Theo Silva, vaquero indomable. Mujeriego empedernido. Un problema seguro envuelto en un cuerpo que corta la respiración.
Y me está mirando como si quisiera devorarme.
Pero por fin estoy a punto de escapar de un matrimonio tóxico y me he prometido que me mantendré alejada de los hombres, así que lo único que veo cuando lo miro es una tentación servida junto a una generosa ración de desamor.
Es difícil confiar en este hombre..., pero aún lo es más resistirse a él.
Más que difícil, es imposible, porque Theo no es de los que se rinden... Y por mucho que intente pasar de él, derrite mi gélida coraza y pulveriza todas mis defensas.
Mientras tomamos una copa en un bar del pueblo, le confieso mis secretos más oscuros y profundos. Y luego paso con él la noche más ardiente de toda mi vida.
Y luego le pido que olvide lo que ha ocurrido.
Se suponía que iba a ser una historia de una sola noche.
Un secreto.
Pero, por culpa de una consecuencia inesperada, va a ser un secreto imposible de guardar.
Se suponía que este compromiso era falso... Y, sin embargo, aquí estoy, volviéndome loca por mi prometido de mentira.
Beau Eaton es el príncipe del pueblo, un héroe militar tan atractivo como atormentado.
Yo, en cambio, soy la camarera invisible, la chica tímida con el apellido equivocado.
Él tiene treinta y cinco años y es pura masculinidad. Yo tengo veintidós... y sigo siendo virgen.
Ah, y también es mi prometido. O mejor dicho, mi prometido de mentira.
Todo ha empezado con una apuesta. Él no se cree que la gente me juzgue por mi apellido, así que me ha ofrecido el suyo para demostrar que tiene razón.
Los dos salimos ganando con ese trato: él consigue que su familia le deje respirar y yo me quito de encima el estigma de la mía mientras ahorro lo suficiente para largarme de este pueblo.
Según él, lo único que tengo que hacer es ponerme su anillo, seguirle el juego y actuar como si no pudiera quitarle las manos de encima cuando hay gente delante.
Pero lo que pasa entre nosotros en la intimidad está empezando a borrar todos los límites que creíamos tener claros.
Lo que ocurre a puerta cerrada ya no parece fingido, sino real. Muy real.
Mientras todos duermen, el inspector Almanzor se dedica a redactar un último atestado, cuando recibe una llamada. Al otro lado, Juan, un amigo y camarero del bar Los Gallegos, agoniza. Cuando Almanzor llega precipitadamente al bar ya es demasiado tarde. En el suelo, un cigarrillo con la ceniza intacta; en la barra, un cubata a medio consumir, restos de cocaína y unos cubiletes de dados. Juan no llevaba ejemplar, pero Almanzor lo apreciaba a su manera. Para el, encontrar al asesino es algo que va a ir mucho más allá del compromiso profesional.
¿ESTÁ CAPACITADO EL SISTEMA LEGAL PARA HACER JUSTICIA?
Reno, Nevada. Santi Elcano es un abogado penalista que ha pasado de ser un entusiasta del sistema legal a un descreído de la justicia. En particular, por el caso de Anna Weston, una joven madre cuyo cuerpo fue hallado en el desierto.
Junto con su mentora C. J. asumieron la defensa de Michael Atwood, el acusado. A pesar de haber escasas pruebas tanto físicas como testificales en su contra, fue condenado a muerte.
Santi y, sobre todo, C. J. estaban convencidos de la inocencia de Atwood y, debido a esto, Santi lleva años cargando el peso de no haber podido hacer nada para evitar su destino.
Hasta que, pocos meses antes de que llegue la ejecución, Santi recibe una carta de Atwood pidiéndole que lo visite en la cárcel. Ese encuentro será revelador y dará un giro inesperado a los acontecimientos.
El cuerpo de una mujer vestida con una sotana de sacerdote y un particular tatuaje en la muñeca aparece en las escaleras de una iglesia, arrastrado por las mareas invernales de Venecia. Es el primer caso de asesinato de la capitana Kat Tapo, y hará lo que haga falta para descubrir la verdad. Pero a medida que se intensifica la búsqueda del asesino, Tapo empieza a descubrir secretos del pasado bélico de Italia que la pondrán en grave peligro...
¿Cómo puede un asesino esconderse durante décadas en un pequeño pueblo donde todos parecen conocerse?
Ha vuelto a ocurrir, una niña ha desaparecido en Nectar, un pueblo remoto de Pensilvania. En el lugar donde fue vista por última vez, se ha dejado un montículo de azúcar a modo de mensaje: «The Sugar Man» está de vuelta. La agente del FBI Dakota Finch deberá regresar a su pueblo natal para intentar averiguar quién es el asesino que desde hace décadas está evitando ser descubierto. No le será fácil llegar a la verdad con la cantidad de rumores y pistas falsas que corren por el pueblo. Finch deberá enfrentarse a sus propios prejuicios y pronto se dará cuenta de que deberá investigar en la Versammlung, una comunidad cercana tipo secta fundada hace más de dos siglos con los valores de un grupo religioso que huía de la persecución en Europa. El problema es que ingresar en ese grupo es muy complicado.
¿Logrará que confíen en ella lo suficiente como para compartir sus secretos?
El mismo día que la detective Harriet Blue se entera de que su hermano ha sido arrestado como principal sospechoso de una serie de asesinatos brutales, le comunican que será enviada a un lugar apartado del desierto australiano a investigar la desaparición de tres jóvenes trabajadores de la mina de Bandya.
Blue acepta a regañadientes un traslado en mitad de la nada, desde donde sabe que le es imposible tener acceso a ninguna información sobre el caso de su hermano, algo que su jefe ha planificado de manera intencionada.
Una vez allí conoce a su nuevo compañero, con quien debe enfrentarse a una serie de personajes y extrañas circunstancias que se desarrollan en ese recóndito lugar donde nada ni nadie parecen de fiar.
Bajo la aparente tranquilidad de aldeas remotas y paisajes apartados, se esconden muchos casos de violencia y muerte que han marcado a fuego a los habitantes de la zona, a toda una región e incluso a todo un país. En Crímenes rurales se presentan trece de estos casos perturbadores que han obsesionado al público de diversos períodos y diferentes lugares de la geografía española. Sin embargo, las autoras de este libro van un paso más allá y huyen del morbo fácil para comprender —aunque solo sea un poco— los horrores que habitan en este mundo.
En una de las prisiones más infames de Escocia, un convicto es brutalmente asesinado en su celda. Al lado duerme John Rebus, que ha sido condenado y encerrado y ahora vive al otro lado del muro de la justicia.
Pero, como bien dicen, las viejas costumbres son difíciles de eliminar, y es imposible para un detective no caer en la tentación de investigar un misterio. Así que Rebus activa su instinto natural y se involucra en una trama de conspiración, corrupción y muerte en la que incluso a esta figura legendaria le costará mantener la calma.
Sin placa, sin autoridad y sin red de seguridad, caminará por la cuerda floja, con su vida en peligro a cada momento.
David Burroughs vive una vida idílica junto a su esposa Cheryl y su querido hijo Matthew, de tres años, en un tranquilo suburbio de clase trabajadora. Una fatídica noche despierta y descubre que el pequeño ha sido asesinado mientras él dormía.
Media década después, David cumple condena por la muerte de su hijo en una prisión de máxima seguridad. Él está rendido ante su destino, hasta que un día, Rachel, la hermana menor de su esposa, le hace una sorprendente visita para llevarle una fotografía de un parque de atracciones. Al fondo y casi fuera de cuadro, se puede observar a un niño que tiene un parecido inquietante con Matthew.
A pesar de las pocas posibilidades que existen de que ese niño sea realmente su hijo, David tiene la absoluta certeza de que Matthew sigue vivo y se convierte en un prófugo decidido a lograr lo imposible: encontrarlo, limpiar su propio nombre y descubrir la verdadera historia sobre lo sucedido.