de jubilado en Three Pines para investigar la desaparición de un niño. El caso destapa una serie de sucesos que conducen a un asesinato y que, a su vez, nos guían hasta un antiguo crimen: a lo mejor el monstruo que hace veinticinco años llegó a Three Pines y sembró la desgracia entre la población ha regresado.
Con su maestría habitual, Penny aborda el lado más oscuro de la naturaleza humana a través del inexorable dilema moral que supone creer o no creer las fantasías del chico Laurent Lepage, a sabiendas de que la maldad anida incluso en los lugares más inesperados.
En agosto falleció mi hija. Se llamaba Olalla y estaba a punto de cumplir veinte años. La policía dijo que fue un accidente de tráfico...» El diario de la joven Olalla parece indicar que fue drogada y violada... Ese año 2012 fue sangriento y apocalíptico, a pesar de que no acabó el mundo. Fue también el año del Costa Concordia, de los terroristas solitarios, de los asesinos compulsivos y, además, el año más maldito de Olalla, el personaje que flota como un destino y una atmósfera a lo largo de esta novela. La detective Ágata Blanc lleva a cabo su investigación en un Madrid decadente que la conducirá a límites que no imaginaba y que la enfrentará a extrañas dimensiones de la vida y de la muerte. Esta ciudad, que años atrás fue símbolo de la prosperidad y la abundancia, parece ahora sumida en una depresión propia de la posguerra. Todos los elementos de nuestra época se entrelazan en esta novela: la búsqueda incesante del placer sexual, las drogas, las pérdidas de conciencia, la corrupción, los desahucios y el espíritu de la venganza, fundamentado en un problema existencial: no es posible respetar a los verdugos.
Viajamos para estar en otro lugar. Amamos justo para lo mismo. Persiguiendo ese sueño, Cameron abandona su EE.UU. natal para vivir en Barcelona. Aquí triunfa como influencer de moda y encuentra el amor. Pero también la enfermedad. Y el abandono. Su vida de ensueño se desmorona, quedándole un único consuelo: espiar la casa de enfrente, donde vive su exmarido con su actual esposa. Cuando la hija del matrimonio desaparece, las sospechas recaen sobre Cameron. Pero hay alguien especialmente interesado en averiguar si la joven influencer cometió el crimen: ella misma.
Con una prosa ligera y en apariencia banal, salpicada de humor, Joaquín Camps consigue que, sin advertirlo, nos miremos por dentro. Las páginas vuelan porque hay dos misterios que resolver: quién se llevó a María y por qué el deseo, ese pequeño carburador que traemos de serie, lo cambia todo en cuanto empieza a bombear.
Alicia Berenson, una pintora de éxito, dispara cinco tiros en la cabeza de su marido, y no vuelve a hablar nunca más. Su negativa a emitir palabra alguna convierte una tragedia doméstica en un misterio que atrapa la imaginación de toda Inglaterra.
Theo Faber, un ambicioso psicoterapeuta forense obsesionado con el caso, está empeñado en desentrañar el misterio de lo que ocurrió aquella noche fatal y consigue una plaza en The Grove, la unidad de seguridad en el norte de Londres a la que Alicia fue enviada hace seis años y en la que sigue obstinada en su silencio. Pronto descubre que el mutismo de la paciente está mucho más enraizado de lo que pensaba. Pero, si al final hablara, ¿estaría dispuesto a escuchar la verdad?